Libros de autoayuda: Las gafas de la felicidad

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Tal vez leer un libro de autoayuda cuando uno pasa por un momento plácido de la vida no debe ser la mejor de las elecciones posibles. O tal vez sí, nunca se sabe. Lo cierto es que el último libro que ha pasado por mis manos lleva por título “Las gafas de la felicidad”. Su autor se llama Rafael Santandreu y se ha hecho famoso, entre otras cosas, por sus múltiples apariciones televisivas, especialmente en el programa Para todos la 2, de TVE.

SANTANDREURafael Santandreu es un psicólogo radical. Y siguiendo con el tal vez habría que añadir que muy posiblemente el adjetivo de radical es algo que a él le gustaría ver junto a su nombre. Sólo así se pueden entender algunos de los planteamientos de su libro, una obra muy centrada en la psicología cognitiva. Pero vamos a bajar al terreno de la realidad: ¿cuál es la tesis de Santandreu? Muy sencillo: no hay ni un solo problema en la vida que merezca que vivas amargado. Para defender esa tesis, Santandreu echa mano de ejemplos clásicos y de otros muy actuales, donde personas que apenas pueden mover los ojos y que tienen todo su cuerpo paralizado son ejemplos de felicidad. Para el psicólogo, teniendo comida y bebida, son muy pocas más las necesidades por las que un ser humano debe entristecerse.

lasgafas-3d-1En su libro, relata cómo y por qué él nunca da el pésame en un entierro. Santandreu prefiere decirle a los familiares que hay que animarse y empezar a vivir lo antes posible porque el tiempo se nos escapa demasiado rápidamente. Es un ejemplo duro de su filosofía personal y de cómo muchas veces no es comprendida por el otro. Pero hay ejemplos mucho menos radicales en los que el sentido común de Santandreu es pasmoso. Y, entre otras cosas, comenta algo que parece obvio pero que en este país se olvidó durante años: no te crees necesidades fuera de tu alcance porque tu vida se puede caer como un castillo de naipes.

Para el que necesite un libro de autoayuda, Santandreu puede ser una buena opción, aunque sinceramente y desde un punto de vista personal me gustó muchísimo más el libro “La inutilidad del sufrimiento”, escrito por María Jesús Alava Reyes. El punto de partida es el mismo y el punto final también lo es. Pero en el camino Santandreu es mucho más directo y eso, en ocasiones, es duro de asimilar, aunque tal vez -y es el último del día- puede ser incluso más eficaz.