Sergio Maravilla Martínez, en el momento de decir adiós al boxeo en activo y centrarse en los despachos

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El combate entre Miguel Cotto y Sergio Maravilla Martínez se decidió por KO después de nueve asaltos. La esquina del hispano-argentino decidió que no saliera a boxear en los tres últimos asaltos. Y lo hizo con buen criterio, puesto que el dominio de Cotto estaba siendo incuestionable. Y ahora llega el momento de reflexionar. Los deportistas de elite y especialmente los boxeadores o los toreros nunca quieren poner el punto final a sus carreras deportivas. Y, sinceramente, ese momento ha llegado para Sergio Maravilla Martínez.

Cotto-Maravilla1-430x353Maravilla es un boxeador que siempre ha destacado por su movilidad en el ring. Su capacidad defensiva ha sido asombrosa durante toda su carrera, puesto que no se basaba en el uso de los hombros como Mayweather sino simple y llanamente en sus desplazamientos laterales, en el paso atrás y en el balanceo del tronco. Es más, Sergio Martínez muchas veces boxeaba con las manos a la altura de las rodillas confiando únicamente en sus reflejos para esquivar los golpes de los rivales. Nada de eso apareció en la velada contra Cotto.

Desde el primer asalto vimos a un Sergio Maravilla Martínez que se iba trastabillando. Si en las últimas peleas había vencido pero siempre con conteos en su contra, en esta pelea hemos visto que cualquier golpe de su rival le doblaba las rodillas, incapaces de mantenerle y mucho menos incapaces de alejarle de los puños del rival. En definitiva, la pelea contra Cotto ha sido la peor de toda su carrera deportiva en el plano defensivo.

Por eso mismo ha llegado el momento de poner el punto final. Y lo decimos desde la admiración y el cariño hacia Sergio Maravilla Martínez. Él puede decir y hacer mucho por el boxeo mundial y también por el boxeo español. Pero fuera del ring. Sergio tiene que liderar una empresa de promoción y buscar campeonatos del mundo para sus boxeadores, pero ahora mismo no está en condiciones físicas de pelear. Sus rodillas no responden y subir así al ring significa hacerlo con muchas papeletas de perder por KO. Y el boxeo no es un juego de niños en el que una derrota más o menos no signifique nada importante. Por eso mismo es el momento de ponerse los vídeos de sus triunfos con Chavez, Pavlik, Williams… y ver de nuevo el vídeo de sus dos últimas peleas. El contraste es enorme y es tiempo de asumirlo con humildad y de seguir hacia delante, con paso firme pero pensando que hay otra vida fuera del boxeo y tiene que durar muchos años y cerrarse con muchos éxitos. Sergio Maravilla Martínez tiene cabeza para eso y mucho más. Ahora es cuestión de tener la humildad necesaria para entender que no sirve de nada salir a boxear y poner el físico en riesgo… si el físico ya hace tiempo que no responde.

Maravilla Martínez vs Cotto, un combate que depende de una rodilla

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Ni los puños ni las mandíbulas. Es la rodilla la que decidirá el ganador del gran combate del año. La madrugada del sábado 7 de junio es la noche escogida para uno de los grandes combates del año 2014: el hispano-argentino Sergio Maravilla Martínez contra el portorriqueño Miguel Cotto.

Cotto-Maravilla1-430x353Sergio Maravilla Martínez llega a este combate después de muchos meses alejado del boxeo e incluso del deporte de alto nivel. Su última pelea, ante Martin Murray, fue un desastre. Ganó pero con una fractura en una de sus manos y con su rodilla completamente hecha añicos. Desde ese lejano mes de abril de 2013 ha pasado por el quirófano y ha intentado reconstruir su rodilla. No parece que la recuperación sea total y camino de los 38 años, el hispano-argentino siente que su reloj de arena ha dado la vuelta por última vez.

Frente a él se encontrará con Miguel Cotto, el rey del Madison Square Garden, un boxeador que vive obsesionado por la ilusión de ser el único deportista de Puerto Rico campeón del mundo en cuatro pesos diferentes. Si gana a Martínez, romperá su mala racha contra las grandes estrellas. Si pierda, pasará a la historia como un grandísimo boxeador… que nunca tuvo nivel para ser una estrella.

