Sandro Rosell: ¡Es la economía, estúpido!

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El presidente del FC Barcelona ofreció ayer un perfecto ejemplo de un no-discurso, que es como debe ser llamada su no-rueda de prensa. En su despedida, Sandro Rosell argumentó que la denuncia del socio Jordi Cases por el caso Neymar es “temeraria e injusta”. También dijo todo lo que le ocurre es fruto de la “la desesperación y la envidia de algunos de nuestros adversarios”.

En el caso de Rosell y Neymar, habría que recordar la frase que en su día acuñó James Carville, uno de los hombres de confianza de Bill Clinton en su carrera hacia la Casa Blanca: “¡Es la economía, estúpido!”. Pues bien, señor Rosell, esto no va de envidias o denuncias temerarias. Esto va simple y sencillamente de contratos legales o ilegales. Y sobre eso… el ya ex presidente no ofreció ningún dato. Por eso es lógico hablar de un no-discurso.

NEYMAR-CHILEBEANSHace ya varias semanas escribimos en este mismo blog que era el juez el único que debía decidir si el señor Rosell y su Junta Directiva habían cometido o no delitos al firmar a Neymar. Y en eso seguimos, puesto que -no lo olvidemos- a día de hoy nada ha sido demostrado. Sin embargo, por aquel entonces ya dijimos: “El problema no parece de apropiación indebida sino simple y llanamente de operación financiera para no cumplir con Hacienda”. El propio FC Barcelona reconocía poco después que habían hecho una “ingeniería contractual” para firmar al brasileño, algo que el juez ha convertido en “simulación contractual”. Parece lo mismo, pero no lo es.

Copa Libertadores de America 2011 | Peñarol - Santos |El caso Neymar cada vez está más claro y se resume en una palabra. No, no es economía. Son ¡impuestos! Y es que el final de toda esta historia no es el hecho de que el FC Barcelona dijera haber gastado 57 cuando en realidad había empleado muchos más millones. Eso podría suponer una estafa a los socios, pero no se les ve muy preocupados ni parece tener entidad suficiente como delito penal. Tampoco nadie acusa a Rosell de haberse llevado dinero a su casa. Por tanto, esto es mucho más sencillo: Neymar tiene un contrato millonario como salario, pero hay muchos más millones que gracias a la ingeniería contractual (o la simulación, veremos lo que decide el juez y también Hacienda) se han convertido en dinero pagado en Brasil -en el mejor de los casos- y con tratamiento de dinero ingresado en una empresa cuando tal vez debía haber sido dinero pagado en España y con tratamiento de salario (con esas cantidades se paga el 55% del salario como impuesto mientras que si el dinero va a una empresa, el porcentaje es mucho menor -no más del 30% en España).

Del mismo modo que todo trabajador ve como su nómina es recortada con la retención que obligatoriamente debe practicar la empresa, en el caso de Neymar muchos de esos millones de su sueldo fueron compensados por conceptos tan “abradacabrantes” como la lucha por acondicionar fabelas o por buscar jóvenes promesas en el Santos… Ahora es un juez el que debe decidir. Pero este caso no es ninguna lucha de envidiosos contra el FC Barcelona. Esto es simplemente un caso de Hacienda contra el FC Barcelona.

 

Neymar, los 40 millones y la Hacienda española

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Un socio del FC Barcelona ha ido a los juzgados para demandar al presidente del club, Sandro Rosell. Al parecer, le acusa de apropiación indebida y exige que sean públicos los contratos de Neymar. También se anuncia hoy en la prensa que el club ya ha dado la documentación al juez. Ahora es precisamente el señor Ruz (juez de la Audiencia Nacional) quien debe determinar si hay delito o no. Y todo lo que podamos decir los demás poca o ninguna importancia tiene. Pero al menos sí queremos dejar escrita una reflexión: el problema no parece de apropiación indebida sino simple y llanamente de operación financiera para no cumplir con Hacienda. Vamos a intentar explicarlo.

