La Vuelta y sus cuatro invitaciones desde la lógica

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La Vuelta a España ha anunciado los cuatro equipos profesionales que correrán como invitados, puesto que los 18 equipos WorldTour tienen su plaza más que garantizada desde el inicio del año. En concreto, los elegidos han sido Cofidis, Caja Rural-Seguros RGA, Direct Energie y Bora-Argon 18.

El análisis de la decisión de la Vuelta parte de un principio: ASO no tiene por qué justificar sus invitaciones. Tienen todo el derecho del mundo a invitar a quien consideren oportuno. Es más, incluso podrían abrir una subasta pública en internet y marcar como criterio que el equipo que más pague, será el invitado. Algo no muy diferente -aunque de forma clandestina- ocurre en otras grandes carreras y nadie se escandaliza. Sin embargo, en el caso de la Vuelta se ha apostado por un criterio bastante lógico.

Cofidis es patrocinador de la Vuelta. Eso resulta obvio. Pero también lo es que Cofidis se toma en serio la carrera española desde hace muchísimos años. En ese sentido no se puede olvidar que Moncoutie se centraba en nuestra carrera. El año pasado, por ejemplo, fueron dos veces segundos en una participación no tan brillante como otras veces, pero igualmente digna.

Caja Rural-Seguros RGA es indiscutible por su condición de único equipo español… y por el talento que vienen desarrollando. Con 17 triunfos en 2015 y un camino igualmente creciente en 2016… resulta obvio que es un equipo fijo en los planes de la Vuelta.

Y a partir de ahí vienen las dudas. ASO ha apostado por Direct Energie y Bora-Argon 18 premiando a dos equipos de mercados fundamentales para ellos: Francia y Alemania. Pero premiando también estructuras sin mancha en capítulos tan importantes como la lucha antidopaje, pero también en el apartado de pago de sueldos, algo que otros equipos profesionales no pueden decir.

Direct Energie está firmando un inicio de año inmejorable, con más de 12 victorias de la mano de Adrien Petit, Bryan Coquard, Sylvain Chavanel o Thomas Voeckler. Lo que deben demostrar es que de verdad se toman la Vuelta como objetivo prioritario, puesto que casi siempre han llevado a todos sus grandes nombres al Tour y han llegado a la ronda española con el depósito casi vacío.

Bora-Argon 18 es el caso opuesto. Han andado mucho pero están ganando poco. Sólo Sam Bennett sabe lo que es ganar, algo que ya les sucedió en 2015. También habrá que comprobar si están listos para el doble reto Tour-Vuelta, un examen exigente y más si pensamos en sus planes de intentar dar el salto al WorldTour en 2017.

En el apartado de equipos damnificados, personalmente destacaremos uno que se merecía la oportunidad: Delko Marsella KTM. Es cierto que sus resultados no están siendo muy brillantes en 2016, pero no lo es menos que para ellos la Vuelta habría sido la gran carrera del año y, además, con doble presencia española en sus filas, Mikel Aristi y Delio Fernández, el único gallego en el pelotón profesional y en un inicio muy gallego de carrera. Ese detalle de acercar carrera y público debe seguir siendo cuidado por las organizaciones y por eso la apuesta por el equipo del sur de Francia hubiera sido recibida con más alegría en las carreteras españolas que la de Bora-Argon 18 o la de Direct Energie. Es cierto que hay otros proyectos que podrían correr la Vuelta. Pero no lo es menos que los organizadores deben ponerse serios en el control de equipos que llegan a la categoría profesional con el plato en la mano, plato donde van recogiendo patrocinios de los ciclistas que quieren dar el salto a la categoría. Todos esos… no deberían tener espacio en el gran escaparate del ciclismo, las grandes vueltas, y ASO ha acertado de pleno con sus invitaciones como también lo habría hecho invitando al Delko Marsella KTM.