Maravilla-Sergio-430x295Y lo más curioso de todo es que el combate depende de la rodilla de Sergio Maravilla Martínez. Este argentino, criado deportivamente en España, tiene más calidad que Cotto y tiene más peso. En eso hay que reconocerle a Cotto la valentía de haber aceptado esta pelea. En el pesaje, por ejemplo, Cotto dio 70,3 y Maravilla dio 72,0. Y cuando suban al ring la diferencia de peso todavía será un poco más acusada, con Maravilla tres o cuatro kilos por encima de Cotto. Pero todo eso no servirá de nada si Maravilla Martínez no es capaz de ofrecer sus habituales esquivas de cintura, su guardia baja, sus salidas a izquierda y derecha con fluidez ante un rival que sólo tiene una marcha: ¡hacia delante! Si la rodilla responde y Maravilla Martínez puede flotar por el ring, acabará ganando y es posible que sea por KO en los últimos tres-cuatro asaltos. Si la rodilla no responde y vemos a un Maravilla estático, las posibilidades de Cotto crecen como la espuma. Ya hemos visto en los últimos combates a Maravilla Martínez cayendo ante Julio César Chavez y ante Martin Murray. Ganó los dos combates… pero tuvo que sufrir momentos más que delicados. Cotto no es de los que dejan al rival que disfrute de una segunda oportunidad.

Las espadas están en todo lo alto y el combate podrá verse en España gracias a una innovadora iniciativa de Marca.com y Orbyt. La pelea se puede ver por PPV (pago por visión). El precio es más que razonable: 2,95 euros. Además, incluye todos los combates de una velada que comenzará a las 01.30. Y, para los que no gocen con la nocturnidad, se puede ver en diferido.

FOTOS: ESPABOX.COM

 

Una iniciativa diferente: Maravilla Martínez-Cotto, por Marca.com (2,95 euros)

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Si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma. O traducido al mundo del boxeo y la televisión: si ningún canal se anima a retransmitir en directo combates de boxeo, el diario Marca se lanza al ruedo con una de las veladas más interesantes del año y con un sistema de pago por visión. En concreto, Marca.com ofrecerá la posibilidad de ver en la madrugada del próximo sábado día 7 de junio la gala completa del Madison Square Garden de Nueva York, con el combate entre Sergio “Maravilla” Martínez y Cotto como pelea estelar.

Maravilla-Cotto-430x304La noticia no deja de ser sorprendente, puesto que no existen muchos precedentes. Pero vamos con los pocos detalles que hasta ahora se conocen. La pelea se dará en PPV (pago por visión) y el precio es de 2,95 euros. La velada sólo se podrá ver desde ordenadores que estén en España y, lo mejor de todo, es que se podrá seguir en directo o en diferido a la hora que desee el comprador, puesto que se matendrá en la web para que con la contraseña correspondiente se pueda disfrutar del programa por si no se pudo ver en directo o completo.

Resulta evidente que hay mil fórmulas para burlar el sistema de Marca.com y ver el combate en directo y/o en diferido sin tener que soltar los 2,95 euros. Pero también resulta igualmente lógico pensar que los buenos aficionados al boxeo deben apoyar este tipo de iniciativas. No tiene lógica que expresemos constantemente nuestras quejas por no poder ver combates de calidad en televisión y que cuando un medio de comunicación como Marca arriesga su dinero y compra los derechos televisivos, se recurra a las webs piratas, sobre todo si se tiene en cuenta que el precio de 2,95 está más que ajustado teniendo en cuenta la calidad del combate principal y que la calidad de la imagen debe estar más que garantizada. Esa es precisamente la gran batalla del sábado día 7. En primer lugar, saber si los aficionados cumplirán con su parte del reto y pagarán por ver uno de los mejores combates del año. En segundo lugar, saber si Marca.com ofrecerá imágenes de calidad y -lo que nos parece más interesante de todo- además ofreciendo la posibilidad de ver el combate a posteriori. Si la fórmula funciona, podemos encontrar un sistema perfecto para ver la docena de grandes veladas que se producen cada año -no hay muchas más- por poco más de 30. ¡Todos saldríamos ganando!

PD: Nuestro más sincero agradecimiento a Jaime Ugarte y Emilio Marquiegui. Ambos retransmitirán la pelea y seguro que sin ellos, esta iniciativa no sería posible.

