Nuestro ciclismo, por un equipo, un libro de ciclismo y también un libro para volver a la infancia

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Las bicicletas son para el verano. Pero también hay libros que pueden y deben ser leídos durante las tardes de verano. “Nuestro ciclismo, por un equipo” es uno de esos libros. La obra, escrita por el periodista David García y editada por Libros de Ruta, nos ofrece un repaso a 35 años de historia de José Miguel Echavarri y Eusebio Unzue, creadores de la estructura más longeva de nuestro ciclismo y los hombres que tuvieron el acierto y el placer de disfrutar de los éxitos de ciclistas como Miguel Indurain, Pedro Delgado, Ángel Arroyo, Julián Gorospe, José Luis Laguía, Abraham Olano, José María Jiménez, Alejandro Valverde, Rui Costa o Nairo Quintana.

nuestro-ciclismo-por-un-equipoEl primer detalle, el meramente logístico: la editorial es de plena confianza y su sistema de envío funciona como un reloj suizo. Así que si alguien está dudando, no debería hacerlo. Tendrá el libro en casa en apenas unas horas (24-48h). Lo segundo, lo sustancial: el contenido vale la pena. En su libro, David García evita las polémicas, por lo que podríamos decir que es un libro blanco, pero no por eso escasean las anécdotas de un equipo cuya historia es también la historia del ciclismo español, puesto que desde Reynolds hasta Movistar han pasado por el camino patrocinadores tan conocidos por todos como Banesto, sin olvidar a Illes Balears y Caisse d’Epargne. Algunas de las fotos del libro resultan realmente inclasificables e impagables.

Personalmente, la parte más interesante ha sido la inicial, aquellos años de la formación de Reynolds como escuadra profesional, un equipo que arrancaba con poco más de 10 millones de pesetas de presupuesto y después de varias campañas en el campo amateur. Esas temporadas en las que hace su aparición en escena José Miguel Echavarri, quien deja poco a poco de lado el negocio familiar de la hostelería, en las que Eusebio Unzue pronto aparca la bicicleta para encargarse de dirigir al equipo amateur, en las que ambos acaban consolidándose como socios en el proyecto de consolidar un equipo que con el paso de los años acabaría disfrutando del mejor ciclista español de todos los tiempos: Miguel Indurain. Y eso no fue casualidad, fue el justo premio al equipo y a la estructura que más y mejor apostó por la cantera del ciclismo durante muchos años, aunque en la actualidad ese premio deberíamos dárselo más a Caja Rural que a Movistar, si hemos de ser sinceros.

El libro, sobre todo en esos años iniciales, es toda una delicia, puesto que significa volver por el túnel del tiempo a nuestra infancia (según la edad del lector, por supuesto). Pero no hay nadie que pueda olvidar esa sensación que todos los aficionados al ciclismo tuvimos en 1983 cuando pudimos ver a Ángel Arroyo subir al podio de París. Por cierto, en el libro se explica que Televisión Española se negó a pagar los 5 millones de pesetas que desde Francia habían pedido por los derechos televisivos. Pero ante la actuación de Arroyo y Delgado, tuvieron que pagar, aunque fuera por emitir únicamente las últimas cuatro etapas, jornadas que sin duda alguna marcaron el renacer del ciclismo español. Aquellas tardes de julio en las que uno se sentaba al televisor sabiendo que Arroyo o Delgado iban a reventar la carrera, pero sabiendo también que el otro iba a sufrir una pájara monumental, puesto que así de irregulares eran los dos escaladores de Reynolds, vienen a la memoria estimulando recuerdos casi olvidados.

Desde aquellos años 80, el libro avanza hacia el boom de Pedro Delgado y sus victorias en Tour y Vuelta y, por supuesto, hasta la explosión de Miguel Indurain. Luego llegarán los años de Olano y Chaba Jiménez. Y también los de Alejandro Valverde y Nairo Quintana. En resumen, una delicia.

MÁS DATOS SOBRE EL LIBRO.

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