Historia de un viaje (III): El talento del Manzana Postobón

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Seguimos con la serie de entradas sobre el ciclismo colombiano y más concretamente sobre el equipo Manzana Postobón. Y lo hacemos con una pequeña adivinanza: ¿Qué tienen en común ciclistas como Nairo Quintana, Esteban Chaves, Sergio Luis Henao o incluso Rigoberto Urán? Muy sencillo: todos han pasado por las manos de Luis Fernando Saldarriaga. El dato resulta revelador de la capacidad para detectar talento de la estructura creada por Luisa Fernanda Ríos y por el staff técnico de Corporación Pedaleamos por Colombia, quienes también contaron en su plantilla con otros destacados escaladores como Darwin Atapuma o Jarlinson Pantano. Si miramos un ranking de ciclistas con potencial de Colombia, es obvio que casi un 75% de los mejores han pasado por la estructura ahora patrocinada por Manzana Postobón.

Una vez comprendido que saben captar talento, ahora hay que echar un vistazo a la plantilla de 2016, aunque primero es prudente arrancar con un comentario personal: hablando de ciclistas tan jóvenes (muchos incluso de sólo 19 años), es mejor ser cauto y no empezar a forzar comparaciones que lo único que provocan es, en el mejor de los casos, una presión añadida para el corredor y en el peor… un crecimiento del ego que impide continuar con normalidad el proceso formativo. Así que optaremos por dar sólo pinceladas y no extendernos demasiado en la capacidad atlética de un grupo realmente extraordinaria, tal vez el mejor de la historia de la Corporación Pedaleamos por Colombia.

El primero en ganar en 2016 ha sido Juan Sebastián Molano. Y atención porque no hablamos de un escalador puro sino todo lo contrario: es el sprinter del equipo. Es alto, pasa bien la media montaña y tiene sólo 22 años. Corrió en el Colombia de Claudio Corti, donde ofreció los primeros destellos. Visto su nivel… sería muy extraño que en el calendario europeo no fuera capaz de sumar más de un top5.

Entre los escaladores, Bernardo Suaza es el más experimentado, aunque hablamos de un corredor que sólo tiene 23 años. Sin embargo, ya ha ganado el Giro del Valle de Aosta. El lidera un grupo donde destacan tres “pelaos” (siguiendo la denominación colombiana para los más jóvenes): Hernán Aguirre, Wilmar Paredes y Aldemar Reyes. Sin embargo, hablamos de corredores tan jóvenes que es mejor dejarlos que hablen por sí solos cuando vengan a Europa más que arrancar con grandes presentaciones. Tampoco deberíamos olvidar a Marco Suesca, aunque en realidad habría que citar prácticamente a toda la plantilla si uno no quiere cometer injusticias.

Por cierto, la gran curiosidad del equipo de 2016 es la presencia por primera vez en la historia de un corredor no colombiano. La novedad de fichar un extranjero no lo es tanto en la tradición de Postobón, que sí firmó corredores no colombianos. Pero es un cambio claro para la Coporación, que con 4-72 o Colombia es pasión siempre limitaron su plantilla a ciclistas colombianos. En este caso el elegido ha sido Peio Goikoetxea, un vasco con buenas dotes para el sprint y para la contrarreloj y con una todavía mejor mentalidad para trabajar en favor de sus compañeros y adaptarse a un equipo del otro lado del “charco”. El debut de Peio no ha podido ser mejor: fue dos días en fuga en la Vuelta al Valle, ganó la general de la montaña, ayudó a Molano en su triunfo al sprint y no firmó una mala crono a pesar del cansancio de las escapadas. En resumen, demostró ambición y calidad!