Manny Pacquiao y el ocaso de los dioses

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El filipino Manny Pacquiao volvió al ring el pasado sábado y lo hizo para ganar cómodamente a Timothy Bradley (a los puntos, pero por decisión unánime). Su victoria nos hace pensar en el ocaso de los dioses o dicho de otro modo… ¿cómo puede desaparecer una estrella?

MANNYHubo un momento, especialmente tras la derrota por KO contra Juan Manuel Márquez, en el que pareció que el ocaso de Pacquiao iba a llegar por explosión, de un día para otro y dejándonos sólo vídeos de su carrera, puesto que parecía que no iba a volver a subir al ring. Pero lo hizo y ganó a Brandon Ríos. Y ha vuelto a ganar a Timothy Bradley, hasta ese momento campeón mundial.

Esta última victoria hace pensar que Pacquiao está protagonizando en la parte final de su reinado no una explosión sino un lento eclipse en el que paso a paso va perdiendo su principal característica: la velocidad. Es obvio que el mejor Pacquiao ya nunca volverá. Pero también lo es que boxeando a su nivel actual sólo un par de boxeadores pueden estar a su nivel. Floyd Mayweather, que nunca se ha atrevido al enfrentamiento directo, y Juan Manuel Márquez, quien por su boxeo a la contra es la particular criptonita del superman filipino.

Lo gracioso es que Brandon Ríos y Timothy Bradley creyeron que iban a poder ganar a Pacquiao. En el caso de Bradley fue increíble verle el sábado arrinconado contra las cuerdas buscando el momento para tumbar a Pacquiao y ganar por KO. ¡Increíble! Si Bradley destaca por algo es por su movilidad y su buen boxeo en línea y no por la potencia de sus puños, así que equivocó totalmente la táctica y como no podía ser de otra manera, perdió.

En su horizonte vuelven a planear las mismas peleas de siempre: contra Márquez, sería la quinta entre ambos, o contra Mayweather, sería la primera y llegaría con muchos años de retraso respecto al mejor momento de ambos. Sea cual sea, no aparecen otros combates que despierten ilusión entre los aficionados al boxeo.

El tercer hombre siempre viste de azul

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El tercer hombre (The third man) es sin duda alguna una de las mejores películas de la historia del cine. Si no lo han visto nunca, no lo duden porque además es un film que envejece bien [Nota al margen. La escena final, con un minuto de plano sin palabras resulta espectacular].

ORSON WELLESEl tercer hombre es un personaje buscado por todo el mundo durante la película pero que sabe esconderse muy bien, que vive entre las sombras y que huye de cualquier tipo de protagonismo… hasta que hace acto de presencia con una escena memorable: la aparición de Orson Welles y su maliciosa sonrisa jamás podrá ser olvidada.

En el boxeo también hay un tercer hombre. Un combate consiste en dos boxeadores encima de un ring… y un tercer hombre aplicando la ley. En la mayor parte de los combates el aficionado llega incluso a olvidar por completo la presencia de ese tercer hombre, tal y como sucede en la película, porque cuando ese tercer hombre hace mucho acto de presencia es porque o bien los boxeadores están saltándose constantemente el reglamento o bien el árbitro en cuestión tiene un afán de protagonismo desmedido, que de todo hay.

ARBITRO BOXEO1La lista de árbitros ilustres en boxeo resulta realmente larga. Un día nos detendremos en ellos. Pero esta semana el protagonista indiscutible en el mundo del boxeo es Howard John Forster. Les pongo en situación: campeonato del mundo entre Carl Froch y George Groves. El campeón del mundo, Froch, besa la lona en el primer asalto. Luego se recupera pero nunca consigue dominar una pelea que es manejada con solvencia por Groves… hasta que en el noveno asalto, el campeón coloca contra las cuerdas a Groves y el árbitro -precipitadamente- decide parar el combate y proclamar vencedor por KO Técnico a Froch.

El campeón retiene el título y el aspirante y sus entrenadores se muestran indignados con la decisión del árbitro de parar la pelea. ¿Quién tiene razón? Resulta evidente que en el boxeo siempre es preferible un golpe de menos que uno de más, pero este tercer hombre se ha convertido en lo que jamás debe ser un árbitro: protagonista.

