¿Por qué el TAS no da la razón al FC Barcelona y sí a la FIFA?

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Lo primero que hay que entender cuando uno va al TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) es que tiene casi todos las papeletas para ser condenado. Veamos, el TAS es un tribunal de arbitraje cuya existencia arranca de un punto clave: las grandes federaciones internacionales de todos los deportes le han conferido la autoridad necesaria para consolidarse como el último órgano judicial al que se puede apelar. Sin el reconocimiento de las grandes federaciones, los procesos acabarían eternizándose en la justicia ordinaria y, lo que es peor, esas mismas federaciones podrían ver derrotados sus argumentos con facilidad, puesto que la justicia de cada país suele ser mucho más garantista que la que viene aplicando el TAS.

Por tanto y dicho en cristiano, para el FC Barcelona ir al TAS a luchar contra la FIFA era ni más ni menos que jugar un partido fuera de casa. Y si no, ahí están las estadísticas. ¿Cuántos casos por dopaje por ejemplo han sido anulados por el TAS y en cuántos se ha sancionado a los deportistas y apoyado a las federaciones? La inmensa mayoría.

266164_le-tribunal-arbitral-du-sport-tas-a-lausanne-le-6-fevrier-2012Un buen amigo y abogado, de los que ha ido a estos tribunales e incluso ha ganado, me decía que ante el TAS no hay que acudir con palabrería sino que hay que apelar siempre al fondo de la cuestión. Y ése es el gran problema de la sanción del FC Barcelona. En el fondo de la cuestión, el FC Barcelona había incumplido la normativa y no había cambiado su forma de actuar a pesar de los consejos recibidos. Y ahí es donde se pisa terreno pantanoso, puesto que los suizos en general y el TAS en particular jamás aceptará que un condenado reciba un toque de atención y no cambie de actitud.

Pero el tema del FC Barcelona tiene un último punto realmente escandaloso. El sistema en el TAS hace que la FIFA designe a uno de los tres jueces, el FC Barcelona designe a otro y el propio TAS acabe eligiendo al último. Habrá que esperar a tener el fallo completo, pero si como parece también el juez designado por el club catalán ha votado contra el Barça, la cuestión está más que clara: el FC Barcelona no tiene la razón y, además, se debe haber defendido realmente mal.

A partir de ahí se puede hablar de que la FIFA es corrupta, de que un rival ha denunciado anónimamente y por tanto existe una mano negra… pero todo eso no dejan de ser argumentos infantiles que ignoran la realidad del TAS, un tribunal que en su gran mayoría de fallos apoya a las federaciones y que jamás va a analizar el ruido ambiental ni las portadas de la prensa nacional. Para ellos, lo que cuenta es el fondo y el FC Barcelona debería empezar a hacer autocrítica después de un fallo que le deja un año sin fichajes, con un claro perjuicio deportivo y, por supuesto, con un torpedo económico para los periódicos, que viven en gran medida de anunciar fichajes mediáticos.

La venta del Valencia y la manipulación de las masas

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El empresario Peter Lim ya es el nuevo dueño del Valencia Club de Fútbol (o eso parece, puesto que en este culebrón todo cambia de un momento a otro). Los primeros movimientos de este millonario asiático han supuesto una inyección de optimismo y alegría para los aficionados del equipo de la capital del Turia: nuevo entrenador y fichajes en todas las líneas. El fútbol es un deporte muy caprichoso donde todo depende de la “voluntad” de una pelotita, que a veces es cruel y no quiere entrar en la portería. Pero lo cierto es que las contrataciones que están haciendo Lim y Mendes (su socio) para este renovado Valencia son por el momento de un indiscutible sentido común: se está apostando más por jugadores jóvenes de talla internacional que por futbolistas que vienen de vuelta. En ese sentido, unir Rodrigo y Alcácer en la delantera sólo puede ser un acierto. Y reforzar especialmente la defensa era una cuestión de urgencia imperiosa.

Lo que no tiene tanto sentido común es lo que ocurrió hace apenas unas horas en pleno centro de Valencia. Un grupo de aficionados, entre 3.000 y 5.000, salieron a la calle a presionar en favor de la venta del club a Peter Lim. Y lo hicieron con gritos del estilo: “Puta Bankia”, “Es de Bankia el que no bote”, “Queremos un Valencia de Salvo y Peter Lim”. El movimiento en realidad no tuvo sentido alguno. Y si no, dejemos a un lado el ruido para analizar los datos.

