El control económico en el ciclismo

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El fútbol parece que pasito a pasito empieza a entrar en la senda del control económico. Pero eso es lo que funciona en el ciclismo desde hace décadas. Muchas personas seguro que no conocen el proceso, así que vamos a intentar explicarlo.

-Para que un equipo pueda competir, tiene que superar la auditoría de Ernst&Young de Suiza, quienes revisan el presupuesto, las principales partidas de gastos e ingresos, los contratos de patrocinio, los avales bancarios…

-Por tanto, un equipo no puede intentar salir a las carreteras si no presenta un presupuesto lógico y razonable de gastos e ingresos y si no justifica todos los ingresos con datos y contratos.

-Además, el responsable del equipo debe presentar un aval bancario que garantiza al menos tres meses de sueldo de todos los empleados del equipo. Si no se pagan los sueldos, los afectados no tienen más que denunciarlo. Y eso supone la ejecución del aval bancario.

-Si por circunstancias extraordianarias, un equipo presenta déficit en una temporada, debe justificar cómo va a solventar esa deuda en la siguiente temporada y pasa a ser vigilado con lupa.

-No es frecuente, pero tampoco resulta extraño que los auditores puedan exigir los justificantes de pago bancario para comprobar que todos los meses se está pagando a todos los empleados dentro de los cinco primeros días de cada mes.

¿Es un sistema perfecto el del ciclismo? No, el sistema perfecto no existe. Pero si se analiza bien, el ciclismo ha tenido escándalos económicos, pero casi todos concentrados en la fase de inscripción, es decir, equipos que firmaron contratos, hicieron promesas grandes… y que prácticamente no llegaron ni a debutar. Algunos lo hicieron, como fue el equipo Linda McCartney. O como el equipo brasileño que llegó a presentar avales bancarios falsos. Son lagunas del sistema. Lo que también parece evidente es que en el WorldTour no existen equipos pagando mal y tarde, como en el fútbol, y acumulando deudas con el gobierno, la seguridad social… y todos los proveedores.

California, la carrera más importante del año para NetApp

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La próxima semana (del 11 al 18) se disputará el Tour de California. Para quien no lo haya visto nunca, es un reto más que digno, con contrarreloj y alta montaña, con calor meteorológico -el año pasado demasiado- y con calor humano -mucho público en todas las etapas-. Es, sin duda alguna, la carrera más importante de Estados Unidos y es, sobre todo, la carrera más decisiva para NetApp.

netappNetApp es una empresa estadounidense de software. En concreto, cuenta con 12.000 empleados y con 150 oficinas por todo el mundo. Su facturación se cuenta por miles de millones de dólares. Pero… ¿cuál es su negocio? NetApp, entre otras líneas de negocio, se dedica al almacenaje de información en la famosa “nube”. Un ejemplo de los muchos clientes que están consiguiendo es la multinacional Mitsubishi Electric, quien anunció hace apenas un par de días que confiaba en NetApp para guardar la información de su empresa.

Dejando a un lado la cuestión económica y yendo a la deportiva, la nota curiosa es que para NetApp es mucho más importante el Tour de California que el Giro de Italia. El equipo ciclista NetApp-Endura y muchos de sus corredores tal vez no piensen lo mismo. Pero para una marca estadounidense, California es muy importante porque supone poder ver de cerca a sus ciclistas. Y no hay que olvidar que incluso alguna de las etapas -el año pasado fue la contrarreloj- sale o acaba a apenas unos kilómetros de la propia sede de NetApp.

Por eso mismo, el equipo ha hecho bien en dejar a un lado el Giro de Italia y centrarse en Vuelta -2013- y Tour -2014-, puesto que recibir una invitación para la corsa rosa significaba dividir sus fuerzas. Ahora, con la opción de correr el Tour -una de las pocas carreras que un estadounidense medio conoce-, NetApp da un salto de calidad en cuanto a repercusión mediática del patrocinio. Pero no olvidemos que para un sponsor “yankee” no hay nada como ver a su equipo compitiendo en casa.

