Philip Seymour Hoffman, un ejemplo de cine

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Una de las noticias del día es la muerte de Philip Seymour Hoffman. Este actor estadounidense ha aparecido muerto después de certificar que su relación con la mala vida nunca llegó a interrumpirse del todo. Si en el apartado personal fue un desastre, en el profesional fue todo un ejemplo de actor capaz de buscar grandes papeles con pocos minutos de aparición en escena, puesto que Hoffman ha sido, sin duda alguna, uno de los mejores actores de reparto de las dos últimas décadas.

Philip_Seymour_Hoffman_2011Recientemente TVE emitió la película La Guerra de Charlie Wilson, ambientada en Afganistan y con la pelea de un senador americano por ayudar a la guerrilla en su lucha contra la URSS como argumento. Con Tom Hanks y Julia Roberts como grandes figuras del cartel, Philip Seymour Hoffman acaba comiéndose a ambos y logrando salvar el film con frases para la historia.

Los papeles de protagonista en la vida de Philip Seymour Hoffman escasearon, pero fueron resueltos de forma magistral, como Trapote o como La Duda, donde interpreta al padre Flynn en una de esas películas que llevan a pensar durante días y días.

De todos modos, si algo se puede decir de Philip Seymour Hoffman es que se había convertido en un sinónimo de calidad. Ver su presencia en un reparto significa en la mayoría de los casos que esa película iba a resultar interesante: Moneyball, Los Idus de Marzo, Cold Mountain, El Talento de Mr. Ripley, Antes de que el diablo sepa que estás muerto…

Precisamente esta película guarda una frase que bien puede aplicarse a la vida de Philip Seymour Hoffman: ”Puedes estar en el cielo una media hora completa antes de que el diablo sepa que estás muerto”. No sabemos si existe cielo o no. Y si Hoffman podrá estar una hora o el resto de la eternidad. Pero es innegable que el infierno de las drogas le alejó antes de tiempo de lo que mejor sabía hacer: interpretar a personajes comunes convirtiéndolos en personajes extraordinarios.