La venta del Valencia y la manipulación de las masas

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El empresario Peter Lim ya es el nuevo dueño del Valencia Club de Fútbol (o eso parece, puesto que en este culebrón todo cambia de un momento a otro). Los primeros movimientos de este millonario asiático han supuesto una inyección de optimismo y alegría para los aficionados del equipo de la capital del Turia: nuevo entrenador y fichajes en todas las líneas. El fútbol es un deporte muy caprichoso donde todo depende de la “voluntad” de una pelotita, que a veces es cruel y no quiere entrar en la portería. Pero lo cierto es que las contrataciones que están haciendo Lim y Mendes (su socio) para este renovado Valencia son por el momento de un indiscutible sentido común: se está apostando más por jugadores jóvenes de talla internacional que por futbolistas que vienen de vuelta. En ese sentido, unir Rodrigo y Alcácer en la delantera sólo puede ser un acierto. Y reforzar especialmente la defensa era una cuestión de urgencia imperiosa.

Lo que no tiene tanto sentido común es lo que ocurrió hace apenas unas horas en pleno centro de Valencia. Un grupo de aficionados, entre 3.000 y 5.000, salieron a la calle a presionar en favor de la venta del club a Peter Lim. Y lo hicieron con gritos del estilo: “Puta Bankia”, “Es de Bankia el que no bote”, “Queremos un Valencia de Salvo y Peter Lim”. El movimiento en realidad no tuvo sentido alguno. Y si no, dejemos a un lado el ruido para analizar los datos.

AMADEO SALVO-AURELIO MARTINEZPeter Lim quiere comprar el Valencia. El club tiene deudas muy importantes con Bankia (más de 300 millones de euros). En la negociación, cada una de las partes tensa al máximo la situación con amenazas de no vender y de no comprar. Al final, el único punto de conflicto pasa a ser el de las garantías de pago, es decir, qué pasa si el Valencia y, posteriormente, Peter Lim no pueden devolver los créditos a Bankia.

Bankia dice que quiere bienes por valor de 200 millones para garantizarse los cobros. Peter Lim dice que su firma es suficiente. Y la afición, con un nulo sentido común, se pone en favor del empresario multimillonario y le exige a Bankia que venda sin ningún tipo de aval ni garantía, es decir, facilitando una hipotética huida de Lim si el negocio le va mal. ¿Alguien lo entiende? Es evidente que lo mejor para el Valencia es que compre Peter Lim. Pero también es lo mejor que el empresario tenga que avalar toda la deuda. ¡Eso sí es un seguro de vida para el club! Bankia pedía 200 millones en garantías, Lim ofrecía su firma y al final parece que se ha firmado por 140. Está claro que la guerra la ha vencido Bankia… pero también el Valencia, aunque algunos no lo vean cegados por el odio al banco que desde la presidencia del Valencia, con Amadeo Salvo, se ha propagado.

Sin embargo, no deja de ser triste que los aficionados -nivel medio en nuestro país- insulten a un banco nacionalizado con los impuestos de todos los españoles por no querer aceptar la compra de un multimillonario de Singapur sin garantías de pago y aplaudan a ese mismo multimillonario, cuando la afición lo que debía haber hecho desde el primer minuto es pedir que Lim avale todos los pagos con el máximo de sus bienes. Eso sí que tranquiliza a los aficionados al fútbol en Valencia y les garantiza que no habrá estampida.

La historia de esa manifestación recuerda y mucho al cántico de todos los diputados argentinos el día que Argentina -uno de tantos- decidió no pagar las deudas que tenía con los mercados internacionales. Votaron que no iban a pagar al grito de “¡Ar-gen-ti-na, Ar-gen-ti-na!”. Allí lo llamaron patriotismo. Aquí lo llaman valencianismo. En realidad, en ambos casos es algo muy diferente: simple y llano populismo.

Amadeo Salvo debe elegir su modelo de monarquía: Amadeo I o Felipe VI

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Amadeo Salvo, presidente del Valencia Club de Fútbol, notificó ayer mismo a Juan Antonio Pizzi que no será el entrenador del equipo la próxima temporada. Al parecer, Salvo le explicó a Pizzi que en el club manda Peter Lim: “Te ha tocado a ti”, afirma la prensa local que le dijo el presidente al entrenador. Lo que todavía no sabemos es qué camino quiere tomar el hasta ahora todo-poderoso monarca del Valencia.

