Lo reconozco: soy miembro de una secta

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Los últimos meses de silencio en el blog me han servido para ganar tiempo en otras actividades. Por ejemplo, la lectura. Pero, sobre todo, han sido meses de formación que acaban con este reconocimiento público: soy miembro de una secta. Sí, mi secta se llama Value Investing (Inversión en Valor). Y tenemos una característica especial: no intentamos conseguir adeptos.

Lo malo de ser un tipo obsesivo es que cuando comienzas con un tema… no es fácil que lo dejes aparcado en cinco minutos. Empecé en la secta hace tiempo, aunque entonces aún no lo sabía. Todo arrancó con la lectura del libro Inviertiendo a largo plazo, de Francisco García Paramés. Es un buen modo de comenzar con el Investing Value. También lo son los libros de Peter Lynch: Un paso por delante de Wall Street o Batiendo a Wall Street (es mejor el primero).

La zona más avanzada y compleja son los libros de Benjamin Graham: El inversor inteligente y Security Analisis (es mucho más asequible técnicamente el primero que el segundo). Estos dos libros son, sin duda alguna, la gran biblia (el viejo y nuevo testamento, para que nos entendamos).

Llevo ya tres párrafos y aún no he explicado nada de mi nueva secta. Esa es precisamente una de las claves del Value Investing (Inversión en Valor). Si todo el mundo aplicara nuestros criterios, el mundo sería mejor… no tenemos duda alguna. Pero también está claro que no podemos romper años de incultura financiera generalizada y fomentada desde todos los poderes públicos y privados.

Además, muchas de nuestras ideas son auténticas locuras (loco es sencillamente pensar al revés de lo que piensa la mayor parte de la gente). Por ejemplo, ahí van algunas ideas de Warren Buffett, conceptos todos ellos que pueden ser calificados como altamente peligrosos para la sociedad creada en este inicio de este siglo XXI:

1. “Invierte en ti mismo. Eres tu mayor activo, con diferencia. Cualquier cosa que hagas para mejorar tu talento y ser más valioso se recompensará en el futuro”.

2. “Cuesta 20 años en construir una reputación y 5 minutos arruinarla. Si piensas sobre ello, harás las cosas de forma diferente”.

3. “Disfrutamos del proceso mucho más que de las ganancias” (esto lo dice la 3ª persona más rica del mundo, pero el tipo que lleva décadas sin cambiar de casa ni de ¡coche!

4. “Cuando piensas en comprar una cosa, debes preguntarte qué pasaría si no la compras. Si la respuesta es nada, es mejor que no la compres. Y olvida la posibilidad de comprar con crédito”

5. “La regla número uno es no perder dinero. La regla número dos es no olvidar la regla número uno”.

Y hasta aquí llega la reflexión inicial del Value Investing. Otro día haremos un repaso de las mayores tonterías económicas que se han visto en estos últimos años… y que se volverán a ver dentro de no mucho tiempo.