La carta póstuma de José Luis Abós y su mejor lección

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El CAI de Zaragoza ha tenido en los últimos años como entrenador a José Luis Abós. Este técnico falleció hace muy pocos días después de sufrir un cáncer. Ahora conocemos una carta de despedida que él quiso que fuera pública y que resulta una gran lección vital para todos los demás, siempre acomplejados, siempre frustrados por auténticas tonterías y sin la grandeza de Abós para mirar de tú a tú a ese regalo llamado vida.

JOSE LUIS ABOSAhí va la carta. Y gracias por todo, ¡maestro!

“AMIGOS.

Como por responsabilidad mía, ya que en ningún momento os quise alarmar acerca de mi estado, estoy seguro que a muchos os habrá sorprendido el inesperado desenlace de mi enfermedad. Aun sabiendo que la operación no fue lo bien que hubiéramos deseado, siempre fui optimista pensando que podría haber una solución alternativa; todo ha sido mucho peor y más rápido de lo que hubiéramos podido sospechar.

Quiero mediante estas líneas mandaros un gran abrazo, ya que debido a lo anteriormente mencionado no he podido hacerlo uno a uno con todos los que me habéis animado con vuestros mensajes de apoyo. Por ese motivo os agradezco a todos las muestras de cariño y ánimo que me habéis mandado por cualquier medio y que me han servido para animarme, no sabéis de qué manera. Es muy reconfortante sentirse tan querido y respaldado por tanta gente, lo cual significa que algo hemos hecho bien en esta vida.

Yo peleé mucho tiempo por ser entrenador y por poder llegar a ACB, y al final lo conseguí, pero no sin mucho esfuerzo previo, por supuesto. Saber que en este camino he ido acumulado tantos amigos y tanta gente que me aprecia ha sido muy reconfortante en estos momentos difíciles.

Siento que me voy demasiado pronto, que me quedan muchas cosas por hacer pero también me voy con las alegrías que me ha dado la vida, que han sido muchas.

En lo personal he tenido la suerte de tener a mi lado una mujer maravillosa. Eva, mi amor. Y unos hijos fabulosos a los que adoro y de los que me siento muy orgulloso, Javier y Paloma.

En lo profesional he podido dedicarme a lo que ha sido mi sueño. EL BALONCESTO. He podido entrenar en el equipo de mi corazón. El CAI. Y he vivido los mejores momentos de mi vida en el Príncipe Felipe. Me he sentido querido allí y el calor que me dio su afición me acompañara allá donde vaya.

Cuando pensaba que la vida de los demás seguía mientras yo tenía que apartarme y que poco a poco me olvidarían, me llenó de felicidad y de emoción el día de la presentación ver la ovación, las pancartas, las camisetas de ánimo. Me emocioné como no lo he hecho en la vida.

Me voy con el corazón lleno de ese sentimiento. Lleno de agradecimiento a todos los que estabais ese día en el Príncipe Felipe y a los no pudisteis estar pero también os sentíais así. Gracias a mi CAI por tanta felicidad y gracias al Felipe, donde estará mi corazón para apoyar a mi equipo.

Me gustaría poder daros las gracias a todos, uno a uno, pero espero que todos sepáis que este agradecimiento genérico es para cada uno de vosotros.

Gracias a la vida porque lo he tenido todo”.

Pedro J. Ramírez y el sueño de ser periodista

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El periódico El Mundo anunció ayer la destitución de Pedro J. Ramírez como director. Desde ese mismo momento -e incluso unas horas antes- son muchos los artículos y los minutos de televisión y radio utilizados para criticar o elogiar a uno de los periodistas más influyentes de España. Así que resulta muy difícil pensar que pueda aportar algo diferente… Pero merece la pena intentarlo, aunque únicamente sea como nota biográfica de esa generación de jóvenes que estudiaron periodismo con el sueño de trabajar un día en El Mundo.

PEDRO J.-ELMUNDOTodavía recuerdo como si fuera ayer el primer día que conocí de la existencia de el diario EL MUNDO. Fue en un viaje en tren camino de un partido de baloncesto. Nuestro entrenador -que apenas debía superar la veintena- lo llevaba en su mano. Un servidor jamás había visto ni ese nombre ni esos colores verdes. Por aquel entonces todavía no estaba en edad de comprar periódicos… pero aquel nombre tan especial y aquella maquetación tan diferente ya nunca me volverían a resultar desconocidos.

Luego, ya en la adolescencia, hubo que elegir carrera universitaria. La opción más lógica era escoger la rama de ciencias y apostar por informática: “Es la profesión del futuro”, se decía entonces. Ahora deberíamos reflexionar y concluir que no ha cambiado mucho: informática sigue siendo la profesión del futuro, puesto que en este país parece que únicamente somos capaces de sacar partido a los camareros.

Pero volvamos a ese momento clave en la vida de un joven: el día que se rellena la inscripción de la Universidad. Las exclusivas de El Mundo habían llenado mi cabeza de pasión por el periodismo. Aquella portada de Luis Roldán tirando de la manta fue antológica.

PORTADAY así fueron cayendo los años. Nada podrá hacer que olvidemos aquellos nervios cuando en las tertulias radiofónicas de la noche explicaban que la portada del día siguiente de El Mundo estaba embargada por el propio periódico. Eso suponía un gran bombazo, puesto que no querían que la competencia pudiera saber cuál iba a ser su titular del día siguiente.

Y al día siguiente tocaba levantarse bien temprano, comprar el periódico en el primer kiosko y caminar hacia la Universidad -cincuenta minutos de viaje en metro daban para casi todo-, con El Mundo en la mano y con decenas de titulares en la cabeza. Aquello sí fue una verdadera escuela de periodismo, con ese particular uso del “ahora” que para siempre ha acuñado El Mundo: “Fulanito dice ahora que sí conocía a Menganito”. Jamás una palabra como “ahora” cobró tanta luz en el periodismo español, invento marca de la casa.

