La economía española y la caza con perrica

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El catastrofismo es siempre un elemento de venta excelente. Todo el mundo tiende a leer con mucha atención las previsiones apocalípticas. En cambio, las buenas noticias no suelen tener una buena digestión. Parece que son menos atractivas. En esta reflexión, no voy a ser catastrofista, pero desde luego creo que tenemos argumentos para empezar a dejar de ser positivos.

Llevo mucho tiempo pensando que la economía española estaba creciendo con muchísima fuerza y de la mano de factores más que positivos como la exportación. Esa visión me llevó a bonitas discusiones con amigos que decían que la economía podía haber mejorado en los papeles pero no en la vida real. Lo cierto es que ahora empieza el proceso contrario. Veo cada vez más gente comprando pisos, comprando coches y eliminando de sus mentes miedos pasados. Eso no es ni bueno ni malo. Forma parte de un proceso individual de toma de decisiones en la que cada uno sabe lo que tiene y lo que puede hacer. Pero, desde mi punto de vista, hay factores que no pueden ser olvidados:

1. TURISMO. El turismo en el norte de Africa empieza a levantar cabeza. Confirmado por amigos hoteles de la costa española. Es una amenaza y no hay que olvidar que hemos disparado el número de turistas a límites récord, pero con muchos millones prestados de otros destinos por culpa de las amenazas terroristas.

2. PETRÓLEO. El petróleo por los suelos nos ha venido muy bien. Pero ese ciclo ya forma parte de la historia. Hay inversores como Az Valor que llevan mucho tiempo avisando y por fin vemos aparecer al lobo feroz de los precios altos en el crudo.

3. ESTABILIDAD POLÍTICA. Pedro Sánchez tiene en marcha una moción de censura. Rajoy puede dimitir. Volveríamos a la casilla de salida, con gobierno en funciones y con el Rey abriendo ronda de contactos. Si no dimite, tendremos a Pedro Sánchez como presidente con menos de 90 diputados. Estabilidad política… desaparecida.

La conclusión es obvia: sin estabilidad política, con el petróleo subiendo de precios y forzando la inflación y el turismo entrando en una pequeña fase de estancamiento… ¿qué elementos van a tirar de la economía española? La realidad es que la economía de un país es como un tren AVE. Necesita de varios meses para coger velocidad pero también de otros varios meses para ir frenando o incluso para estrellarse. Por tanto, no veo un apocalipsis mañana mismo. Pero si me viene a la cabeza una frase muy empleada por la gente del campo, los verdaderos filósofos de este país: no me gusta como caza la perrica. Mi admirado Warren Buffett lo decía de otro modo: “Sé ambicioso cuando los demás tienen miedo. Ten miedo cuando los demás son ambiciosos”. Empiezo a ver poca gente con miedo.

Sandro Rosell: ¡Es la economía, estúpido!

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El presidente del FC Barcelona ofreció ayer un perfecto ejemplo de un no-discurso, que es como debe ser llamada su no-rueda de prensa. En su despedida, Sandro Rosell argumentó que la denuncia del socio Jordi Cases por el caso Neymar es “temeraria e injusta”. También dijo todo lo que le ocurre es fruto de la “la desesperación y la envidia de algunos de nuestros adversarios”.

En el caso de Rosell y Neymar, habría que recordar la frase que en su día acuñó James Carville, uno de los hombres de confianza de Bill Clinton en su carrera hacia la Casa Blanca: “¡Es la economía, estúpido!”. Pues bien, señor Rosell, esto no va de envidias o denuncias temerarias. Esto va simple y sencillamente de contratos legales o ilegales. Y sobre eso… el ya ex presidente no ofreció ningún dato. Por eso es lógico hablar de un no-discurso.

NEYMAR-CHILEBEANSHace ya varias semanas escribimos en este mismo blog que era el juez el único que debía decidir si el señor Rosell y su Junta Directiva habían cometido o no delitos al firmar a Neymar. Y en eso seguimos, puesto que -no lo olvidemos- a día de hoy nada ha sido demostrado. Sin embargo, por aquel entonces ya dijimos: “El problema no parece de apropiación indebida sino simple y llanamente de operación financiera para no cumplir con Hacienda”. El propio FC Barcelona reconocía poco después que habían hecho una “ingeniería contractual” para firmar al brasileño, algo que el juez ha convertido en “simulación contractual”. Parece lo mismo, pero no lo es.

Copa Libertadores de America 2011 | Peñarol - Santos |El caso Neymar cada vez está más claro y se resume en una palabra. No, no es economía. Son ¡impuestos! Y es que el final de toda esta historia no es el hecho de que el FC Barcelona dijera haber gastado 57 cuando en realidad había empleado muchos más millones. Eso podría suponer una estafa a los socios, pero no se les ve muy preocupados ni parece tener entidad suficiente como delito penal. Tampoco nadie acusa a Rosell de haberse llevado dinero a su casa. Por tanto, esto es mucho más sencillo: Neymar tiene un contrato millonario como salario, pero hay muchos más millones que gracias a la ingeniería contractual (o la simulación, veremos lo que decide el juez y también Hacienda) se han convertido en dinero pagado en Brasil -en el mejor de los casos- y con tratamiento de dinero ingresado en una empresa cuando tal vez debía haber sido dinero pagado en España y con tratamiento de salario (con esas cantidades se paga el 55% del salario como impuesto mientras que si el dinero va a una empresa, el porcentaje es mucho menor -no más del 30% en España).

Del mismo modo que todo trabajador ve como su nómina es recortada con la retención que obligatoriamente debe practicar la empresa, en el caso de Neymar muchos de esos millones de su sueldo fueron compensados por conceptos tan “abradacabrantes” como la lucha por acondicionar fabelas o por buscar jóvenes promesas en el Santos… Ahora es un juez el que debe decidir. Pero este caso no es ninguna lucha de envidiosos contra el FC Barcelona. Esto es simplemente un caso de Hacienda contra el FC Barcelona.