El mejor deportista kazajo no es… ciclista

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Kazajistán es uno de los países más grandes del mundo. Pero muy poco conocido. En realidad, la esperpéntica película Borat fue la primera noticia que muchos habitantes de este planeta tuvieron sobre Kazajistán, aunque sería más justo decir que esta ex República Soviética siempre ha sido conocida por el petróleo y por sus ciclistas (Vinokourov y Kashechkin). Ahora debemos cambiar la frase: petróleo, el equipo ciclista Astaná… pero ya no sus ciclistas. Ahora mismo y, sin duda alguna, el mejor deportista de Kazajistán es… el boxeador Gennady Golovkin.

Este kazajo, de 33 años, es según la prestigiosa web BoxRec el segundo mejor boxeador de todos los pesos. Humildemente considero que la exhibición ante David Lemoux le coloca ya en la cima mundial, aunque BoxRec no opine lo mimo. Pero vayamos a los fríos datos sobre GGG, el mote/abreviatura por el que es conocido Golovkin.

Como amateur, pocos boxeadores han tenido una trayectoria tan impresionante: subcampeón olímpico, campeón mundial… y con 345 victorias en 350 combates. Sus cinco derrotas fueron por puntos y nunca sufrió una cuenta de protección (nunca cayó a la lona). Como profesional, es campeón del mundo y su récord resulta abrumador: 34 combates, 34 victorias y en 31 de ellas gana por KO. La última de ellas llegó ayer, ante un David Lemieux que se sintió impotente durante toda la velada.

Lo mejor de Golovkin es que es un gran pegador, pero también tiene una técnica exquisita, fruto de la escuela rusa. En su último combate, por ejemplo, ganó gracias al jab de izquierda, peleando en la larga distancia, siempre en línea… y con una defensa lenta en movimientos, pero siempre eficaz. El problema para Golovkin es que no vende. Su entrenador, Abel Sánchez, afirma que Golovkin puede estar a la altura de Ali o Floyd Mayweather Jr. La frase parece demasiado atrevida, sobre todo, porque GGG no ha entendido el componente de espectáculo que sí supieron ver los otros dos boxeadores. Ali era capaz de presentarse en casa de su rival a provocarle en la noche antes de un combate (rodeado de cámaras de televisión) y Mayweather nunca duda a la hora de pisar cualquier charco posible. GGG no entra en esos juegos. El se dedica a boxear y sólo boxear. Y lo que es peor para él: no cuenta detrás ni con el apoyo de millones de mexicanos, ni millones de estadounidenses… lo que le resta brillo a la hora de reclamar galones (y millones de euros). Ese es su gran problema. Y no hablamos de nada técnico ni deportivo. Hablamos del marketing en el que ahora cada vez más deben saber envolverse los deportistas, sobre todo, cuando hablamos de boxeo y muy especialmente si uno quiere ser una estrella en el pago por visión, que es donde de verdad hablamos de decenas de millones de euros de bolsa.