NEYMAR-CHILEBEANSFoto: Chilebeans

El FC Barcelona dice haber pagado 17,1 millones al club y 40 millones a una empresa propiedad del padre y del hijo (Neymar). Parece mucho dinero para lo que es habitual en el fútbol, donde los clubes se llevan la parte grande y los futbolistas y/o sus agentes suelen tener una prima o parte del traspaso que habitualmente ronda el 10%. En este caso, es al revés: el futbolista y su padre se llevan casi tres veces más que el club. ¿Es eso apropiación indebida? No tiene por qué serlo. Si en las cuentas del club catalán se ha apuntado correctamente y tanto el club brasileño como el futbolista estaban de acuerdo… no parece que tenga que haber mayores problemas.

Sin embargo, hay un punto en esta historia en el que no se presta atención pero que parece obvio: ¿por qué concepto se pagan esos 40 millones? Dicen que es una compensación por venir un año antes. Lo mismo da. La realidad es que el FC Barcelona paga al contado 40 millones a una persona que un minuto después de recibir el pago es su empleado, así que fiscalmente es probable que ese pago deba ser interpretado como parte de su sueldo. ¿Y en qué cambiaría esto? Muy sencillo: el FC Barcelona debería depositar en Hacienda la retención de esos 40 millones, es decir, un 50% aproximadamente.

Copa Libertadores de America 2011 | Peñarol - Santos |Foto: Jikatu

Vamos a repetir la idea inicial: el tema está en manos de un juez y nosotros no somos nadie para decidir qué es legal y qué no lo es. Pero sí al menos para expresar una sorpresa: con este sistema de pago que ha empleado el FC Barcelona, el mundo sería mucho más fácil para todos los deportistas. Es decir, el futbolista en cuestión crea una empresa y el club le hace un pago multimillonario a la empresa, se dice que ese pago es ajeno al sueldo y el futbolista consigue un ahorro fiscal más que considerable. Y todos tan contentos… menos Hacienda, claro está.

Vamos con los ejemplos para que se entienda mejor y lo vamos a llevar al esperpento. Imaginemos a Xabi Alonso, un futbolista que acaba contrato con el Real Madrid. Un club, digamos el Botafumeiro FC para que nadie se dé por aludido, le paga a su empresa 10 millones de euros por un concepto tan difuso como compensación previa al fichaje. Y posteriormente le firma un contrato por 100.000 euros anuales. Xabi Alonso pagaría más o menos un 30% de esos 100.000 euros de sueldo y de los 10 millones también tendría que pagar únicamente un 30% de los beneficios, puesto que al ser dinero de su empresa podría incluso imputarle algunos gastos. En cambio, si ese Botafumeiro hubiera querido pagar 10.100.000 euros a Xabi Alonso como nónima, el futbolista tendría que pagar más de un 50% en impuestos. Evidentemente, el hecho de pagar a una empresa 10 millones es una tapadera fiscal obvia para rebajar la cantidad de impuestos. Por eso sorprende tanto que se ponga mucho énfasis en el apartado de una posible apropiación indebida y poco en este segundo motivo. Pero como no somos jueces ni inspectores de Hacienda lo daremos todo por bueno. Y esperaremos a que los jueces y los inspectores de Hacienda lo estudien con detalle. Ellos son los que mandan.

La muerte del 9, la cara oculta del fútbol

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¡Tranquilos! La Muerte del 9 no tiene nada que ver con Alberto Fabra ni con la desaparición de Radio Televisión Valenciana (de eso hablaremos otro día). En realidad, es el título de la opera prima de la periodista valenciana Paz Castelló y también la primera novela que dejamos entrar en El Rincón.

LA MUERTE DEL 9

 La Muerte del 9 es un thriller ambientado en el fútbol, según argumenta su propia autora. Y lo cierto es que parece una definición correcta, puesto que la obra en ningún caso puede ser considerada como novela negra. Eso sí, tiene algunas características de novela policíaca/detectivesca, es decir, ésas en las que prima la resolución de una gran pregunta: ¿quién es el asesino? Y es que la novela arranca precisamente en ese punto: la muerte del delantero centro del Real Triunfo Club de Fútbol. Pero esa pregunta no deja de ser simplemente eso: un punto de partida.

Como cualquier lector habrá comprendido, el Real Triunfo Club de Fútbol no existe. Esa es otra de las características de la novela. A lo largo de las páginas, Paz Castelló pasa factura a todos y cada uno de los protagonistas del fútbol: los futbolistas, los presidentes, los directores técnicos, los entrenadores… Y todo con el objetivo de mostrarnos la otra cara del deporte rey: la corrupción, el amaño de partidos, la homofobia, el machismo, el abuso de las mal llamadas drogas sociales (cocaína, hablando en plata)… Eso sí, Paz Castelló intenta que en ningún caso pueda haber relación directa entre ficción y realidad enmascarando nombres y perfiles de los protagonistas.

