Euskadi Murias da el salto: serán profesionales en 2018

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Euskadi Basque Country Murias ha anunciado de forma oficial que será equipo profesional en 2018. Y, además, han recalcado que tendrán una invitación para la Vuelta a España y que están abiertos a cualquier sponsor que quiera entrar en el proyecto. Hasta aquí, los titulares informativos. Vayamos ahora con la opinión.

Lo primero que hay que decir es que Murias se merece un aplauso muy grande por su apuesta por el ciclismo. Es la empresa que está tirando del carro de este proyecto desde el primer día y es la marca que ha decidido dar un paso adelante. Y también Jon Odriozola se merece los elogios. Pocos como Jon han viajado por medio mundo explicando el proyecto y las bondades del ciclismo profesional… con el sueño de llegar a la categoría profesional. Como anécdota diremos que Odriozola le comentaba hace más de una década a un amigo que no se preocupara por su futuro, puesto que él un día tendría un equipo profesional y le ficharía de jefe de filas. Odriozola era entonces ciclista veterano y experto y mi amigo, un joven casi neoprofesional. La vida ha dado muchas vueltas, pero Odriozola lo ha conseguido. ¡Un triunfo a su perseverancia!

En segundo lugar, hay que hacer un análisis frío de la situación de la cantera vasca. La realidad ahora mismo es que los mejores ciclistas del pelotón amateur no son vascos. Hay corredores interesantes en Euskadi, por supuesto. Pero los dominadores de la categoría -Sergio Samitier, Gonzalo Serrano…- no son vascos. ¿Por qué? Hay mil explicaciones posibles y, entre ellas, la diosa fortuna, puesto que sólo así se puede explicar el boom de grandes talentos que han aparecido en Huesca en los dos últimos años, por citar sólo un ejemplo. Lo que está claro es que la cantera vasca vivirá un antes y un después del nacimiento de este equipo profesional. De repente, hay una luz al final del túnel: y eso siempre significa oportunidades y más ilusión para el trabajo diario, que es lo que de verdad permite sacar talentos. En este deporte… si no trabajas estás muerto. Y es difícil trabajar cuando las salidas son casi nulas. Por eso resulta tan interesante la llegada de Euskadi Murias.

A partir de ahí, son las instituciones y las empresas vascas las que deben fijar el techo del nuevo equipo. Por lo que se intuye se arranca un proyecto de mínimos pero con la ilusión de seguir creciendo. ¿Hasta dónde? Lo dicho: es el momento de que todos apoyen el proyecto y lo empujen a la clase media que tanta falta hace en el pelotón mundial.

Euskadi y Gorka Gerrikagoitia, un proyecto y un director más necesarios que nunca

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En las últimas semanas se ha puesto de moda hablar del futuro del ciclismo español. Y, además, hacerlo para asustarse por la falta de relevo generacional y la escasez de equipos. Sin embargo, desde este blog vamos a ser de nuevo políticamente incorrectos. Sinceramente, ahora mismo el ciclismo español no necesita del nacimiento de tres o cuatro equipos profesionales de golpe o de un par de WorldTour que completen al Movistar. Es más, si somos sinceros y hablamos sin pasión, no tendríamos suficiente talento para completar las plantillas. Ahora mismo y pensando en el futuro, lo que más necesitamos es que un equipo como Euskadi se mantenga y se consolide con la línea de trabajo de 2014 y que hubiera un par de equipos continentales con verdadera vocación de cantera y, sobre todo, que tuvieran a gente como Gorka Gerrikagoitia al frente. De momento, sería más que suficiente.

euskadiEn un país con más tráfico de influencias que habitantes hay que iniciar cualquier alabanza haciendo dos aclaraciones previas: no tengo ningún vínculo profesional ni emocional con el equipo Euskadi y mi relación personal con Gorka Gerrikagoitia no pasa del mero saludo, por tanto, muy lejos de cualquier vínculo de amistad. Eso sí, esa relación desde la distancia no impide que uno no puede dejar de admirar la gran labor que Gorka ha desarrollado en la Fundación Euskadi en 2014. Si uno habla con cualquier ciclista del equipo Euskadi, la respuesta es automática: han crecido muchísimo gracias a la dirección del que fuera ciclista y técnico de Euskaltel.

Si uno analiza con tranquilidad la temporada de Euskadi, verá que los datos son muy buenos: tres victorias de prestigio (una vuelta ante todos los equipos portugueses, una contrarreloj por equipos y una clásica 1.1) y otros 10 puestos de podio son un balance más que positivo. Pero lo mejor no han sido los números sino las sensaciones. Con Gorka se ha visto un equipo Euskadi muy bien trabajado técnica y tácticamente. Dos ejemplos: en el campeonato de España no dudaron a la hora de asumir el mando del pelotón cuando y donde lo debían hacer y no anduvieron lejos de dar la sorpresa… Es más, con un poquito más de ayuda de algún otro equipo, habrían tumbado la fuga de Movistar. En el Circuito de Getxo, con la ayuda de Cofidis, pero también con la decisión valiente de parar a corredores que iban en fuga, han sabido frenar a los escapados y forzar una llegada al sprint en la que han ganado. Y eso tiene mucho mérito cuando uno trabaja con un presupuesto limitadísimo, con ciclistas todos ellos jovencísimos y con la suega al cuello de la falta de continuidad en el horizonte.

Por eso mismo el equipo Euskadi se merece este artículo y todos los del mundo. Pero sobre todo se merece la continuidad deportiva. Y por eso mismo un equipo de verdadero trabajo de cantera como el que ha llevado a cabo Gorka Gerrikagoitia no tiene precio. Bueno, por desgracia sí tiene precio y no parece que estemos encontrando las vías adecuadas para financiarlo. Pero este es el tipo de equipo y el tipo de director que debemos tener en 2015 si queremos volver a contar con una generación brillante a medio y largo plazo.