Lo mejor de todo es que ustedes mismos puedes opinar. Ahí tienen la pelea. Si tienen tiempo, pueden verla entera. Si no, vayan al minuto 27 y vean la decisión del árbitro.De todos modos, ya saben: el tercer hombre siempre viste de azul… en el boxeo, aunque en la esquina de Groves les gustaría ver a este árbitro vestido de presidiario más que de azul. ¡Seguro!

 

Manny Pacquiao y el final de la carrera

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El sábado dejamos al boxeador Manny Pacquiao a las puertas de su enfrentamiento con Brandon Ríos. Y el filipino ganó, aunque para poder verlo en España hayamos tenido que ejercer de delincuentes puros y duros buscando links en páginas poco aconsejables, ya que ninguna televisión tuvo a bien ofrecernos imágenes.

Además, Pacquiao venció con solvencia, mostrando su agresividad de siempre, aunque no su velocidad de antaño. Aquel huracán de hace cinco o seis años es ahora un fuerte vendaval capaz de arrasar a boxeadores como Brandon Ríos… Pacquiao ganó y convenció, pero al mismo tiempo los buenos aficionados no dejamos de pensar que sus mejores peleas ya las hemos visto, lo que nos lleva a una reflexión: ¿saben los grandes ídolos poner el final a su carrera?

PACQUIAOComo en otras tantas facetas de la vida, el ciclista Miguel Indurain fue un ejemplo: ganó cinco ediciones del Tour de Francia de forma consecutiva, falló en el sexto… pero ese año se colgó el oro olímpico y se fue a casa con una sonrisa en la boca evitando al mismo tiempo los años de los escándalos en el ciclismo.  En cambio, otros muchos campeones no han sabido parar a tiempo y han acabado arrastrando todo su prestigio por un puñado de dólares. Son tantos los ejemplos que resulta complicado citar sólo uno.

El problema para los grandes campeones es que nunca saben cuándo llega el momento de parar. Tienen tanta confianza en su capacidad -ésa es una de las razones de sus éxitos- que piensan que pueden seguir y seguir… hasta que acaban cayendo derrotados y por KO. Son muy pocos los que se marchan sin una derrota. El tópico dice que es mejor irse con un combate de menos que con un combate de más. Pero la realidad va en otro camino muy diferente. También para Pacquiao.

El filipino tiene ahora varias posibilidades y ninguna pasa por la retirada. Tras superar el mal trago de su estrepitosa derrota ante JM Márquez con su triunfo ante Ríos, las posibilidades son amplias: ¿boxeador de clase media o figura? Visto lo visto, a boxeadores de clase media les vencerá con comodidad y servirá para añadir una veintena de millones de dólares a su cuenta corriente. Con las figuras hay más dudas. Sería interesante verle con Bradley, aunque todos los aficionados al boxeo seguimos soñando con un combate contra Floyd Mayweather, un personaje que hasta ahora no ha perdido ni uno solo de sus combates y que va camino de pasar a la historia no sólo como el único boxeador que no ha perdido sino también como el único que jamás ha recibido una cuenta de protección. Otro día hablaremos de Mayweather junior y sus extravagancias.

 

Manny Pacquiao, un ídolo mundial desconocido en España

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La estadística manda y más del noventa y cinco por ciento de los lectores de este blog no deben tener muy claro quién es Manny Pacquiao. Es más, posiblemente jamás hayan escuchado el nombre de este… boxeador filipino. ¿Boxeo? Sí, boxeo. Y, por favor, no dejen de leer esta entrada porque incluso aunque no les guste este deporte –incluso aunque lo odien- es posible que descubran algunos datos que jamás habrían imaginado antes.

PACQUIAOPara empezar, cabe reconocer que el desconocimiento masivo de quién es Manny Pacquiao no hace sino certificar cómo –de mal– está el boxeo en España, en la más absoluta clandestinidad. Pero no siempre fue así. Por ejemplo, Julio González Gutiérrez nos recuerda en este artículo que nada menos que 61.000 espectadores asistieron en España a un combate internacional en… ¡1930! La pregunta es obvia: ¿y cómo hemos llegado a esta situación?

El boxeo –como el ciclismo, aunque no de forma tan acusada– se ha ganado la etiqueta de deporte maldito por sus propios errores. Podríamos citar tantos que esta entrada se nos quedaría corta –ya habrá tiempo para ello-, pero lo cierto es que ese descrédito no afecta por igual a la imagen del boxeo en todos los países.