AMADEO SALVO-AURELIO MARTINEZPeter Lim quiere comprar el Valencia. El club tiene deudas muy importantes con Bankia (más de 300 millones de euros). En la negociación, cada una de las partes tensa al máximo la situación con amenazas de no vender y de no comprar. Al final, el único punto de conflicto pasa a ser el de las garantías de pago, es decir, qué pasa si el Valencia y, posteriormente, Peter Lim no pueden devolver los créditos a Bankia.

Bankia dice que quiere bienes por valor de 200 millones para garantizarse los cobros. Peter Lim dice que su firma es suficiente. Y la afición, con un nulo sentido común, se pone en favor del empresario multimillonario y le exige a Bankia que venda sin ningún tipo de aval ni garantía, es decir, facilitando una hipotética huida de Lim si el negocio le va mal. ¿Alguien lo entiende? Es evidente que lo mejor para el Valencia es que compre Peter Lim. Pero también es lo mejor que el empresario tenga que avalar toda la deuda. ¡Eso sí es un seguro de vida para el club! Bankia pedía 200 millones en garantías, Lim ofrecía su firma y al final parece que se ha firmado por 140. Está claro que la guerra la ha vencido Bankia… pero también el Valencia, aunque algunos no lo vean cegados por el odio al banco que desde la presidencia del Valencia, con Amadeo Salvo, se ha propagado.

Sin embargo, no deja de ser triste que los aficionados -nivel medio en nuestro país- insulten a un banco nacionalizado con los impuestos de todos los españoles por no querer aceptar la compra de un multimillonario de Singapur sin garantías de pago y aplaudan a ese mismo multimillonario, cuando la afición lo que debía haber hecho desde el primer minuto es pedir que Lim avale todos los pagos con el máximo de sus bienes. Eso sí que tranquiliza a los aficionados al fútbol en Valencia y les garantiza que no habrá estampida.

La historia de esa manifestación recuerda y mucho al cántico de todos los diputados argentinos el día que Argentina -uno de tantos- decidió no pagar las deudas que tenía con los mercados internacionales. Votaron que no iban a pagar al grito de “¡Ar-gen-ti-na, Ar-gen-ti-na!”. Allí lo llamaron patriotismo. Aquí lo llaman valencianismo. En realidad, en ambos casos es algo muy diferente: simple y llano populismo.

Amadeo Salvo: luces, sombras y retos para el futuro

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El Valencia Club de Fútbol ya tiene nuevo dueño: el empresario Peter Lim (Singapur). En principio, parece garantizado que el actual presidente, Amadeo Salvo, seguirá al frente de la gestión del club. Así que llega la hora de analizar -sin pasión- las luces y sombras de su gestión al frente del Valencia. Y también sus retos para el futuro.

AMADEO SALVO-AURELIO MARTINEZSOMBRAS DE LA GESTIÓN DE AMADEO SALVO

-La primera y principal ha sido la parcela deportiva. El equipo acaba la Liga en 8ª posición, fuera de Champions y fuera de Europa League. El resultado final no ha sido sino la consecuencia de un error deportivo detrás de otro. Pero también ha habido otro fracaso: la falta de apoyo de Bankia para la refinanciación de la deuda. Vayamos punto por punto:

1) DIRECTOR DEPORTIVO. Amadeo Salvo confió su proyecto a un director deportivo, Braulio, en el que no creía. En cuanto llegaron los malos resultados, decidió despedirlo sin respetar las buenas maneras (por teléfono). Pero la planificación deportivo ya estaba hecha y se ha demostrado que era desastrosa.

2) ENTRENADOR. Amadeo Salvo no fue capaz de lograr la renovación de Valverde (mucho tuvieron que ver los anteriores rectores llenando la cabeza de Valverde contra la nueva cúpula directiva). A partir de ahí, la apuesta del director deportivo, pero también del presidente fue clara: Miroslav Djukic. Y tampoco pudo acabar la temporada. Fue necesaria su destitución.

3) FICHAJES DE INVIERNO. Los problemas con Braulio y Djukic llevaron al Valencia a buscar nuevo director deportivo y nuevo entrenador. En esta parte final del año, Juan Antonio Pizzi ha ofrecido mejores sensaciones que resultados. El argentino sí parece haber captado lo que necesita el Valencia y su trabajo no puede ser considerado como negativo. Las sensaciones han sido correctas y lo lógico sería seguir apostando por él. En cambio, la dirección deportiva de Rufete ha hecho aguas por todos los lados. El Valencia, por ejemplo, invirtió más de 12 millones de euros en un futbolista que luego no pudo ser inscrito porque había demasiados extracomunitarios (Otamendi sigue jugando en Brasil). Es sólo un ejemplo -quizás el más evidente- de lo kafkiana que ha sido la planificación invernal, con fichajes de última hora (Senderos, Otamendi, Vinicius…) que han aportado muy poquito.

