Lay Hoon, las ratas y los científicos

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Todas las semanas vemos un titular parecido: los científicos de la Universidad X consiguen una vacuna contra el SIDA que funciona en ratas del laboratorio. A veces hay que sustituir la Universidad X por la Universidad Y o por la Z. Y en esas ocasiones sustituiremos la vacuna contra el SIDA por una nueva terapia contra el cáncer o contra la diabetes. Sin embargo, pocas veces -por no decir ninguna- vemos el titular que todos esperamos: los científicos descubren la curación total del SIDA, el cáncer o la diabetes en seres humanos. ¿Por qué? Pues porque como decía un buen amigo mío… una vez has conseguido curar la enfermedad en ratas de laboratorio, tienes dos soluciones: conseguir que esa medicina funcione en los seres humanos o convertir a los seres humanos en ratas, que en ocasiones es mucho más fácil que lo primero.

¿Y qué pinta Lay Hoon en todo esto? Es muy sencillo de explicar: para el que no lo sepa, este mujer es la presidenta del Valencia Club de Fútbol. Y ayer ofreció una rueda de prensa en la que regaló los titulares habituales: pedimos disculpas, sabemos que hemos cometido errores, tenemos una visión a largo plazo, es el momento de la unidad, los futbolistas tienen que dar más, no es un problema de dinero, el Fair Play nos impide fichar mejor… En el fondo, nada que no hayamos leído en el pasado. Por eso mismo es el momento de recordar la historia de las ratas y los científicos que por el momento sólo descubren avances con los roedores de laboratorio. Si lo pensamos bien, lo que existe ahora mismo es un conflicto entre una visión de gestionar el club, la de los propietarios, y una visión totalmente opuesta de cómo el club debería ser gestionado, la de los socios/aficionados.

Lay Hoon nos promete cambios a corto, medio y largo plazo. Pero la realidad es que ellos tienen, como todos los empresarios asiáticos, un punto de vista que no suele encajar con las prisas y la inmediatez de los occidentales. Por eso mismo… tenemos dos opciones: o Lay Hoon y Peter Lim se adaptan a los modos españoles de gestión, vienen a Valencia, dan la cara y comienzan a trabajar en las medidas urgentes… o consiguen que los aficionados del Valencia se conviertan todos en aficionados asiáticos, tranquilos, pacíficos, coherentes y con paciencia para esperar décadas hasta que el proyecto cuaje desde el punto de vista deportivo, económico o social. O dicho en otras palabras: o conseguimos que las medicinas que ya funcionan en las ratas sirvan para los hombres. O convertimos a los hombres en ratas. Lay Hoon parece que tiene clara su decisión: los aficionados del Valencia deben pasar a ser aficionados asiáticos, puesto que ella tiene claro que es Peter Lim y que, por tanto, el gran jefe jamás vendrá a Valencia y, mucho menos, por petición popular. Y en eso están: tratando de convertir aficionados latinos en asiáticos… o en desaparecidos. Sólo hay que ver cómo sigue cayendo en picado la asistencia al estadio. Bueno, algo en común tenemos: tanto allí como aquí nos gusta el arroz. Pero el fútbol, lo que se dice el fútbol, no lo vemos igual.