Purito y Valverde, la cabeza y las piernas

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El seleccionador español de ciclismo, Javier Mínguez, anunció la lista de convocados para el Mundial de Ponferrada: Alejandro Valverde, Joaquín Rodríguez, Jon Izagirre, Jesús Herrada, Imanol Erviti, Jonathan Castroviejo, Luis León Sánchez, Dani Moreno y Dani Navarro. La lista despierta muchas y muy diferentes lecturas. Vamos con alguna de ellas:

rui-costa-joaquin-rodriguez-alejandro-valverde-world-championships-podium-florence_01. LA AUSENCIA DE ALBERTO CONTADOR, LO MEJOR PARA TODOS. Muchos se escandalizan por la ausencia de Alberto Contador en la lista definitiva y, lógicamente, por su renuncia previa a la selección. Pero lo cierto es que en toda su vida deportiva, Contador ha ganado muy poquitas carreras de un día y ninguna de las grandes clásicas y, mucho menos, de trazado rompepiernas como el de Ponferrada. Visto lo visto, Contador no tenía opciones de ganar y tampoco se le ha visto muy dispuesto a viajar con el mono de faena. Por tanto, lo mejor para todos es su ausencia y la entrada en la lista de corredores que tengan claro que su único objetivo es el de tirar del carro.

2. DOS LÍDERES Y SIETE CASCOS AZULES: ¿HABRÁ CUCHILLOS? Visto el ambiente durante la Vuelta a España, se especulaba con la posibilidad de que Javier Mínguez convocara a dos líderes, Alejandro Valverde y Joaquín Rodríguez, y siete cascos azules de la ONU, todos ellos con la única misión de evitar una guerra interna más que ayudar a los jefes en carrera. Al final no ha sido para tanto, pero la cohabitación de esos dos líderes será determinante para ver el papel español. El problema de España es que las mejores piernas las tiene el ciclista con peor cabeza y, al revés, la mejor cabeza no está acompañada de las mejores piernas. O dicho de otro modo: Joaquín Rodríguez suele hacer lecturas del final de carrera mejores que Alejandro Valverde, pero el murciano llega a Ponferrada un punto por encima del catalán si hablamos de la condición física.

3. CICLISTAS DE FUTURO: JON Y JESÚS. También parece acertado que Mínguez empiece a dar cancha a los dos corredores que deben ser el futuro del ciclismo español: Jon Izagirre y Jesús Herrada. Está claro que hoy por hoy ninguno de los dos puede soportar la presión de ser los líderes del combinado nacional. Pero a Jon le hemos visto brillar en Inglaterra mientras que el pequeño de los Herrada ha sido top15 en las dos clásicas canadienses, así que ambos llegan en forma y tendrán una oportunidad magnífica de ir aprendiendo de cara a su Mundial, que llegará antes de lo que podemos pensar. En la recámara empiezan a asomar -siempre que el perfil no sea muy duro- ciclistas como Juanjo Lobato o Carlos Barbero. Pero por ahora, la selección está bien definida en ese aspecto de pensar en el hoy pero también en el mañana.

La lista, en definitiva, parece acertada y sólo tiene dos sombras. La primera es interna: la convivencia de los dos líderes. La segunda es externa: ¿se podrá batir a las selecciones interesadas en que haya un sprint más o menos masivo? Si los dos líderes son capaces de convivir y si se rompe el control que algunas selecciones intentarán plantear, las medallas están garantizadas. El oro es otra cosa. Para eso se necesita un toque de genialidad. Y eso no se puede programar. Aparecerá o no. Pero hay que esperar hasta el domingo 28.

Pedro J. Ramírez y el sueño de ser periodista

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El periódico El Mundo anunció ayer la destitución de Pedro J. Ramírez como director. Desde ese mismo momento -e incluso unas horas antes- son muchos los artículos y los minutos de televisión y radio utilizados para criticar o elogiar a uno de los periodistas más influyentes de España. Así que resulta muy difícil pensar que pueda aportar algo diferente… Pero merece la pena intentarlo, aunque únicamente sea como nota biográfica de esa generación de jóvenes que estudiaron periodismo con el sueño de trabajar un día en El Mundo.

PEDRO J.-ELMUNDOTodavía recuerdo como si fuera ayer el primer día que conocí de la existencia de el diario EL MUNDO. Fue en un viaje en tren camino de un partido de baloncesto. Nuestro entrenador -que apenas debía superar la veintena- lo llevaba en su mano. Un servidor jamás había visto ni ese nombre ni esos colores verdes. Por aquel entonces todavía no estaba en edad de comprar periódicos… pero aquel nombre tan especial y aquella maquetación tan diferente ya nunca me volverían a resultar desconocidos.

Luego, ya en la adolescencia, hubo que elegir carrera universitaria. La opción más lógica era escoger la rama de ciencias y apostar por informática: “Es la profesión del futuro”, se decía entonces. Ahora deberíamos reflexionar y concluir que no ha cambiado mucho: informática sigue siendo la profesión del futuro, puesto que en este país parece que únicamente somos capaces de sacar partido a los camareros.

