Accidente nocturno, de Patrick Modiano, un libro diferente

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Patrick Modiano ha conseguido fama mundial en 2014 gracias al premio más importante de cuantos se dan en el planeta Tierra: el Nobel de literatura. Personalmente, jamás había leído a este autor, por lo que Accidente Nocturno es mi primera experiencia y, además, surgida sin ningún tipo de prejuicio (ni positivo ni negativo).

accidente nocturno La novela es corta. Son sólo 140 páginas, por lo que se puede leer de un tirón. Se puede… pero no se lee. Es un libro con cierto tono de novela detectivesca, pero con una narración deliberadamente lenta y más preocupada del fondo que de la forma.

El resumen de los hechos es muy sencillo: un joven sin recursos ni fortuna es atropellado en mitad de la noche parisina por un coche conducido por una mujer. El joven es atendido por la mujer y por un misterioso personaje del que nada se cuenta. Es más, al joven le llevan hasta un hospital e incluso le dan un sobre de dinero para compensar las molestias. Y poco más se llega a saber. Hasta ahí llega el resumen de las dos primeras páginas del libro. Las restantes 138 son dos viajes: uno en la memoria del joven y otro por las calles de París en busca de la mujer que le ha atropellado. Los dos viajes aportan muchas más preguntas que respuestas y dejan al lector con la sensación -o al menos es lo que personalmente me ha quedado- de sentirse ignorado por parte del escritor.

Dicen los críticos que los libros de Modiano no lo explican todo. En este caso… eso significa entender que explican algo cuando Accidentes nocturnos no explica prácticamente nada, puesto que nada se acaba sabiendo del joven, de su relación con su padre, de la mujer que le atropella, del hombre que acompaña a esa mujer… Todo son insinuaciones y frases inconexas, aunque en realidad la parte más difusa es la del viaje por la infancia del protagonista, con escenas incomprensibles y con personajes que tampoco son desarrollados.

En definitiva, la obra no es que sea de final abierto. En realidad, la obra es abierta en su planteamiento, su nudo y su desenlace. En resumen, un libro que debe ser muy apreciado por los fans de Modiano. Uno no se encuentra entre ellos.

Análisis literario: El sentido de un final, de Julian Barnes

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Mi relación personal con Julian BARNES es cuanto menos… curiosa. Hace apenas un mes, en una librería, encontré EL SENTIDO DE UN FINAL. Llevaba muchos años sin acercarme a ninguna obra de este autor inglés. Y caí en la tentación de comprar la novela. Este título venía avalado por un prestigioso premio al que Barnes había aspirado durante años y que nunca había logrado: el Booker. Pero más allá de distinciones literarias, lo importante es que se trataba de una novela de Barnes.

Al llegar a casa hice la prueba de comprobar cuántas obras hay de este escritor en las estanterías. Sorprendentemente, aparecieron cuatro más:  Antes de conocernos, Hablando del asunto, Una historia del mundo en diez capítulos y medio (muy recomendable si uno quiere reír, aunque advertimos que no es un libro muy tradicional) y Al otro lado del canal. No recordaba que fueran tantas, pero tampoco me sorprendió en exceso. ¿Y qué significa todo esto? Algo muy sencillo de explicar y todavía más sencillo de comprender: ningún libro de Julian Barnes cambiará tu vida, pero todos dejarán una sonrisa en tu rostro y un buen número de dudas en tu cabeza. Y eso hará que cuando vuelvas a ver un libro suyo en una estanterías, caigas en la tentación de comprarlo.

