David de la Cruz, el triunfo de una buena persona

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El tribunal de justicia más antiguo de España y probablemente de Europa es el conocido como Tribunal de las Aguas de Valencia. Este órgano jurídico tiene más de 800 años de historia -algunos incluso hablan de más de 1.000 años- y viene recogido en la propia Constitución Española. Para ser miembro del tribunal se necesita del voto de los demás regantes. Y no se requiere de ningún conocimiento jurídico especial. Es decir, los jueces necesitan el apoyo de los demás labradores, ser a su vez labrador y lo más importante… “ser un hombre bueno”. Si uno no es buena persona, no puede ser juez. Esa simple fórmula ha funcionado en el Tribunal de las Aguas durante siglos y más siglos sin que jamás haya existido casos de corrupción o desprestigio. Así que por lo visto, aún es posible encontrar hombres buenos en nuestra sociedad.

el-tribunal-en-2006Viene esto a cuento del ciclista David de La Cruz. Ayer por la noche, con demasiadas horas de sueño acumuladas, me resisití a irme a dormir por ver la etapa reina de la Vuelta a California en cuanto comprobé vía twitter quién figuraba entre los escapados del día. En esa jornada, el catalán David de la Cruz acabó segundo y subió hasta la décima posición en la general final. Y uno no puede dejar de alegrarse de ese resultado porque es el triunfo de una buena persona.

Por razones profesionales, he tenido la oportunidad de conocer a centenares de deportistas (especialmente ciclistas). Son muchos los que me han sorprendido agradablemente y también los hay que me han decepcionado. Así es la vida. Entre los primeros, hay un hueco especial para David de la Cruz. El corredor de NetApp-Endura es un ciclista de un talento innegable al que hasta ahora, por lesiones y mala suerte, no hemos podido disfrutar. Su quinto puesto en la general de la Vuelta a Portugal de 2012 no hizo sino apuntarlo. Y estoy seguro de que este segundo puesto es el golpe que David de la Cruz necesitaba para olvidarse de los problemas y ganar en su único punto débil: la confianza. Pero no soy un fan de David por su talento ni por sus resultados deportivos. Es posible que haya ciclistas con más talento y sin duda alguna los hay con mejores resultados deportivos.

delacruzTampoco nuestra relación personal ha sido siempre fácil. El año pasado estuvimos casi toda la temporada discutiendo sobre la vida y el ciclismo. Cada uno tenía un punto de vista muy diferente. Pero al final creo que ese debate acabó siendo enriquecedor para ambos. Y David de la Cruz acabó mostrando la mejor de sus caras: la humildad. Es seguro que David no es labrador ni sería votado por los regantes de ninguna de las acequias que conforman el Tribunal de las Aguas de Valencia. Pero sí cumpliría y de sobra el tercer requisito para ser miembro del tribunal más antiguo de España y posiblemente de Europa: ser buena persona. Por eso, cuando acaba segundo en la etapa reina de California y poco antes de meterse en la cama a dormir, tiene tiempo para mirar a su alrededor y dar las gracias a los auxiliares de su equipo por estar trabajando para ellos a las 10.30 de la noche. Y para demostrarlo subió esta foto a su facebook.

AUXILIARESDespués de vivir y convivir con tantos deportistas de elite que viven en su particular burbuja -en esa lista incluiríamos muchos futbolistas y bastantes menos ciclistas-, resulta reconfortante ver que todavía hay personas y especialmente personas jóvenes que no piensan que el mundo gira siempre a su alrededor. Esa es una de las grandezas de David de la Cruz y eso vale mucho más que ganar o perder una etapa en una vuelta de una semana. Eso sí, pensando en lo deportivo, lo mejor de ayer, sin embargo, es lo que habitualmente pienso cada vez que veo a De la Cruz: “Y lo mejor de todo es que esto no ha hecho más que empezar”.

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