La UCI confirma la reforma del WorldTour: así quedará

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La Unión Ciclista Internacional acaba de remitir una carta abierta en la que desgrana los principales puntos de la reforma WorldTour. La información viene a ratificar punto por punto todo lo que ya habíamos escrito hace unos cuantos días. Vamos a intentar hacer un resumen actualizado de cómo se organizará el ciclismo mundial a partir de 2015.

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PRIMERA FASE: 2015 Y 2016

Estos dos años servirán de transición entre el modelo actual y el modelo que tendremos instaurado en el período 2018-2020. Veamos las características principales del nuevo sistema:

-La 1ª División o WorldTour contará con 18 equipos, tal y como sucede en este momento.

-Los 16 mejores equipos en el Ranking UCI WorldTour de 2014 formarán parte de la 1ª División en 2015. Ni puntos de mérito ni rankings extraños como sucedía hasta ahora. Para saber qué equipos merecen estar en 1ª División de 2015 y 2016 se tendrán en cuenta únicamente los resultados en las carreras de elite del año anterior: Tour Down Under, París-Niza, Tirreno-Adriático, Milán-San Remo… es decir, todo el calendario WorldTour.

-Las dos últimas plazas en la 1ª División estarán abiertas a un estudio de la calidad de las plantillas. Ahí se tendrá en cuenta el potencial deportivo de los siguientes equipos:

A) Equipos 17º y 18º del Ranking WorldTour de 2014

B) Equipos profesionales (2ª División) que pidan su entrada en la elite

C) Proyectos nuevos (ejemplo: Fernando Alonso), que durante estos dos años de transición no se verán obligados a arrancar en 2ª División.

Para el análisis de estos equipos -y la selección de los dos mejores- contarán los puntos de los 5 mejores ciclistas en el Ranking WorldTour.

Y otra novedad: los equipos ya existentes podrán elegir si se cuentan los puntos de sus corredores de 2014 o los puntos de los ciclistas que hayan firmado para 2015 (no se podrá combinar, o una opción o la otra).

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SEGUNDA FASE: 2017

Este año será muy importante porque el WorldTour o 1ª División quedará finalmente fijado en únicamente 16 escuadras. Y habrá una 1ª División B muy reducida: sólo ocho equipos (los dos peores conjuntos del WorldTour y los seis mejores profesionales).

Por tanto, los 16 mejores en el Ranking WorldTour de 2016 pasarán a formar la 1ª División de 2017. El equipo 17º y 18º así como los mejores profesionales y nuevos proyectos que puedan surgir deberán empezar en la 1ª División B.

Esos 24 nuevos equipos fomarán el ciclismo profesional y se repartirán la participación en todas las grandes competiciones del calendario (16 como 1ª División A y 8 como 1ª División B). Todos ellos estarán obligados a tener un filial con 8-10 ciclistas.

El calendario se dividirá en un calendario de 1ª División y un calendario de 2ª División. Todas las carreras actuales del WorldTour (y las aspirantes a entrar) tendrán por tanto que pasar también su particular examen hasta saber si forman parte de la 1ª o la 2ª.

 

TERCERA FASE: 2018-2020

A partir de 2018 entraremos en el sistema de ascensos y descensos. Todos los años, el peor equipo de la 1ª División bajará a 2ª División y el mejor equipo de 2ª División subirá a 1ª División. Y, como se había apuntado, ningún equipo nuevo podrá entrar directamente en 1ª División sino que será necesario pasar primero por la 2ª y firmar buenos resultados.

Para tener en cuenta los ascensos y descensos, sólo se analizarán las carreras de su categoría. Es decir, en 1ª División bajará el equipo que peores resultados firme en las carreras de 1ª División (Giro, Tour, Vuelta, grandes clásicas…).

En 2ª División, los equipos podrán correr al menos una de las tres grandes vueltas -cuatro correrán dos-, pero en realidad el mejor equipo y el equipo que suba se decidirá de acuerdo con los resultados en las carreras de 2ª División. Eso responde al criterio de comparar a los equipos de 2ª corriendo siempre todos las mismas carreras para que tengan igualdad de oportunidades.

