El cielo ha vuelto, el libro más decepcionante del año

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Después de un período ajetreado, retomamos el blog con el resumen de lo visto y leído durante todo el 2014 y muy especialmente también en estas semanas de silencio. Para empezar, el libro más decepcionante de todos los leídos este año: El cielo ha vuelto, de Clara Sánchez. Sinceramente, la novela es una decepción sin paliativos. No hay nada que pueda salvarse en el naufragio de la obra: ni el fondo ni la forma.

La historia, que increíblemente fue premiada con el Premio Planeta de 2013, se centra en la vida de una modelo, llamada Patricia. Ella, envuelta en un mundo de intereses cruzados, siente que todo en su vida se está torciendo. Una adivinadora, Viviana, le empieza a dar pistas sobre lo que sucede y, a partir de ese punto, Patricia analiza los motivos que tienen sus padres, su hermana, su pareja, las otras modelos, sus jefes en la empresa de representación… para odiarla. De ese modo, nos intenta construir la historia de cómo vive y trabaja una modelo. O eso es lo que pretende, porque se queda terriblemente lejos de sus objetivos.

C_El cielo ha vuelto.inddAl final, toda la novela es un quiero y no puedo, es un ejercicio de superficialidad que, en el mejor de los casos, parece fruto de un encargo de última hora para ganar El Planeta, en el que hay que rellenar más y más páginas sin concretar nada y sin profundizar. Por tanto, El cielo ha vuelto es una obra más que prescindible donde los personajes son tan planos como escasamente creíbles y donde la historia es digna de sorpresa por su ausencia de verosimilitud.

Sin embargo, no sería justo acabar este análisis hablando sólo de puntos negativos porque Clara Sánchez no lo merece. Si alguno de los lectores de este blog jamás ha leído un libro de ella, no debería dudar a la hora de hacerlo. Por supuesto, debe prescindir de El cielo ha vuelto, pero hay dos novelas más que interesantes: Lo que esconde mi nombre (Premio Nadal 2010) y Entra en mi vida (2012). Cualquiera de las dos, sin ser obras de arte, son libros bien escritos, con personajes interesantes, con tramas bien construidas… Lo dicho, libres recomendables para todo tipo de lector. Lo decepcionante es que con esos precedentes tan positivos, El cielo ha vuelto sea un libro tan mediocre.

Warhol, los 15 minutos de gloria y el Cellarbrations

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El artista Andy Warhol nos dejó muchas muestras de su inteligencia y originalidad en casi todas sus obras de arte. Pero ninguna como una de sus frases: “En el futuro todo el mundo será famoso durante 15 minutos. Todo el mundo debería tener derecho a 15 minutos de gloria”. Jamás Warhol, fallecido en 1987, habría imaginado que en pleno siglo XXI su frase iba a ser tan cierta. Y sólo hay que mirar a los listos del Cellarbrations Racing Team.

Este equipo australiano amateur –repito, amateur- ha enviado una carta abierta a Samuel Sánchez ofreciéndole una oportunidad para correr con ellos. Para quien no lo sepa, Samuel Sánchez ha sido campeón olímpico y es uno de los 20 mejores ciclistas del mundo. Los australianos le dicen que no le pagarán, pero que en su país la gente es muy simpática. Desde luego, ellos lo son en grado sumo. También le dicen que sería el líder indiscutible del equipo -¡sólo faltaría!- y que entienden que lo más probable es que el ex campeón olímpico les diga que no, pero que siempre hay que preguntar porque nunca se sabe.

Andy Warhol, Self-Portrait, 1986

Los amigos del Cellarbrations Racing Team han conseguido sus 15 minutos de gloria gracias a esa carta y al vídeo que han preparado. ¡Enhorabuena! Pero realmente ¿han sido serios como dicen ser? La respuesta es obvia: no.

Tras leer la noticia he estado tentado de preparar una carta y enviársela por mail (lo de hacer un vídeo me daba demasiada pereza). La carta iba a ser sencilla. Éste es el borrador:

CRT-Logo_PrimaryQueridos amigos del Cellarbrations Racing Team,

He leído que estáis buscando ciclistas para completar vuestra plantilla, de lo que deduzco que aún no está cerrado todo el equipo de 2014. Por eso mismo he pensado que tengo un amigo con experiencia en el ciclismo profesional y que os podría ayudar a usar el sentido común para confeccionar vuestro equipo. Mi amigo ha estado vinculado al ciclismo desde su más tierna infancia y conoce todas las facetas del mundo profesional, pero sobre todo mi amigo es una persona que destaca por una virtud que por lo visto es poco frecuente en muchos ambientes: es capaz de pensar.

Mi amigo me dice que Australia está muy lejos de España y que por menos de 500.000 euros al año no le apetece moverse de su casa y mucho menos para asesorar a un equipo amateur. Pero él es muy inteligente y estoy seguro de que si ustedes le contratan, harán una gran inversión.

Entiendo que 500.000 euros anuales (más viaje, casa, comida y alojamiento para mi amigo y para toda su familia) puede ser una cantidad demasiado alta para ustedes. Pero nunca se sabe. Y fieles a la filosofía que he visto que tiene su club, he pensado que lo mejor que puedo hacer es enviarles esta carta y pedirles que me contesten. La verdad es que ustedes lo dicen muy bien: lo más probable es que me digan que no, pero no se pierde nada intentándolo, ¿verdad?

Espero su respuesta… para mi amigo, que quede claro”.

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Al final, es mejor no enviar la carta. Cellarbrations Racing Team ya ha tenido sus 15 minutos de gloria. No le demos ni un segundo más. Aunque mejor pensado, no estaría mal recordar para remate del artículo otra frase de Warhol: “Comprar es mucho más americano que pensar, y yo soy el colmo de lo americano”. Si Warhol estuviera vivo, seguro que pensaba que en Australia hay algún otro ser humano que comparte esa misma idea: prefiere comprar a pensar. Y además quiere comprar sin dinero, que ya es colmo de los colmos.