La lista de equipos WorldTour y profesionales de la UCI

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La Unión Ciclista Internacional publicó ayer un listado de equipos. Y a partir de ahí, lo de siempre: especulaciones y críticas ácidas contra la Unión Ciclista Internacional. ¿Por qué? La verdad es que resulta muy difícil de explicar, pero parece ser que existe una ley no escrita en nuestro deporte: si usted no entiende algo, no pregunte y no intente aprender. Es más fácil insultar a los responsables de la UCI. Por eso mismo y por enésima vez, intentaré defender a los jefes de la federación internacional. A estas alturas y después de tantas defensas, creo que ya me empiezo a ganarme un apartamento en Aigle. Pero luego pienso en el clima allí y sinceramente no iría a recoger el premio (modo irónico).

Dejando a un lado las bromas, vamos a explicar con claridad lo sucedido: la UCI publicó que son 17 los equipos que han dicho y  demostrado que quieren ser WorldTour. Y que son 20 los equipos que han dicho y demostrado que quieren ser profesionales. Para aparecer en esa lista, la UCI no solicita más que dos garantías básicas: el aval bancario y los contratos de patrocinio. Es decir, ¡la pasta! Pero atención:

-Salir en esa lista no significa que tu equipo vaya a ser aceptado. Tienes que completar toda la inscripción, con la presentación de un presupuesto equilibrado, de contratos legales con todos los ciclistas, de seguros en regla…

-No salir en esa lista no significa que tu equipo haya quedado fuera. Tienes todavía hasta el 31 de octubre para seguir presentando documentación y demostrar que mereces estar en las carreteras.

Entonces… ¿para qué saca la UCI esa lista? Muy sencillo aunque nadie se pare nunca a pensarlo: esa lista es publicada porque la UCI considera que los ciclistas tienen el derecho a saber si sus equipos han presentado un aval bancario y un contrato de patrocinio que más o menos pueda garantizar la viabilidad económica. Por ejemplo, todos los ciclistas del Team Colombia, Active Jet, One Pro Cycling o Drapac saben desde ayer… que se pueden marchar a otro equipo incluso aunque tengan contratos firmados para 2016. Y pueden hacerlo sin pagar ningún tipo de indemnización. Los contratos son ahora mismo papel mojado hasta que los equipos no garanticen esa estabilidad económica solicitada por la UCI y por Ernst&Young.

Muchos entonces dirán: ahora es tarde. Deberían hacerlo un mes antes. Pero si se exigieran los avales y los contratos de patrocinio el 1 de septiembre (pensando que delante tenemos un mes inhábil como agosto), los equipos tendrían problemas muy serios para conseguir la documentación. Por eso la UCI ha considerado, con buen criterio, que el 1 de octubre es una fecha límite para que el ciclista conozca la trastienda de su proyecto. Los 4 equipos que no han pasado el corte pueden presentar la documentación y pasarlo. Pero es una fórmula de protección del corredor. Ellos tienen la posibilidad -no la obligación- de cambiar de equipo.

Otra de las críticas que se suele hacer es que la UCI no da ninguna información del proceso de inscripción. Pero lo cierto es que esto se trata de un proceso económico, legal y administrativo entre un equipo y la UCI, con los auditores de Ernst&Young de por medio. No es lógico que la UCI entre a explicar los detalles de si un equipo ha fallado en la presentación del aval o en la presentaciónde los seguros. Son los equipos, según su política comunicativa, los que pueden y deben explicar lo que está ocurriendo, puesto que son ellos los perjudicados. Sinceramente, en los últimos años he completado la inscripción de casi 20 equipos… y siempre me he sentido muy justamente tratado por la UCI y por Ernst&Young, incluso a pesar de que en una ocasión fue necesario acudir a la justicia ordinaria de Suiza para tumbar el planteamiento de la UCI. La realidad es que el proceso funciona bien y es algo de lo que deberían aprender muchos otros deportes, donde se permite que comiencen la temporada equipos sin ningún tipo de garantía de pago a los deportistas. Aquí hemos tenido equipos que no acaban el año por las deudas… pero son excepciones contadas mientras que en otros deportes son una constante demasiado frecuente. Para algo bueno que hacemos… vamos a aplaudirlo.