Cadáveres en la playa, la novela negra del Circuito de Getxo

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Ramiro Pinilla es el autor de Cadáveres en la playa. Antes de entrar en el análisis de la historia, echemos un vistazo al escritor, quien tuvo una vida de lo más curiosa (falleció en octubre de 2014): ganó el Premio Nadal en 1960 con Las ciegas hormigas. Luego estuvo en un plano mucho más oscuro durante décadas. No se sentía feliz con los editores y buscó su propia autoedición, lo que le marginó durante años en el mundillo de las letras. Más tarde volvió a escribir en grandes editoriales hasta el fin de sus días, puesto que no hay que olvidar que Cadáveres en la playa fue escrito con ¡89 años!

Cadáveres en la playa es una novela negra. En concreto, se trata del tercer caso de Samuel Esparta, un investigador privado que tiene una librería en Getxo y que en su tiempo libre indaga en asuntos bien turbios. El caso es que para todos los que hemos ido alguna vez a Getxo y muy especialmente a ver el Circuito de Getxo (carrera profesional que se disputa el 31 de julio de cada año), esta novela resulta de lo más especial. La historia está ambientada en los últimos años del franquismo. Pero el caso investigado se remonta muchísimos más años atrás. Un muerto y cuatro posibles asesinos. Y el amor de por medio, aunque los verdaderos protagonistas son la playa de Getxo y la bajada desde la ciudad hasta la arena, escenario del crimen.

Por eso mismo podemos concluir que esta corta novela (242 páginas en la edición de bolsillo) es una novela negra curiosa para los amantes del ciclismo, puesto que resulta un escenario conocido por todos. Pero dejando a un lado la anécdota, lo cierto es que el libro se lee rápidamente aunque suena a historia demasido sencilla. En ese sentido, más que novela negra tal vez deberíamos hablar de novela detectivesca o de enigma final, donde la gracia está en averiguar cuál de los cuatro sospechosos es el verdadero asesino. Los diálogos entre Esparta y su secretaria son, sin duda alguna, los mejores de la obra. Y uno se queda con ganas de conocer más, algo que desgraciadamente ya no será posible por el fallecimiento de Pinilla.