4) CANTERA. Tampoco en el filial se ha logrado afianzar el concepto de cantera de Amadeo Salvo. Se ha invertido más dinero, se ha buscado un nuevo entrenador con una metodología diferente y… una vez más se tuvo que prescindir del entrenador a mitad de temporada y el proyecto está más pendiente de bajar de categoría que de otra cosa.

5) APARTADO ECONÓMICO: PATROCINIOS, REFINANCIACIÓN… El apartado económico tampoco ha brillado. No han llegado nuevos sponsors, no se han generado más ingresos y no se ha despartado la credibilidad necesaria en Bankia para lograr la refinanciación de la deuda. Amadeo Salvo y también Aurelio Martínez llegaron al club y a la fundación prometiendo que jamás se vendería el Valencia. Y no han podido cumplir con el encargo.

LUCES EN LA GESTIÓN DE AMADEO SALVO

-El presidente del Valencia CF también ha tenido sus aciertos. Y hay que reconocerle sobre todo dos grandes virtudes:

1) CONEXIÓN CON LA GRADA. Amadeo Salvo ha logrado ganarse a la grada. Es cierto que hay menos abonados y menos espectadores que en el pasado y que el Valencia necesita cambiar urgentemente esa tendencia. Pero no lo es menos que Amadeo Salvo ha sabido ganarse el cariño de la afición a pesar de los malos resultados. Y eso habla muy bien de su capacidad de comunicación y del carisma del presidente, algo que por mucho que un club sea una sociedad anónima resulta imprescindible. En definitiva, ese apoyo de la masa social es mucho más importante de lo que se puede pensar en un principio. Es cierto que si los resultados vuelven a ser malos, la afición puede girarse contra el palco, pero de momento Amadeo Salvo ha logrado la unidad y eso es algo que muy pocos pueden decir. Usando la palabra de moda, podíamos decir que Salvo tiene liderazgo!

2) LA BÚSQUEDA DE INVERSORES. El proceso de venta ha sido posible, sobre todo, gracias a Amadeo Salvo. Es cierto que el presidente prometió que no vendería el club. Pero sin Salvo de por medio es más que probable que apenas hubiera habido inversores interesados en la compra del Valencia y Bankia y Cerberus hubieran llegado a un acuerdo rápido. La cabezonería de Salvo, que quiso ser juez y parte, le llevó a patear medio mundo y contactar con Lim y Wanda. Y, al mismo tiempo, poner el Valencia en un escaparate mundial que ha hecho que muchos inversores quisieran pelear por esa compra. Y eso es bueno. Cuantos más inversores, mejores ofertas. Eso resulta indiscutible y es uno de los grandes aciertos. Un club que parecía no interesar a nadie al final acabó aglutinando media docena de ofertas económicas más que interesantes. ¡Todo un acierto!

EL RETO DE AMADEO SALVO: EL FUTURO

-Llega ahora el reto de Amadeo Salvo: el futuro. Hasta el momento, el presidente del Valencia ha empleado una táctica tan vieja como eficaz. En Venezuela, cada vez que hay un problema económico culpan a Estados Unidos. Lo mismo hacen los hermanos Castro en Cuba. Y la misma argumentación emplearon en el pasado muchos otros (Franco, con la conspiración judeo-masónica; Hitler, con los judíos…). No queremos comparar a Amadeo Salvo con dictadores o genocidas. ¡Sólo faltaría! Pero viene esto a cuento de que echar balones fuera siempre ha salido rentable. Hasta ahora, Salvo ha identificado siempre los males del Valencia con Bankia e incluso con los políticos que le pusieron a él al frente del club. Y eso “vende”, puesto que banca y política están más desprestigiadas que nunca.

Pero ese flotador al que agarrarse se ha acabado. A partir de ahora y si se cierra la venta a Peter Lim, es él y sólo él quien debe rendir cuentas de su gestión. Y además tampoco podrá echar mano de la austeridad, puesto que han comenzado hablando de 60 millones para fichajes, 35 millones de liquidez inmediata para pagos, una póliza de crédito de 200 millones al 0% de interés… Ese parece un primer error de cálculo. Cuando uno quiere fichar en el mercado del fútbol es mejor decir que no tienes a decir que eres multimillonario, salvo que seas el Real Madrid o el Fútbol Club Barcelona y estés dispuesto a pagar 100 millones por cada estrella.