A Pedro J. Ramírez, entre otros, le debo por tanto la elección del periodismo como pasión -hoy en día difícilmente se puede hablar ya de profesión-. Sus exclusivas sobre Filesa, Roldán, los GAL… marcaron toda una época. Algunos pensaron que Pedro J. Ramírez sentía odio personal hacia el PSOE y hacia Felipe González. No nos equivoquemos: tal vez estaban en lo cierto, puesto que las batallas periodísticas muy frecuentemente acaban convertidas en batallas personales.

Pero Pedro J. no se olvidó de atacar al PP cuando se han descubierto casos como el de Bárcenas o -a nivel local- a la Generalitat Valenciana -también del PP- en temas espinosos como los trajes de Camps y el accidente del metro.

Por eso la caída de Pedro J. Ramírez es un día negro para el periodismo. Entiendo que muchos se alegren. Es lógico. Todos los señalados por un titular de El Mundo tienen motivos para sentirse contentos. Y ahí incluimos a políticos del PP y del PSOE, a sindicalistas, a empresarios… y, por supuesto, a la casa real, puesto que no hay que olvidar el empeño puesto por destapar el caso Urdangarín.

¿Tuvo razón en todo Pedro J.? Por supuesto que no. ¿Sus críticas fueron siempre inocentes? Tampoco. ¿Tiene un ego desmedido? La respuesta es obvia. Pero si el periodismo tiene futuro, éste pasa por mantener la línea valiente y crítica que siempre ha representado el diario El Mundo.

Otro día hablaremos de cómo y por qué conseguía El Mundo tantas exclusivas. Explicaremos cómo y por qué el señor Belloch, bi-ministro de Felipe González, filtraba documentos contra su jefe con la esperanza de que éste tuviese que dimitir y ser entonces coronado como nuevo presidente. Un día lo explicaremos. Hoy era el día de escribir las reflexiones personales sobre Pedro J. Aunque tal vez hubiera bastado con una única palabra: “Gracias”.

PD: Ahí dejamos dos portadas muy diferentes… o prácticamente iguales.PORTADA EL MUNDO BARCENAS ED

EL MUNDO-FILESA

Lopera y Del Nido, dos hombres y un destino

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Pensar el título de una novela o de una película es algo realmente complicado, puesto que son casi infinitas las opciones y pocas las que quedarán grabadas en el subconsciente del gran público. Pero además no hay que olvidar que cuando se lanza una gran película o novela hay que pensar también en un título con gancho para cada uno de los países del mundo, puesto que por ejemplo los films estadounidense no siempre son traducidos de la misma manera en España que en Argentina, por citar dos países con un idioma común.

Viene todo esto a cuento de la película “Butch Cassidy and the Sundance Kid”. ¿No conoce esa película? Seguro que sí. Espere un poco porque a veces el título en español es infinitamente peor que el original. Pero también hay ocasiones en las que mejora y mucho la idea del autor. Este es un claro ejemplo. Si hablamos de “Butch Cassidy and the Sundance Kid” es posible que muy pocos sepan a qué nos referimos. En cambio, “Dos hombres y un destino” es una película realmente famosa -no sólo por su banda sonora- y un título sencillamente espectacular. ¡Mucho mejor incluso que el original”.

Dos_hombres_y_un_destino-117041082-largeRobert Reford y Paul Newman se pasan toda la película atracando bancos en Wyoming (el Estado americano, que no el presentador de La 6, obviamente). Y cuentan con el respaldo de la joven Denver. Juntos forman un extraño trío que no respeta ninguna ley y que acaba propiciando una extraña corriente de simpatía con los espectadores, puesto que no lo olvidemos ni un segundo: ambos son forajidos.

En nuestro país también tenemos casos de dos hombres y un destino, personas que viven siempre enfadadas -a veces siendo amigas-, pero que comparten estilo, formas y costumbres. Por ejemplo, José María del Nido y Manuel Ruiz de Lopera. Ambos han sido presidentes del Sevilla y del Betis, los dos clubes emblemáticos de la capital andaluza y los dos viven con muchísimos problemas legales a cuestas.

DEL NIDO-LOPERAFoto: oclise.com

José María del Nido, si nada cambia, entrará pronto por prisión. Manuel Ruiz de Lopera ha sido condenado por delito fiscal y tiene todavía pendientes varias causas que están siendo instruidas por Mercedes Alaya, esa mujer mitad ninfa mitad juez. Y lo curioso es que a pesar de los datos que hay sobre la mesa, todavía hay un pequeño porcentaje de la población que les apoya. Vamos a ver ahora que Del Nido busca firmas para su indulto cuántos le defienden. Pero lo mejor de todo es que paso a paso -de algo tenía que servir la crisis que vivimos- está ganando la corriente más crítica tanto en la afición del Sevilla como en la del Betis. Si se hiciera una encuesta, sería interesante ver qué porcentaje de apoyo popular tienen a día de hoy entre su masa social y también qué porcentaje es partidario de lo contrario, valga el pareado.

Sean Del Nido y Lopera dos forajidos como los de la película, lo único obvio es que su futuro pasa por los mismos problemas y que ninguno de los dos tiene la belleza de Redford ni de Newman. Pero eso no es demérito suyo, seamos sinceros. Aquellas estrellas de Hollywood casi no parecían ni humanos de tan hermoso que eran y, como dice el tópico, cualquier comparación es odiosa y algunas más que otras.