El-sentido-de-un-finalEso ha vuelto a ocurrir con El Sentido de un final. Barnes tiene varios temas recurrentes en sus novelas. Uno de ellos es el amor, aunque siempre trufado por las infidelidades y la incapacidad del ser humano para no mentir a su pareja. En ese apartado suele citarse la infidelidad que el propio Barnes sufrió por parte de su mujer y agente literario, algo que no impidió su posterior reconciliación. El otro es la muerte, un tema que siempre ha obsesionado al escritor británico. En El sentido de un final habla de ambos y habla, sobre todo, de la soledad y el paso del tiempo.

julian barnesLa historia está contada en primera persona. El protagonista se llama Tony Webster y nos relata cómo su pandilla de amigos conoció en el instituto a Adrian, un chico introvertido, maduro y con un ingenio muy superior a la media. Webster nos explica cómo y por qué esos amigos acabaron separando sus pasos al llegar a la vida adulta. El protagonista se casa y se divorcia. Y un día descubre que la madre de su primera novia le ha dejado en el testamento 500 libras y los diarios de su amigo Adrian. Webster solicita a su antigua novia que le dé los diarios y ésta no responde, lo que obliga al protagonista a repasar toda su vida y hacer un auténtico análisis de concienza.

A partir de esa base, Julian Barnes hace lucir todo su ingenio para tejer una trama cada vez más misteriosa. Evidentemente no es una novela negra, pero acaba convirtiéndose en una novela de misterio, el misterio de un final. Pero también es una novela con una carga profunda de decepción ante el paso de la vida y, sobre todo, es una obra inteligente que provoca pensamientos y sentimientos. ¿Qué más se puede pedir a la literatura? Como siempre, Barnes no defrauda.

Análisis literario: Nos vemos allá arriba, una decepción

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Hoy toca analizar un nuevo libro. En este caso se titula “Nos vemos allá arriba”. El escritor es Pierre Lemaitre y la novela llega con la etiqueta de vencedora del prestigioso Premio Goncourt 2013. La novela lleva más de 500.000 ejemplares vendidos en Francia y poco a poco se ha ido extendiendo por el resto de Europa. Todos hablan maravillas del inicio y de la trama, pero sinceramente nuestra opinión no es tan positiva.

NOS VEMOS ALLA ARRIBAPierre Lemaitre firma una primera frase antológica: “Todos los que pensaban que aquella guerra acabaría pronto habían muerto hacía mucho tiempo. Precisamente a causa de la guerra”. A partir de ahí, la novela narra las peripecias en el ocaso de la 1ª Guerra Mundial de dos soldados. Y precisamente esas primeras páginas resultan las más confusas en el estilo. Tal vez hayan encandilado a los críticos franceses, pero hay que hacer algún que otro esfuerzo para no dejar la novela sobre una estantería y no volver a abrirla nunca más.

Superada la primera fase, Nos vemos allá arriba se deja leer bien e incluso acaba con cierto interés, puesto que son 450 páginas de aventura. Pero… ¿en qué consiste el libro? La novela nos cuenta la vida de Albert Maillard y Édouard Péricourt, dos soldados sin ardor guerrero y enfrentados desde las primeras líneas al teniente Henri d’Aulnay-Pradelle. Un buen punto de vista del libro es que no se basa en la guerra (ya analizada en demasiadas novelas) sino en la postguerra: ¿qué pasa con los soldados el día después de haber dado los mejores años de su vida a su nación? Ahí es donde se hace más grande la fractura social: en tiempos de postguerra, los hombres sin escrúpulos y con algo de dinero consiguen hacerse multimillonarios y los pobres de espíritu y bolsillo acaban malviviendo y con muchas dificultades para reincorporarse a la vida civil.

En ese sentido la obra analiza muy bien el contraste e incluso intenta reflejar la violencia del siglo XX fuera de guerras, es decir, las amenazas, los sobornos… y la manipulación de los poderosos. En cierto modo, la novela intenta tocar un tema básico en la literatura: el deseo de venganza. Pero ni siquiera se adentra en esa senda propia de grandes novelas como El Conde de Montecristo. La novela Nos vemos allá arriba está protagonizada por seres tan débiles que ni siquiera entra en su mente la capacidad de rebelarse y enfrentarse a los que les humillaron y enterraron vivos.