Así que ahora llega el momento de Salvo, el presidente que ha pedido que todos los focos se centrasen en él y que con esa táctica ha logrado ganarse a la afición. Ahora hay que ver si esos mismos focos no quemarán su figura. ¿La respueta? En manos del tiempo y del destino.

Sandro Rosell: ¡Es la economía, estúpido!

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El presidente del FC Barcelona ofreció ayer un perfecto ejemplo de un no-discurso, que es como debe ser llamada su no-rueda de prensa. En su despedida, Sandro Rosell argumentó que la denuncia del socio Jordi Cases por el caso Neymar es “temeraria e injusta”. También dijo todo lo que le ocurre es fruto de la “la desesperación y la envidia de algunos de nuestros adversarios”.

En el caso de Rosell y Neymar, habría que recordar la frase que en su día acuñó James Carville, uno de los hombres de confianza de Bill Clinton en su carrera hacia la Casa Blanca: “¡Es la economía, estúpido!”. Pues bien, señor Rosell, esto no va de envidias o denuncias temerarias. Esto va simple y sencillamente de contratos legales o ilegales. Y sobre eso… el ya ex presidente no ofreció ningún dato. Por eso es lógico hablar de un no-discurso.

NEYMAR-CHILEBEANSHace ya varias semanas escribimos en este mismo blog que era el juez el único que debía decidir si el señor Rosell y su Junta Directiva habían cometido o no delitos al firmar a Neymar. Y en eso seguimos, puesto que -no lo olvidemos- a día de hoy nada ha sido demostrado. Sin embargo, por aquel entonces ya dijimos: “El problema no parece de apropiación indebida sino simple y llanamente de operación financiera para no cumplir con Hacienda”. El propio FC Barcelona reconocía poco después que habían hecho una “ingeniería contractual” para firmar al brasileño, algo que el juez ha convertido en “simulación contractual”. Parece lo mismo, pero no lo es.

Copa Libertadores de America 2011 | Peñarol - Santos |El caso Neymar cada vez está más claro y se resume en una palabra. No, no es economía. Son ¡impuestos! Y es que el final de toda esta historia no es el hecho de que el FC Barcelona dijera haber gastado 57 cuando en realidad había empleado muchos más millones. Eso podría suponer una estafa a los socios, pero no se les ve muy preocupados ni parece tener entidad suficiente como delito penal. Tampoco nadie acusa a Rosell de haberse llevado dinero a su casa. Por tanto, esto es mucho más sencillo: Neymar tiene un contrato millonario como salario, pero hay muchos más millones que gracias a la ingeniería contractual (o la simulación, veremos lo que decide el juez y también Hacienda) se han convertido en dinero pagado en Brasil -en el mejor de los casos- y con tratamiento de dinero ingresado en una empresa cuando tal vez debía haber sido dinero pagado en España y con tratamiento de salario (con esas cantidades se paga el 55% del salario como impuesto mientras que si el dinero va a una empresa, el porcentaje es mucho menor -no más del 30% en España).

Del mismo modo que todo trabajador ve como su nómina es recortada con la retención que obligatoriamente debe practicar la empresa, en el caso de Neymar muchos de esos millones de su sueldo fueron compensados por conceptos tan “abradacabrantes” como la lucha por acondicionar fabelas o por buscar jóvenes promesas en el Santos… Ahora es un juez el que debe decidir. Pero este caso no es ninguna lucha de envidiosos contra el FC Barcelona. Esto es simplemente un caso de Hacienda contra el FC Barcelona.

 

La muerte del 9, la cara oculta del fútbol

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¡Tranquilos! La Muerte del 9 no tiene nada que ver con Alberto Fabra ni con la desaparición de Radio Televisión Valenciana (de eso hablaremos otro día). En realidad, es el título de la opera prima de la periodista valenciana Paz Castelló y también la primera novela que dejamos entrar en El Rincón.

LA MUERTE DEL 9

 La Muerte del 9 es un thriller ambientado en el fútbol, según argumenta su propia autora. Y lo cierto es que parece una definición correcta, puesto que la obra en ningún caso puede ser considerada como novela negra. Eso sí, tiene algunas características de novela policíaca/detectivesca, es decir, ésas en las que prima la resolución de una gran pregunta: ¿quién es el asesino? Y es que la novela arranca precisamente en ese punto: la muerte del delantero centro del Real Triunfo Club de Fútbol. Pero esa pregunta no deja de ser simplemente eso: un punto de partida.

