Oleg Tinkov no ha entendido nada

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El ruso Oleg Tinkov ha concedido recientemente una entrevista a Cyclingnews.com. En la web biciciclismo.com puede leerse una traducción al castellano de sus siempre interesantes reflexiones. Tinkov lanza dos mensajes claros: ha intentado cambiar el ciclismo y ha fracasado en su intento. Y por eso mismo dejará de patrocinar el Tinkoff-Saxo a finales de 2016 y venderá el equipo al que más le pague.

Sobre los intentos de cambiar el ciclismo, poco o nada podemos decir. Resulta obvio que el ciclismo necesita de muchos cambios. Tal vez la de Tinkov no haya sido la mejor fórmula para promover esos cambios. El dice haberse sentido como Don Quijote. Y lo cierto es que alguien debería recordarle que Don Quijote no era un reformista de la sociedad sino un trastornado. Pero dejando a un lado la anécdota, vayamos a lo importante: ¿a quién le va a vender su equipo? ¡A nadie!

Lo que Oleg Tinkov no ha entendido es que su equipo ahora mismo no vale nada. En los mercados, y seguro que él lo sabe muy bien y, por supuesto, infinitamente mejor que un servidor, todo depende de la oferta y la demanda. Y ahora mismo no hay una gran demanda de plazas dentro del WorldTour porque el coste -10 millones de euros- no invita a que decenas de empresas se lancen de cabeza. En ese mismo sentido, tampoco vale nada el equipo Movistar, el mejor del mundo en 2015. Como no lo valió en su día Euskaltel. ¿Cuánto pagaron por el equipo vasco cuando desapareció? 0 euros. Y eso es lo mismo que le pagarán a él por su equipo. Dice el artículo que Tinkov pagó 6 millones a Riis y 1 millón más por cada temporada. Eso resulta difícil de demostrar. Es algo que personalmente desconozco por completo. Pero sí tengo muy claro que los equipos WorldTour no valen nada porque no hay presión de marcas para entrar. Valen lo que se pueda sacar por sus bicicletas de segunda mano, sus autobuses y sus camiones. Poco más…

A finales de 2016 se aprobarán licencias para tres temporadas para 2017-2018-2019. Pero ahora mismo hay 18 aspirantes, aunque en realidad deberíamos hablar de 17 si eliminamos ya el equipo de Tinkov. Por  tanto, cualquiera que quiera convertirse en WorldTour, lo tiene sencillo: pide la licencia, ficha un par de corredores con buenos puntos en el WorldTour y está dentro sin necesidad de tener que pasar por la caja de Tinkov.

Tinkov afirma que él tiene firmados a Sagan y Majka para 2017 y que cualquiera que compre su equipo se quedará con esos dos contratos. Lo que no sabe -o no quiere decir públicamente- es que muchos van a jugar al gato y al ratón con él. ¿Cómo? Si Sagan tiene firmado un contrato de cuatro millones, ofrecerán dos… y esperarán pacientemente a que Tinkov tenga que pagar los otros dos. Es decir, Sagan tiene garantizado ese contrato. Y es cierto que alguien puede ponerse nervioso y pagar a Tinkov una millonada por el equipo para quedarse con esos contratos millonarios de Sagan y Majka, pero también pueden esperar pacientemente a que el equipo sea declarado en bancarrota para entonces ir a firmarles a bajo precio. Eso es lo que Tinkov de momento no ve.

El empresario ruso incluso especula con la posibilidad de que sea el dueño de CCC quien quiera comprarle su licencia. Pero como decíamos anteriormente, si CCC firma a un par de ciclistas buenos, estará en el WorldTour… sin pagar nada a Tinkov. Ejemplo: cualquier equipo que hubiera firmado a Rigoberto Urán (por poner un ejemplo) para 2016 habría acabado metiéndose en el WorldTour sin necesidad de pagar nada por la propiedad de ningún equipo.

Algo diferente ocurrirá cuando tengamos licencias por tres años, sin posibilidad de ascenso o descenso en ese período. Y, sobre todo, algo diferente ocurrirá cuando la economía mundial se recupere y cuando el ciclismo consiga ser realmente atractivo para más multinacionales. Ese día podemos encontrarnos con dos, tres o cuatro proyectos queriendo entrar… y con la necesidad de pagar millonadas a los dueños de las licencias para meterse en la elite. Hasta entonces… las cuentas de Tinkov son cuentas de la lechera por mucho que el empresario ruso haya demostrado a lo largo de su vida ser un empresario de éxito y un hombre de negocios visionario.