La película Boyhood, una obra maestra

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La película Boyhood es una obra maestra, aunque no para todos los públicos. En este caso, la historia de la forma es casi tan importante como el fondo. El director, Richard Linklater (del que ya hablamos aquí por su trilogía Antes del Amanecer, Antes del Atardecer y Antes del Anochecer) es un hombre obsesionado por el paso del tiempo. Si en su famosa trilogía intenta estudiar el paso del tiempo en las relaciones de pareja, en Boyhood analiza el paso del tiempo en la vida de un niño de 6 años al que acompañaremos hasta su entrada en la Universidad. Para hacerlo, Linklater se ha pasado una docena de años rodando la película: desde el verano de 2002 hasta octubre de 2013, así que no hay dos actores para interpretar al niño, ni hay uso de maquilleja, ni hay artificio alguno. Lo mismo ocurre con los padres del niño (Patricia Arquette y Ethan Hawke), quienes van envejeciendo de forma natural en un rodaje de 12 años pero sólo 39 días.

Boyhood_Momentos_de_una_vida-954973569-largeDejando a un lado ese peculiar paciencia de Linklater para invertir 12 años en un proyecto, vamos al fondo de la historia: es la infancia y adolescencia de un niño de padres divorciados en Estados Unidos. Y no hay nada extraordinario. El niño no un ningún cerebrito (es más, repite curso tras la separación de sus padres), el niño no es un genio de los deportes… Al final, es un niño cualquiera al que no le ocurre nada extraordinario durante toda su infancia o adolescencia. Y esa es precisamente la grandeza de Linklater, quien consigue entretenernos durante casi tres horas de película haciendo algo que sólo los más grandes consiguen: borrar las barreras de cine y vida haciendo que la película se convierta en un pedacito de vida de un grupo de personas.

Durante las tres horas de película vemos al niño cambiar numerosas veces de casas, de amigos, de familias… a cuenta de los tres divorcios de su madre. Y le vemos dirigirse hacia la Universidad con esa mezcla tan propia de los americanos: tienen que madurar para irse a estudiar a miles de kilómetros de sus familias, conseguir dinero para pagarse los estudios… y cuando llegan a la Universidad siguen siendo niños más empeñados en beber y conocer a chicas que en estudiar. Pero así es la vida misma: preparándonos para retos para los que no estamos preparados.

La película no es apta para todos los públicos. Si buscas explosiones, disparos, persecuciones arriesgadas, efectos especiales… no vayas a verla. Los grandes efectos especiales que usa Linklater son los de la vida misma: el paso del tiempo. Ahora, si tuviste un amor infantil-juvenil al que no has vuelto a ver, si recuerdas con cariño una casa que tus padres decidieron abandonar un día sin que tu supieras muy bien por qué, si echas de menos un lugar al que ibas a veranear en la adolescencia… te interesa la vida y te interesa Linklater.

PD: El actor Ethan Hawke debería firmar un acuerdo de por vida con Richard Linklater. Nadie como Linklater sabe sacar lo mejor de este hombre que vuelve a ejercer, una vez más, de padre divorciado, buena persona e irresponsable a partes iguales.

El Niño, la película de todo un profesional

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Si el cine español tuviera a más directores como Daniel Monzón, no habría crisis alguna. Esta primera sentencia viene a certificar un dato que no puede dejarse pasar por alto: mientras gran parte del cine español se queja constantamente de la falta de apoyo político, hay otra parte del cine español que está intentando crear productos interesantes para el gran público. Esa es la única vía que puede garantizar un futuro a medio y largo plazo para la industria nacional. Y bien que el director de esta película lo está demostrando. Ya lo hizo con Celda 211 y ahora repite experiencia positiva con El Niño.

El_Ni_o-701828486-largeEn la comparación con Celda 211, El Niño no sale favorecida. No tiene el dramatismo ni la emoción de la primera. Pero El Niño es un notable producto cinematográfico: cuenta una historia y la cuenta bien. La película se centra en las andanzas de unos jóvenes que sin recursos y sin muchas ganas de trabajar… optan por el narcotráfico a pequeña escala para hacerse ricos en una espiral que les llevará a ir asumiendo cada vez más y más riesgos, pero al mismo tiempo ir ganando cada vez más y más dinero.

La película, al margen de dejarnos persecuciones brillantes en las que se nota que se ha invertido mucho dinero, permite también alguna que otra reflexión. Si pensamos en el fondo, nos damos cuenta del poder que tiene el tráfico de drogas, la industria más poderosa en todo el mundo, lo que nos lleva a pensar en el debate de la legalización, con todos sus pros y contras. Si pensamos en la forma, comprendemos cómo los grupos poderosos utilizan anzuelos para perder unos kilos mientras logran pasar toneladas. La escena aerea del puerto de Algeciras con miles de contenedores que son descargados de los barcos viene a certificar una evidencia: encontrar droga ahí es como buscar hilo en un pajar. ¡Imposible!