Pero volvamos a ese momento clave en la vida de un joven: el día que se rellena la inscripción de la Universidad. Las exclusivas de El Mundo habían llenado mi cabeza de pasión por el periodismo. Aquella portada de Luis Roldán tirando de la manta fue antológica.

PORTADAY así fueron cayendo los años. Nada podrá hacer que olvidemos aquellos nervios cuando en las tertulias radiofónicas de la noche explicaban que la portada del día siguiente de El Mundo estaba embargada por el propio periódico. Eso suponía un gran bombazo, puesto que no querían que la competencia pudiera saber cuál iba a ser su titular del día siguiente.

Y al día siguiente tocaba levantarse bien temprano, comprar el periódico en el primer kiosko y caminar hacia la Universidad -cincuenta minutos de viaje en metro daban para casi todo-, con El Mundo en la mano y con decenas de titulares en la cabeza. Aquello sí fue una verdadera escuela de periodismo, con ese particular uso del “ahora” que para siempre ha acuñado El Mundo: “Fulanito dice ahora que sí conocía a Menganito”. Jamás una palabra como “ahora” cobró tanta luz en el periodismo español, invento marca de la casa.

A Pedro J. Ramírez, entre otros, le debo por tanto la elección del periodismo como pasión -hoy en día difícilmente se puede hablar ya de profesión-. Sus exclusivas sobre Filesa, Roldán, los GAL… marcaron toda una época. Algunos pensaron que Pedro J. Ramírez sentía odio personal hacia el PSOE y hacia Felipe González. No nos equivoquemos: tal vez estaban en lo cierto, puesto que las batallas periodísticas muy frecuentemente acaban convertidas en batallas personales.

Pero Pedro J. no se olvidó de atacar al PP cuando se han descubierto casos como el de Bárcenas o -a nivel local- a la Generalitat Valenciana -también del PP- en temas espinosos como los trajes de Camps y el accidente del metro.

Por eso la caída de Pedro J. Ramírez es un día negro para el periodismo. Entiendo que muchos se alegren. Es lógico. Todos los señalados por un titular de El Mundo tienen motivos para sentirse contentos. Y ahí incluimos a políticos del PP y del PSOE, a sindicalistas, a empresarios… y, por supuesto, a la casa real, puesto que no hay que olvidar el empeño puesto por destapar el caso Urdangarín.

¿Tuvo razón en todo Pedro J.? Por supuesto que no. ¿Sus críticas fueron siempre inocentes? Tampoco. ¿Tiene un ego desmedido? La respuesta es obvia. Pero si el periodismo tiene futuro, éste pasa por mantener la línea valiente y crítica que siempre ha representado el diario El Mundo.

Otro día hablaremos de cómo y por qué conseguía El Mundo tantas exclusivas. Explicaremos cómo y por qué el señor Belloch, bi-ministro de Felipe González, filtraba documentos contra su jefe con la esperanza de que éste tuviese que dimitir y ser entonces coronado como nuevo presidente. Un día lo explicaremos. Hoy era el día de escribir las reflexiones personales sobre Pedro J. Aunque tal vez hubiera bastado con una única palabra: “Gracias”.

PD: Ahí dejamos dos portadas muy diferentes… o prácticamente iguales.PORTADA EL MUNDO BARCENAS ED

EL MUNDO-FILESA

El deportista mejor pagado del mundo es el peor de los bad boys

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El deporte profesional mueve miles de millones de euros. Y los deportistas quieren -necesitan- tener una buena imagen, aunque no siempre es así. Como dijimos ayer en este mismo blog, los bad boys de los Detroit Pistons (NBA) fueron un ejemplo de todo lo contrario. Pero es que hay un caso todavía más evidente: el del deportista mejor pagado del mundo, un auténtico bad boy (chico malo) que está orgulloso de serlo y que se ha ganado el título de ser el hombre más odiado en el planeta Tierra. Es Floyd Mayweather. Sí, ese que posa orgulloso junto a dos de sus cochazos.

floyd4Floyd Mayweather es un boxeador de 36 años que acumula un récord realmente espectacular: 45 combates y 45 victorias. Además, no sólo es que no ha perdido nunca un combate. En realidad, jamás ha besado la lona. Nunca ha recibido una cuenta de protección, lo que significa que jamás se ha visto cerca de perder por KO pero es que ni siquiera se ha trastabillado por un golpe o se ha caído aunque sea por un mal apoyo en 45 combates, algo realmente histórico. Eso certifica la gran virtud de Mayweather: su defensa. En ese sentido, es indiscutible que Mayweather es técnicamente uno de los tres mejores boxeadores de todos los tiempos. Pero también es el más polémico.