La reforma del ciclismo: los equipos de 2ª División (III)

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La reforma del ciclismo cuenta con un tema muy espinoso: la viabilidad de los equipos de 2ª División. En el nuevo sistema propuesto por todas las partes implicadas en la reforma, se ha apostado por una 1ª División reducida a sólo 16 equipos y por una 2ª División todavía más corta, puesto que sólo habrá ocho conjuntos.

La propuesta que tiene visos de triunfar supone que serán únicamente 24 los equipos que podrán gozar de correr una de las vueltas grandes del calendario. Eso sí, los 24 tendrán garantizada al menos la invitación a una de esas tres pruebas grandes.

PELOTON-FLOWIZIMLa reforma es muy sencilla: 16 equipos correrán las tres vueltas grandes; habrá cuatro equipos que corran dos vueltas grandes y otros cuatro que corran una. Ésa es la vía más lógica. También sería legalmente posible que 16 corran las tres grandes, uno de 2ª sea invitado a las tres, dos corran dos y cinco corran una.

Todos estos problemas surgen de dos ideas. Los impulsores de la reforma quieren que los equipos que estén en 2ª División no caigan en la nada sino que puedan garantizar cierta presencia en las grandes vueltas a sus patrocinadores. Y para eso han decidido limitar mucho el número. Y, por otro lado, los organizadores de las grandes vueltas quieren que no haya 22 equipos en sus carreras sino simplemente 20. Es una decisión basada en la logística y también en ideas como fomentar la seguridad de los corredores. Pero es una decisión tremendamente perjudicial para el futuro del ciclismo.

CICLISMO-FLOWIZM2Ahora mismo, el ciclismo profesional cuenta con 18 equipos en 1ª División (WorldTour) y con 17 equipos de 2ª División (profesional continental). En total, hablamos de 35 equipos. Pero la nueva reforma quiere dejar la lista de privilegiados en sólo 24. Es cierto que equipos como Drapac (no correrá en Europa en todo el año 2014) o como CCC-Polsat pueden mantenerse como profesionales puesto que no tienen ningún interés ni potencial en correr grandes vueltas. Pero esa reducción de 35 a 24 equipos supondrá que formaciones como Caja Rural-Seguros RGA o Bardiani… puedan acabar desapareciendo si no consiguen entrar en la 2ª División. ¿Para qué invertir 2 millones de euros en un proyecto si no puedes correr Vuelta o Giro?

La verdad es que hay muchas fórmulas para evitar este colapso, pero ya hablaremos de las soluciones. Antes hay que analizar el calendario propuesto como pruebas de elite. Pero eso será otro día.

La reforma del ciclismo: los equipos de 1ª División (II)

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La reforma del ciclismo profesional supondrá numerosos cambios. En primer lugar, vamos a estudiar aquellos que afectan a los equipos de 1ª División (ahora llamados WorldTour) y también a la forma en la que se accede a esta división de elite.

Modelo actual: son 18 equipos. Se accede a la 1ª División de acuerdo con un complejo sistema de puntos que premia todas las carreras del mundo, tanto las WorldTour como las 2.2. Su gran lunar es precisamente esa complejidad, que hace que no se pueda saber públicamente cómo va la puntuación. El sistema, sin embargo, es abierto puesto que permite incluir a equipos que nunca han competido (proyectos nuevos), ya que son sumados los puntos de los ciclistas que cada formación plantea para la siguiente temporada. Esa suma de puntos siempre incluye las dos últimas temporadas. Un porcentaje de esos puntos se los queda el equipo en caso de que un corredor decida abandonar la formación donde ha corrido.