AMADEO SALVO-AURELIO MARTINEZLa realidad es que desde su llegada a la presidencia del Valencia, Amadeo Salvo ha demostrado ser un estratega mucho mejor que sus rivales. Paso a paso ha ido doblegando la opinión y los intereses de Bankia (aunque al final el banco ha sabido sacar su tajada) y poderosos medios de comunicación-presión. Pero su aventura ha llegado al punto final. Amadeo Salvo pasa a ser, lo quiera o no, un rey sin poder. Ahora todas las decisiones se tomarán entre Peter Lim y su socio, Jorge Mendes. Y por tanto llega el momento de su decisión más importante: convertirse en una nueva versión de Amadeo I o emular a Felipe VI.

Amadeo I fue rey de España apenas dos años. Fue llamado por las cortes para convertirse en jefe de Estado y cuando vio que la situación se volvía complicada incluso para su cuello, decidió marcharse del país a la carrera. Amadeo Salvo está en una situación similar. Ahora debe dar la cara por decisiones que ya no toma. Por ejemplo, él había garantizado y dado la palabra a Pizzi. Y la realidad es que Pizzi no va a seguir. Su palabra, por tanto, no vale nada. Y ante esa situación una posibilidad es tomar el mismo camino que Amadeo I y marcharse a casa dejando la corona para algún otro valenciano que no tenga problmea en convertise en el portavoz de Lim y Mendes y, si vienen mal dadas, en recibir las bofetadas que ni Lim ni Mendes escucharán desde el palco de Mestalla.

Felipe VI todavía no existe. Será coronado con ese nombre esta misma semana. El príncipe Felipe tiene como único objetivo mantenerse como jefe de Estado y no pondrá reparo alguno en ejercer la función que marca la Constitución Española: pura representación sin ningún poder ejecutivo. Esa es la segunda posibilidad para Amadeo Salvo: dedicarse a presidir el palco de Mestalla, viajar a ver peñas, saludar niños… y dejar que todos los fichajes, altas y bajas se hagan desde el sudeste asiático y desde Portugal.

¿Qué camino tomará Amadeo Salvo? La primera opción es abandonar su corona. La segunda posibilidad es convertirse en figura decorativa con la única función de ejercer un cargo representativo sin mando alguno en plaza. El tiempo se acaba para él. Es momento para pensar… y decidir.

Amadeo Salvo: luces, sombras y retos para el futuro

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El Valencia Club de Fútbol ya tiene nuevo dueño: el empresario Peter Lim (Singapur). En principio, parece garantizado que el actual presidente, Amadeo Salvo, seguirá al frente de la gestión del club. Así que llega la hora de analizar -sin pasión- las luces y sombras de su gestión al frente del Valencia. Y también sus retos para el futuro.

AMADEO SALVO-AURELIO MARTINEZSOMBRAS DE LA GESTIÓN DE AMADEO SALVO

-La primera y principal ha sido la parcela deportiva. El equipo acaba la Liga en 8ª posición, fuera de Champions y fuera de Europa League. El resultado final no ha sido sino la consecuencia de un error deportivo detrás de otro. Pero también ha habido otro fracaso: la falta de apoyo de Bankia para la refinanciación de la deuda. Vayamos punto por punto:

1) DIRECTOR DEPORTIVO. Amadeo Salvo confió su proyecto a un director deportivo, Braulio, en el que no creía. En cuanto llegaron los malos resultados, decidió despedirlo sin respetar las buenas maneras (por teléfono). Pero la planificación deportivo ya estaba hecha y se ha demostrado que era desastrosa.

2) ENTRENADOR. Amadeo Salvo no fue capaz de lograr la renovación de Valverde (mucho tuvieron que ver los anteriores rectores llenando la cabeza de Valverde contra la nueva cúpula directiva). A partir de ahí, la apuesta del director deportivo, pero también del presidente fue clara: Miroslav Djukic. Y tampoco pudo acabar la temporada. Fue necesaria su destitución.

3) FICHAJES DE INVIERNO. Los problemas con Braulio y Djukic llevaron al Valencia a buscar nuevo director deportivo y nuevo entrenador. En esta parte final del año, Juan Antonio Pizzi ha ofrecido mejores sensaciones que resultados. El argentino sí parece haber captado lo que necesita el Valencia y su trabajo no puede ser considerado como negativo. Las sensaciones han sido correctas y lo lógico sería seguir apostando por él. En cambio, la dirección deportiva de Rufete ha hecho aguas por todos los lados. El Valencia, por ejemplo, invirtió más de 12 millones de euros en un futbolista que luego no pudo ser inscrito porque había demasiados extracomunitarios (Otamendi sigue jugando en Brasil). Es sólo un ejemplo -quizás el más evidente- de lo kafkiana que ha sido la planificación invernal, con fichajes de última hora (Senderos, Otamendi, Vinicius…) que han aportado muy poquito.

