El libro de los Baltimore, la decepción de Decker

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El joven escritor suizo Joel Dicker se hizo mundialmente famoso en 2013 gracias a un libro del que ya hablamos aquí: La verdad sobre el caso Harry Quebert. Ahora llega la segunda parte de esa novela: “El libro de los Baltimore”. En realidad, llegó hace unos meses, pero sólo lo he leído hace un par de semanas.

Sobre la novela, empezaremos diciendo que son casi 500 páginas. Y también que no está al nivel de la primera de las novelas. Ni mucho menos. Pero vayamos con los detalles de la crítica literaria.

1) La verdad sobre el caso Harry Quebert era una novela negra, un thriller emocionante que enganchaba desde el principio hasta el final. El libro de los Baltimore, en cambio, es una saga familiar, la historia de un drama macerado en incomprensiones, silencios culpables y secretos no desvelados.

2) La historia repite a muchos de los personajes, especialmente, al protagonista: Marcus Goldman. Pero no iguala la emoción de la primera y, además, se vuelve reiterativa en muchas de sus tesis, por ejemplo, en la idea de garantizar las diferencias entre las dos ramas de las familias: los Baltimore y los Montclair. Dicho con otras palabras, sería mucho mejor novela… con 200 páginas menos.

3) La novela incluye giros finales emocionantes, que son muy propios de la marca Dicker. Está bien trabajado.

El resumen es muy sencillo: si no conoces al autor, busca una librería y compra La verdad sobre el caso Harry Quebert. Lo vas a disfrutar. Si eres muy fan de Marcus Goldman, puedes comprar El libro de los Baltimore. Te va a gustar, aunque no te enamorará como la primera.

La séptima función del lenguaje, un libro con mil caras

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Laurent Binet es un joven escritor francés que con sólo dos novelas ha acaparado muchos titulares y elogios. Su primera novela llevaba por título HHhH. La segunda y de la que vamos a hablar ahora es La séptima función del lenguaje. La obra tiene mil caras, pero comenzamos por decir que no es un libro que vayamos a aconsejar. Y no es que esté mal escrito, o mal diseñado o mal ejecutado. Todo lo contrario. Pero es una novela de una lectura nada fácil.

Para empezar, el libro mezcla realidad y ficción. Arranca con la muerte del crítico literario Roland Barthes tras sufrir un atropello (hecho cierto). Y coloca en las páginas a muchísimos intelectuales franceses y mundiales, con mención especial (y homenaje) a Umberto Eco. A partir de ahí, un policía y un ayudante se encargan de la investigación policial del caso. Y se entiende que comienza la ficción. Pero los límites nunca quedan definidos, característica propia de Binet y de su visión de la novela, pero que obliga al lector a replantearse constantemente si está leyendo un ensayo o una obra de ficción.

El segundo problema de la novela es que está focalizado en Francia. Las referencias a los políticos franceses de los años 80 son constantes. Y también a los intelectuales. Y el lector medio español perderá gran parte de la información. Aquí recordamos a François Miterrand, pero nos perdemos cuando bajamos al segundo y tercer nivel de políticos que hace más de dos décadas que no forman parte del día a día de Francia.

La tercera barrera es la temática de la obra: las funciones del lenguaje. Es un tema técnico y no muy apasionante, lo que provoca más de una desconexión.

Dicho todo esto, aquellos lectores interesados en Francia, en las funciones del lenguaje y en obras que mezclan ficción y realidad, considerarán el libro de Binet una auténtica obra de arte. ¡No es mi caso!

Retirarse a los 40. Sé emprendedor

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El libro de hoy tiene un título que puede llevar a la confusión: “Retirarse a los 40. Sé emprendedor”. Dejando a un lado que el libro ha llegado a mis manos de forma más que curiosa -ganado en una rifa benéfica-, lo cierto es que se lee rápido (una tarde) y deja dos o tres ideas interesantes, a pesar de haber sido escrito en 2008, justo en el final de la burbuja inmobiliaria que afectó a este país.

Óscar Sánchez es el autor y su tesis es sencilla: los 40 años son la edad perfecta por madurez y por experiencia laboral para plantearse un cambio radical en la vida y, si se puede, para intentar arrancar con un proyecto empresarial propio. Óscar Sánchez también insiste de forma machacona en una tesis: el proyecto 3.000. Es decir, cualquier familia debe marcarse como objetivo ganar 3.000 euros al mes y no tener deudas. Ya sé, sonará utópico. Pero Óscar añade consejos prácticos como olvidarse de tener una segunda residencia (es mejor alquilar desde el punto de vista financiero), olvidar el gran consumismo que nos lleva a disfrutar con marcas caras (disfrutar efímeramente)… puesto que la tesis del autor es que muchas veces los sueldos por encima de 3.000 euros suponen, al mismo tiempo, un consumo de tiempo y energía desproporcionado. O lo que es lo mismo: el dinero no da la felicidad y si conviertes tu vida sólo en dinero y sólo en trabajo… el fracaso personal no andará muy lejos.

El libro, además, viene completado al más puro estilo americano de casi una decena de casos prácticos de personas que deciden dejar la seguridad de un sueldo fijo por un proyecto empresarial propio.