Manny Pacquiao, por ejemplo, es un ídolo mundial, por lo que su condición de perfecto desconocido es algo que posiblemente sólo ocurre en España y en muy pocos países más. El filipino tiene fijado un combate contra Brandon Ríos hoy mismo (sábado 23), una cita que ningún aficionado al deporte en general puede ignorar, le guste o no le guste el boxeo.

Muchos de nuestros lectores seguro que desconocen los tópicos que suelen emplearse cuando se habla de Pacquiao, el único hombre que cada vez que tiene una pelea es capaz de conseguir un alto el fuego entre ejército y guerrilla en Filipinas. Y es que nadie quiere perderse sus veladas. Pero, como decíamos, ese atractivo de Pacquiao no es local sino mundial. Y eso a pesar de que suma dos derrotas consecutivas en sus dos últimos combates. Por tanto, ¿dónde nace la grandeza de Pacquiao?

Manny Pacquiao y la pasarela Cibeles. No hace muchos años la pasarela Cibeles se hizo famosa marcando un peso mínimo a sus modelos para luchar contra la anorexia. Manny Pacquiao no habría tenido problema con esa normativa, porque empezó a boxear en la categoría minimosca (menos de 49 kilos) y ha acabado siendo campeón mundial incluso en Superwelter (casi 70 kilos). En el camino, Pacquiao ha hecho como todos nosotros: ir cogiendo peso y masa muscular –nosotros tenemos más facilidad para lo primero– con el paso de los años. Esa evolución es normal en muchos boxeadores, que finalizan su carrera deportiva una o dos divisiones (tres-cinco kilos) por encima de donde la empezaron. Lo que no es normal y lo que convierte a Pacquiao en un boxeador diferente es su evolución de 20 kilos… (un 40% de su peso) y sus victorias en campeonatos del mundo de seis categorías diferentes. ¡Un récord increíble y al alcance de ningún otro boxeador a lo largo de la historia! PACQUIAO2

Manny Pacquiao y la poesía. Los críticos literarios suelen diferenciar a los buenos poetas de solo un verso y a los buenos poetas de poema completo. Pedro Salinas, por ejemplo, suele ser citado como el poeta de un verso: “No preguntarte me salva”, “Fue es duro como una piedra”. Y así son algunos boxeadores. Mike Tyson fue el hombre de un solo puño. Con un golpe le bastaba para acabar sus ejercicios literarios y una vez escrito un primer buen verso, ya no ponía mucho más interés en el resto del poema. Por eso, cada vez que un rival era capaz de resistir sus primeras embestidas, los combates se complicaban para el peso pesado americano. En cambio, Manny Pacquiao es todo lo contrario. Apodado Pac-Man (comecocos), el filipino siempre ha necesitado de poemas enteros para mostrar todo su esplendor. En parte, eso se debe a su escalada de peso. Con los años, Pacquiao ha subido y subido de categoría y se ha tenido que enfrentar con rivales más grandes y fuertes que él. Para hacer frente a ello, el filipino ha echado mano de su gran virtud: la velocidad. Y eso le ha llevado a ganar mundiales y más mundiales… por aplastamiento de sus rivales, pero difícilmente por golpes magistrales.

Manny Pacquiao y la política. Por último, no hay que olvidar la dimensión humana, pública y política de Pacquiao. Cuenta la leyenda que su padre mató a su perro y le obligó a comérselo. Él tenía 14 años y desde ese día huyó de casa para acabar en las calles de un deprimido barrio filipino, de donde salió gracias a peleas callejeras que luego le llevaron al boxeo y finalmente al estrellato. Ahora, muchos años después, es un boxeador diferente a la media: no le gusta calentar los combates con palabras mal sonantes hacia sus rivales, es muchas veces un ejemplo de caballerosidad y ha impulsado su carrera política en Filipinas, donde es ya senador. Lo más curioso es que hay muchos fanáticos de su boxeo que votan a sus rivales en las elecciones. ¿Por qué? Muy sencillo: quieren que Pacquiao pierda en política para que siga centrado en el boxeo… pero no hay duda de que el día que decida colgar los guantes, esos mismos intentaran auparle hasta la presidencia de Filipinas, un país que con tanto drama vivido en los últimos días bien merece una victoria por parte de su ídolo nacional. Habrá que ver si Brandon Ríos -el rival de hoy- está de acuerdo.