4) CANTERA. Tampoco en el filial se ha logrado afianzar el concepto de cantera de Amadeo Salvo. Se ha invertido más dinero, se ha buscado un nuevo entrenador con una metodología diferente y… una vez más se tuvo que prescindir del entrenador a mitad de temporada y el proyecto está más pendiente de bajar de categoría que de otra cosa.

5) APARTADO ECONÓMICO: PATROCINIOS, REFINANCIACIÓN… El apartado económico tampoco ha brillado. No han llegado nuevos sponsors, no se han generado más ingresos y no se ha despartado la credibilidad necesaria en Bankia para lograr la refinanciación de la deuda. Amadeo Salvo y también Aurelio Martínez llegaron al club y a la fundación prometiendo que jamás se vendería el Valencia. Y no han podido cumplir con el encargo.

LUCES EN LA GESTIÓN DE AMADEO SALVO

-El presidente del Valencia CF también ha tenido sus aciertos. Y hay que reconocerle sobre todo dos grandes virtudes:

1) CONEXIÓN CON LA GRADA. Amadeo Salvo ha logrado ganarse a la grada. Es cierto que hay menos abonados y menos espectadores que en el pasado y que el Valencia necesita cambiar urgentemente esa tendencia. Pero no lo es menos que Amadeo Salvo ha sabido ganarse el cariño de la afición a pesar de los malos resultados. Y eso habla muy bien de su capacidad de comunicación y del carisma del presidente, algo que por mucho que un club sea una sociedad anónima resulta imprescindible. En definitiva, ese apoyo de la masa social es mucho más importante de lo que se puede pensar en un principio. Es cierto que si los resultados vuelven a ser malos, la afición puede girarse contra el palco, pero de momento Amadeo Salvo ha logrado la unidad y eso es algo que muy pocos pueden decir. Usando la palabra de moda, podíamos decir que Salvo tiene liderazgo!

2) LA BÚSQUEDA DE INVERSORES. El proceso de venta ha sido posible, sobre todo, gracias a Amadeo Salvo. Es cierto que el presidente prometió que no vendería el club. Pero sin Salvo de por medio es más que probable que apenas hubiera habido inversores interesados en la compra del Valencia y Bankia y Cerberus hubieran llegado a un acuerdo rápido. La cabezonería de Salvo, que quiso ser juez y parte, le llevó a patear medio mundo y contactar con Lim y Wanda. Y, al mismo tiempo, poner el Valencia en un escaparate mundial que ha hecho que muchos inversores quisieran pelear por esa compra. Y eso es bueno. Cuantos más inversores, mejores ofertas. Eso resulta indiscutible y es uno de los grandes aciertos. Un club que parecía no interesar a nadie al final acabó aglutinando media docena de ofertas económicas más que interesantes. ¡Todo un acierto!

EL RETO DE AMADEO SALVO: EL FUTURO

-Llega ahora el reto de Amadeo Salvo: el futuro. Hasta el momento, el presidente del Valencia ha empleado una táctica tan vieja como eficaz. En Venezuela, cada vez que hay un problema económico culpan a Estados Unidos. Lo mismo hacen los hermanos Castro en Cuba. Y la misma argumentación emplearon en el pasado muchos otros (Franco, con la conspiración judeo-masónica; Hitler, con los judíos…). No queremos comparar a Amadeo Salvo con dictadores o genocidas. ¡Sólo faltaría! Pero viene esto a cuento de que echar balones fuera siempre ha salido rentable. Hasta ahora, Salvo ha identificado siempre los males del Valencia con Bankia e incluso con los políticos que le pusieron a él al frente del club. Y eso “vende”, puesto que banca y política están más desprestigiadas que nunca.

Pero ese flotador al que agarrarse se ha acabado. A partir de ahora y si se cierra la venta a Peter Lim, es él y sólo él quien debe rendir cuentas de su gestión. Y además tampoco podrá echar mano de la austeridad, puesto que han comenzado hablando de 60 millones para fichajes, 35 millones de liquidez inmediata para pagos, una póliza de crédito de 200 millones al 0% de interés… Ese parece un primer error de cálculo. Cuando uno quiere fichar en el mercado del fútbol es mejor decir que no tienes a decir que eres multimillonario, salvo que seas el Real Madrid o el Fútbol Club Barcelona y estés dispuesto a pagar 100 millones por cada estrella.

Así que ahora llega el momento de Salvo, el presidente que ha pedido que todos los focos se centrasen en él y que con esa táctica ha logrado ganarse a la afición. Ahora hay que ver si esos mismos focos no quemarán su figura. ¿La respueta? En manos del tiempo y del destino.