El párrafo que mejor describe la obra puede ser éste: “los futbolistas no son hombres que destaquen especialmente por su inteligencia, seamos francos, y la mayoría tampoco lo hacen por su sentido del humor o por su devoción al trabajo. Ellos aman el dinero, la ostentación y por encima de todo a sí mismos, y generalmente aun pecando de injusta al generalizar, las mujeres son para ellos un lujo más del que disfrutar. Seguramente existirán honrosas excepciones, pero yo no las conocí”.

PAZEntrando ya en una valoración más personal, el libro está bien escrito. La calidad literaria de la autora es notable y el tema es altamente adictivo para todos los que desde dentro o desde fuera conocemos el mundo del fútbol, pero no sólo para nosotros. Por tanto, podemos decir que por su temática cualquier persona puede estar interesada en leerla, puesto que no es necesario –ni imprescindible- sentir pasión por el deporte. Un dato más para avalar la novela: apenas necesité de día y medio para leer las 340 páginas.

El único defecto achacable en la parte formal son algunas redundancias innecesarias, así como el uso de la primera persona, una apuesta sobre seguro para una opera prima pero que requiere de un gran dominio del lenguaje para llegar al lector por la calidad literaria. En ese aspecto, Lorenzo Silva puede ser un gran ejemplo, pero Paz Castelló todavía no lo es. En resumen, la novela está bien escrita, se deja leer –engancha– pero no llega a la brillantez que ofrecen algunos textos de la propia autora en su blog, tal vez por ese uso de la primera persona.

Si la forma es más que interesante y recomendable, el fondo no lo es menos. La trama está bien diseñada y mantiene la emoción hasta el final, aunque cabe destacar dos grandes problemas con el principio de verosimilitud. Todo ocurre en un único club –amaños de partidos, corrupción en los fichajes, homofobia, acoso sexual, tráfico de drogas…– y en una única temporada. Sinceramente, parece excesivo incluso no sintiendo el más mínimo cariño hacia el fútbol que tantas aberraciones puedan darse en tan poco tiempo y en un único equipo. En realidad, hubiera sido mucho más verosímil que alguna de las golfadas ocurriese en rivales del Real Triunfo Club de Fútbol.

En segundo lugar, el final/desenlace también chirría y ya ha sido planteado por otros autores como desenlace sorprendente de su trama, por lo que empieza a dejar de ser sorprendente, pero no haremos más consideraciones sobre ese punto, puesto que supondría destripar la obra y el objetivo de El Rincón es precisamente el contrario: motivar a la lectura.

Como reflexión final, una idea ante la noticia publicada en la prensa alicantina: “Insultan a la autora Paz Castelló por el contenido de su libro sobre fútbol”. Al parecer, seguidores del Hércules CF se han sentido identificados con la novela y han insultado públicamente a la autora. Sobre ese punto, un dato previo: Paz Castelló trabajó para el Hércules CF. Y varias conclusiones obvias: todos esos seguidores del Hércules no han leído la novela y/o tampoco son muy inteligentes. Si han leído la novela habrán comprobado los esfuerzos de Paz Castelló por centrar la historia en el Real Triunfo Club de Fútbol y no citar a nadie por nombres y apellidos. Si a pesar de eso, consideran que la escritora habla del Hércules, entonces es que sí deben hacérselo mirar. Si ellos identifican al Hércules con un club en el que se amañan partidos, hay corrupción en los fichajes, se vive una homofobia claustrofóbica, el machismo impera en todos sus ámbitos, existe una red de tráfico de drogas… y siguen siendo seguidores de ese club, es que la sociedad en la que vivimos no tiene arreglo. Por mi parte, prefiero quedarme en la idea de que no existe vínculo entre el Hércules y el Real Club de Triunfo, aunque tal vez mi reflexión final es mucho más aterradora: sí parece haber vínculo –y muy estrecho- entre el Real Club de Triunfo y el fútbol del siglo XXI. Eso es lo que debería preocuparnos a los aficionados al ¿deporte rey?