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Modelo que quiere implantarse: son 16 equipos. Habrá un descenso y un ascenso cada temporada, según los resultados que se consigan únicamente en las carreras de 1ª División. El sistema no será abierto: los equipos nuevos tendrán que comenzar desde la 2ª División. Y los puntos que se sumen para ver quién baja en 2015 dependerán únicamente de los resultados de 2015, es decir, no sirve de nada fichar a corredores buenos para el año siguiente o incluso que una plantilla pierda sus mejores figuras no significa que deje de ser WorldTour.

Así que vamos a un análisis por partes:

1. Número de equipos

El ciclismo profesional ha probado todas las opciones: desde los 19 de esta temporada 2013 hasta los 15 que suponían la 1ª División hace ya más de una década. Lo cierto es que no parece que en este punto haya un sistema mejor que otro. Es cierto, que no hace tantos años era grande la presión por tener una liga con 18-20 equipos en 1ª División. Pero ahora mismo y por culpa de la crisis, esa presión no existe y se ha tenido que aceptar a un Europcar cuyo nivel competitivo e internacional para afrontar tres vueltas grandes es discutible. Por tanto, la reducción de la 1ª División a 16 equipos no parece una mala propuesta.

 

2. Sistema abierto o cerrado.

Una de las grandes virtudes del WorldTour es, sin duda alguna, la posibilidad de que un equipo nuevo que aparezca con un presupuesto alto y dispuesto a hacer bien las cosas pueda entrar directamente en la liga de 1ª División. Eso se va a acabar de cara a los próximos años. Afectará, indudablemente, al proyecto de Fernando Alonso. Pero también supondrá un freno a todos cuantos quieran entrar en el ciclismo sin pasar por una de las estructuras ya existentes. Sin duda alguna, es mejor el sistema abierto que el cerrado.

 

3. Puntos de un año o de dos

En este apartado hay ventajas e inconvenientes. Si se suman los puntos de dos años, se permiten compensar las injusticias que suponen no sumar nada por culpa de una mala temporada, una caída, una lesión… pero es cierto también que resulta difícil que el sistema sea comprensible para el aficionado. Por tanto, no parece mala idea que sean los resultados de la última temporada los únicos que cuenten.

 

4. Qué carreras suman puntos

Hasta ahora sumaban puntos todas las carreras del calendario mundial, aunque como es lógico las carreras grandes sumaban más puntos que las carreras pequeñas. A partir de ahora sólo sumarán puntos para ver quién es de 1ª División las carreras de esa 1ª División. Eso significará que los equipos de elite se van a centrar todavía más en el calendario de elite olvidándose por completo del resto del calendario, donde acudirán con equipos de segundo nivel y siempre pensando en ponerse en forma y adquirir nivel competitivo. Todo tiene ventajas e inconvenientes, pero el primer sistema parece más democrático mientras que el segundo es mucho más elitista.

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5. Cuántos ciclistas suman

En este punto la UCI ha ido afinando el sistema. Al principio, sumaban puntos 15 ciclistas. Luego pasaron a sumar sólo 12. Y ahora son únicamente 10. En el futuro no sabemos cuántos corredores sumarán puntos, aunque todo apunta a que será toda la plantilla al cambiar el sistema por completo. En la nueva idea de liga, Movistar sumará los puntos de sus corredores pero no podrá añadir ciclistas nuevos. Por tanto, sumarán todos los corredores del equipo. ¿Cuál es el mejor sistema? Con el nuevo sistema, funciona bien la idea de que puntúen todos. Con el sistema anterior, la decisión de puntuar 10 era la más correcta.

 

6. Deben sumar puntos ciclistas fichados

Hasta ahora sí que suman. La UCI permite a los equipos que presenten los contratos hasta el 20 de octubre. En esa fecha se mira la plantilla de cada formación para la temporada siguiente y se da por buena la puntuación de esos hombres, con la única condición de que si es un ciclista de tu equipo te llevas el 100% y si es un ciclista fichado hay muchas posibilidades de que sólo se sume el 80% de esos puntos mientras que el 20% se quedan en manos de su antiguo equipo. A partir de ahora será muy diferente. Los equipos serán juzgados por los puntos de sus ciclistas en el último año. Nada más y nada menos. Por tanto, no se podrá compensar una mala temporada fichando corredores. Y, al revés, no se castigará un equipo que pierda a sus principales estrellas. Un equipo puede quedar descapitalizado en lo deportivo… pero seguirá siendo de 1ª División. Sinceramente, el sistema actual parece mucho más justo puesto que premia los resultados en la carretera pero también la gestión en los despachos y el verdadero potencial de un equipo.