Como cualquier lector habrá comprendido, el Real Triunfo Club de Fútbol no existe. Esa es otra de las características de la novela. A lo largo de las páginas, Paz Castelló pasa factura a todos y cada uno de los protagonistas del fútbol: los futbolistas, los presidentes, los directores técnicos, los entrenadores… Y todo con el objetivo de mostrarnos la otra cara del deporte rey: la corrupción, el amaño de partidos, la homofobia, el machismo, el abuso de las mal llamadas drogas sociales (cocaína, hablando en plata)… Eso sí, Paz Castelló intenta que en ningún caso pueda haber relación directa entre ficción y realidad enmascarando nombres y perfiles de los protagonistas.

El párrafo que mejor describe la obra puede ser éste: “los futbolistas no son hombres que destaquen especialmente por su inteligencia, seamos francos, y la mayoría tampoco lo hacen por su sentido del humor o por su devoción al trabajo. Ellos aman el dinero, la ostentación y por encima de todo a sí mismos, y generalmente aun pecando de injusta al generalizar, las mujeres son para ellos un lujo más del que disfrutar. Seguramente existirán honrosas excepciones, pero yo no las conocí”.

PAZEntrando ya en una valoración más personal, el libro está bien escrito. La calidad literaria de la autora es notable y el tema es altamente adictivo para todos los que desde dentro o desde fuera conocemos el mundo del fútbol, pero no sólo para nosotros. Por tanto, podemos decir que por su temática cualquier persona puede estar interesada en leerla, puesto que no es necesario –ni imprescindible- sentir pasión por el deporte. Un dato más para avalar la novela: apenas necesité de día y medio para leer las 340 páginas.

El único defecto achacable en la parte formal son algunas redundancias innecesarias, así como el uso de la primera persona, una apuesta sobre seguro para una opera prima pero que requiere de un gran dominio del lenguaje para llegar al lector por la calidad literaria. En ese aspecto, Lorenzo Silva puede ser un gran ejemplo, pero Paz Castelló todavía no lo es. En resumen, la novela está bien escrita, se deja leer –engancha– pero no llega a la brillantez que ofrecen algunos textos de la propia autora en su blog, tal vez por ese uso de la primera persona.

Si la forma es más que interesante y recomendable, el fondo no lo es menos. La trama está bien diseñada y mantiene la emoción hasta el final, aunque cabe destacar dos grandes problemas con el principio de verosimilitud. Todo ocurre en un único club –amaños de partidos, corrupción en los fichajes, homofobia, acoso sexual, tráfico de drogas…– y en una única temporada. Sinceramente, parece excesivo incluso no sintiendo el más mínimo cariño hacia el fútbol que tantas aberraciones puedan darse en tan poco tiempo y en un único equipo. En realidad, hubiera sido mucho más verosímil que alguna de las golfadas ocurriese en rivales del Real Triunfo Club de Fútbol.

En segundo lugar, el final/desenlace también chirría y ya ha sido planteado por otros autores como desenlace sorprendente de su trama, por lo que empieza a dejar de ser sorprendente, pero no haremos más consideraciones sobre ese punto, puesto que supondría destripar la obra y el objetivo de El Rincón es precisamente el contrario: motivar a la lectura.

Como reflexión final, una idea ante la noticia publicada en la prensa alicantina: “Insultan a la autora Paz Castelló por el contenido de su libro sobre fútbol”. Al parecer, seguidores del Hércules CF se han sentido identificados con la novela y han insultado públicamente a la autora. Sobre ese punto, un dato previo: Paz Castelló trabajó para el Hércules CF. Y varias conclusiones obvias: todos esos seguidores del Hércules no han leído la novela y/o tampoco son muy inteligentes. Si han leído la novela habrán comprobado los esfuerzos de Paz Castelló por centrar la historia en el Real Triunfo Club de Fútbol y no citar a nadie por nombres y apellidos. Si a pesar de eso, consideran que la escritora habla del Hércules, entonces es que sí deben hacérselo mirar. Si ellos identifican al Hércules con un club en el que se amañan partidos, hay corrupción en los fichajes, se vive una homofobia claustrofóbica, el machismo impera en todos sus ámbitos, existe una red de tráfico de drogas… y siguen siendo seguidores de ese club, es que la sociedad en la que vivimos no tiene arreglo. Por mi parte, prefiero quedarme en la idea de que no existe vínculo entre el Hércules y el Real Club de Triunfo, aunque tal vez mi reflexión final es mucho más aterradora: sí parece haber vínculo –y muy estrecho- entre el Real Club de Triunfo y el fútbol del siglo XXI. Eso es lo que debería preocuparnos a los aficionados al ¿deporte rey?