FLOYD5

Floyd Mayweather es hijo y sobrino de boxeadores. Su tío ya fue campeón mundial y es su entrenador, aunque en realidad su sabiduría boxística está fuera de cualquier duda. También su capacidad para convertirse en un ser odiado por la mayoría y querido por una minoría. ¿Saben cuál es su apodo? Pues el propio Mayweather ha cambiado su “chico guapo” anterior por un más contundente Floyd “Money” Mayweather (es decir, Floyd “Dinero” Mayweather). Además, y por si hay dudas le encanta rodearse de gente como Justin Bieber, lo que todavía genera más odio en las redes sociales.

floyd2En los últimos tiempos, Mayweather se ha hecho famoso por sus vídeos obscenos en los que maneja los fajos de billetes de mil dólares como si fueran calderilla.  Estos son los vídeos más famosos y polémicos: VÍDEO 1 y VÍDEO 2.

floyd6Ahí tienen una foto de Mayweather leyendo la prensa mientras un montón de fajos de billetes adornan su mesa. Esa imagen de bad boy de Mayweather no es flor de un día. Él trabaja duro para conseguirla tanto dentro como fuera del ring. El caso más evidente fue lo que ocurrió en su combate con Víctor Ortiz.

Mayweather tenía a Ortiz completamente desesperado. Ortiz, en un momento dado, intenta lanzar un cabezazo a Mayweather. El árbitro para el combate y quita un punto a Ortiz y le amonesta. Ortiz comprende su error y trata de pedir perdón a Mayweather… pero éste aprovecha el momento para colocar dos manos y ganar por KO a un Ortiz que cuando comprendió lo sucedido, ya estaba en el suelo más de 10 segundos. ¿Increíble? No, miren el VÍDEO 3.

Luego, tras ser silbado por todo el estadio, Mayweather concede una entrevista a una institución del boxeo como es Larry Merchant (periodista especializado en boxeo). La entrevista sube de tono hasta que Mayweather acaba insultando a Merchant y pidiendo que sea despedido (“no vales una mierda, deberían despedirte”) y el periodista, con 82 años, no se corta un pelo: “me gustaría tener 50 años menos para patearte el culo”. VÍDEO 4

floyd3De todos modos y fuera de cualquier polémica, también es de justicia ofrecer algunas imágenes de Floyd Mayweather boxeando. VÍDEO 5. Y es que no debe olvidarse la esencia de Mayweather, un boxeador que en 2007 decide dejar el boxeo porque se aburre… y dos años después vuelve a los cuadrilateros y da una exhibición ante Juan Manuel Márquez. Su preparación física, su capacidad de trabajo, sus reflejos, su técnica… están fuera de cualquier duda. Y la lista de rivales a los que ha apabullado es realmente completa, con un único lunar: no haber querido pelear nunca contra Manny Pacquiado.

Por cierto, por si no lo sabían, Mayweather ganó en 2012 un total de 85 millones de dólares (el deportista mejor pagado del mundo). Y eso cuando no hace alguna de las suyas y se apuesta casi seis millones de dólares a que Miami vence en la NBA a Indiana, apuesta que le permitió embolsarse 11 millones.

El tercer hombre siempre viste de azul

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El tercer hombre (The third man) es sin duda alguna una de las mejores películas de la historia del cine. Si no lo han visto nunca, no lo duden porque además es un film que envejece bien [Nota al margen. La escena final, con un minuto de plano sin palabras resulta espectacular].

ORSON WELLESEl tercer hombre es un personaje buscado por todo el mundo durante la película pero que sabe esconderse muy bien, que vive entre las sombras y que huye de cualquier tipo de protagonismo… hasta que hace acto de presencia con una escena memorable: la aparición de Orson Welles y su maliciosa sonrisa jamás podrá ser olvidada.

En el boxeo también hay un tercer hombre. Un combate consiste en dos boxeadores encima de un ring… y un tercer hombre aplicando la ley. En la mayor parte de los combates el aficionado llega incluso a olvidar por completo la presencia de ese tercer hombre, tal y como sucede en la película, porque cuando ese tercer hombre hace mucho acto de presencia es porque o bien los boxeadores están saltándose constantemente el reglamento o bien el árbitro en cuestión tiene un afán de protagonismo desmedido, que de todo hay.

ARBITRO BOXEO1La lista de árbitros ilustres en boxeo resulta realmente larga. Un día nos detendremos en ellos. Pero esta semana el protagonista indiscutible en el mundo del boxeo es Howard John Forster. Les pongo en situación: campeonato del mundo entre Carl Froch y George Groves. El campeón del mundo, Froch, besa la lona en el primer asalto. Luego se recupera pero nunca consigue dominar una pelea que es manejada con solvencia por Groves… hasta que en el noveno asalto, el campeón coloca contra las cuerdas a Groves y el árbitro -precipitadamente- decide parar el combate y proclamar vencedor por KO Técnico a Froch.

El campeón retiene el título y el aspirante y sus entrenadores se muestran indignados con la decisión del árbitro de parar la pelea. ¿Quién tiene razón? Resulta evidente que en el boxeo siempre es preferible un golpe de menos que uno de más, pero este tercer hombre se ha convertido en lo que jamás debe ser un árbitro: protagonista.

Lo mejor de todo es que ustedes mismos puedes opinar. Ahí tienen la pelea. Si tienen tiempo, pueden verla entera. Si no, vayan al minuto 27 y vean la decisión del árbitro.De todos modos, ya saben: el tercer hombre siempre viste de azul… en el boxeo, aunque en la esquina de Groves les gustaría ver a este árbitro vestido de presidiario más que de azul. ¡Seguro!