Fernando Alonso, un soplo de aire fresco en el ciclismo

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Uno de los grandes éxitos del fútbol es la sencillez de sus normas. Es cierto que la gran mayoría del público -no hablamos de los aficionados- nunca llegan a entender bien la regla del fuero de juego. Pero tampoco hace falta conocerla para saber quién vence un partido y quién gana una Liga o una Champions League.

El ciclismo, por otro lado, es todavía más sencillo que el fútbol: hay una línea de salida y una línea de llegada. Y resulta obvio que el primero en pisar la meta es el vencedor de la carrera. No hay fueras de juego ni nada que pueda enturbiar la comprensión de lo que ocurre en la pantalla… El problema es que luego no sabemos trasladar esa sencillez de la competición a ligas, challenges… igualmente comprensibles.

La ahora añorada Copa del Mundo de clásicas, por ejemplo, fue duramente criticada en su nacimiento. Luego llegó el ProTour y comprendimos que la Copa del Mundo era mejor. Más tarde, el ProTour pasó a ser WorldTour y seguimos con las críticas al sistema y a los malditos puntos… y lo peor de todo es que la nueva revolución que nos espera a la vuelta de la esquina despierta todavía más interrogantes.

El principal defecto de la nueva liga (2015-2020) es el freno a los nuevos equipos. El caso de Fernando Alonso es el mejor ejemplo, un equipo que puede entrar en el ciclismo con el dinero suficiente para estar en la elite pero al que se obligará a estar al menos un año en la segunda división. Y el problema no es ese año de espera -el equipo de Alonso correrá al menos dos grandes en su primera temporada-, el gran problema es la sensación de que las normas las hacen los que ahora mismo controlan el ciclismo internacional. Eso sí es un problema, puesto que hacen que impere una visión cortoplacista donde sólo se tiene en cuenta lo que a mí -y a mi equipo- me/nos interesa en este momento.

Fernando AlonsoFoto: PresidenBertho

El ciclismo tiene graves problemas de credibilidad. Pero también de normativa y sencillez. El sistema vigente de puntos tiene un lado oscuro claro -la falta de transparencia- pero también tiene un lado muy positivo: ofrece oportunidades a todos, los que existen y los que quieran llegar. Y se ha ido puliendo el sistema de puntos hasta llegar a un año en el que apenas hay ya fichajes exóticos.

El nuevo sistema, en cambio, obligará a Fernando Alonso -y a cualquier proyecto nuevo- a comenzar en 2ª División incluso aunque pueda fichar a los mejores corredores del mundo. Y mantendrá en 1ª División a equipos de inferior nivel. Eso no es justo.

Lo único bueno, pensando en el proyecto de Alonso, es que si algo ha mostrado el asturiano en su trayectoria deportiva es la constancia, por lo que no parece que vaya a echarse atrás ante las dificultades sino más bien al contrario. Además, su llegada activará el mercado español -la competencia siempre es sana- y al mismo tiempo traerá un grupo de personas nuevas, con nula experiencia en la gestión de equipos de gran nivel… para bien y para mal. Es decir, cometarán errores propios de principiantes pero también se atreverán a seguir caminos nuevos que los equipos ya consolidados ni siquiera se plantean.

Por tanto, este nuevo proyecto pensado para 2015 va a ser sin duda un soplo de aire fresco para el ciclismo español, pero también para el internacional. Lo importante ahora es que Fernando Alonso acierte con la tecla clave en los proyectos ciclistas: los patrocinios y los líderes. Experiencia en buscar la tecla adecuada también tiene, la verdad.

FERNANDO ALONSO2Foto: PresidenBertho