En cuanto a los personajes, Luis Tosar vuelve a ofrecer lo mejor de su repertorio. Y también sorprende el protagonista, El Niño, aunque no sólo por su parecido físico con Paul Newman. Habrá que seguir viéndole y comprobar su es capaz de ofrecer otros registros. De todas las presentes, la trama de amor es la que más flojea, puesto que en parte parece un pequeño añadido para contentar a los que siempre necesitan que haya algo de pasión. Pero en resumidas cuentas la película entretiene. Y de eso vive el cine. Daniel Monzón lo ha comprendido. Ojalá pudiéramos decir lo mismo de todos los cineastas españoles.

Lo último en dopaje: bueyes que dan positivo por dueños que son muy burros

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La noticia saltó a finales de agosto… pero se ha hecho poco hincapié y nunca viene mal repescarla. Para conocer la historia hay que ir a Erandio Goikoa y pensar en los deportes rurales vascos. Uno de los que tiene más aceptación entre el público es una especie de tiro y arrastre (de una piedra), pero con bueyes. El escándalo saltó en las fiestas de Andra Mari cuando dos de los bueyes cayeron fulminados. Muertos. Ahora la pregunta es: ¿estaban dopados? Nadie puede saberlo a ciencia cierta hasta que no acaben todos los controles. Las primeras informaciones periodísticas son tajantes y hablan de dopaje ya verificado en las analíticas, aunque no se haya especificado la sustancia. Así que la posibilidad del dopaje parece la más verosímil después de que los técnicos de la Diputación se hayan puestos manos a la obra, con análisis de los cadáveres incluidos. El problema para los propietarios es que si han dopado a sus bueyes se arriesgan a una condena por maltrato animal, al margen de quedar excluidos de estas competiciones durante seis meses.

DIARIO VASCOFOTO DIARIO VASCO (Ajena a la información del dopaje)

La posibilidad de que esos bueyes fallecieran por dopaje no es ninguna elucubración fantasiosa. Ya ha habido en el pasado muchos bueyes que han dado positivo con Flunixin, un antiinflamatorio, o con estimulantes como cafeína-pentoxifilina. Y ojo a los datos del año pasado: 40 controles realizados y cinco positivos, es decir, más de un 10 por 100. Como todo el mundo comprenderá, ninguno de esos bueyes se pasó por la farmacia para comprarse los antiinflamatorios y así rendir más en la siguiente competición. ¿Así que hablamos de bueyes dopados o de dueños que son muy burros?

El caso del dopaje en este tipo de deporte viene a certificar una de las claves por las que el dopaje ha existido, existe y existirá: el egoísmo del ser humano.

Purito y Valverde, la cabeza y las piernas

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El seleccionador español de ciclismo, Javier Mínguez, anunció la lista de convocados para el Mundial de Ponferrada: Alejandro Valverde, Joaquín Rodríguez, Jon Izagirre, Jesús Herrada, Imanol Erviti, Jonathan Castroviejo, Luis León Sánchez, Dani Moreno y Dani Navarro. La lista despierta muchas y muy diferentes lecturas. Vamos con alguna de ellas:

rui-costa-joaquin-rodriguez-alejandro-valverde-world-championships-podium-florence_01. LA AUSENCIA DE ALBERTO CONTADOR, LO MEJOR PARA TODOS. Muchos se escandalizan por la ausencia de Alberto Contador en la lista definitiva y, lógicamente, por su renuncia previa a la selección. Pero lo cierto es que en toda su vida deportiva, Contador ha ganado muy poquitas carreras de un día y ninguna de las grandes clásicas y, mucho menos, de trazado rompepiernas como el de Ponferrada. Visto lo visto, Contador no tenía opciones de ganar y tampoco se le ha visto muy dispuesto a viajar con el mono de faena. Por tanto, lo mejor para todos es su ausencia y la entrada en la lista de corredores que tengan claro que su único objetivo es el de tirar del carro.

2. DOS LÍDERES Y SIETE CASCOS AZULES: ¿HABRÁ CUCHILLOS? Visto el ambiente durante la Vuelta a España, se especulaba con la posibilidad de que Javier Mínguez convocara a dos líderes, Alejandro Valverde y Joaquín Rodríguez, y siete cascos azules de la ONU, todos ellos con la única misión de evitar una guerra interna más que ayudar a los jefes en carrera. Al final no ha sido para tanto, pero la cohabitación de esos dos líderes será determinante para ver el papel español. El problema de España es que las mejores piernas las tiene el ciclista con peor cabeza y, al revés, la mejor cabeza no está acompañada de las mejores piernas. O dicho de otro modo: Joaquín Rodríguez suele hacer lecturas del final de carrera mejores que Alejandro Valverde, pero el murciano llega a Ponferrada un punto por encima del catalán si hablamos de la condición física.

3. CICLISTAS DE FUTURO: JON Y JESÚS. También parece acertado que Mínguez empiece a dar cancha a los dos corredores que deben ser el futuro del ciclismo español: Jon Izagirre y Jesús Herrada. Está claro que hoy por hoy ninguno de los dos puede soportar la presión de ser los líderes del combinado nacional. Pero a Jon le hemos visto brillar en Inglaterra mientras que el pequeño de los Herrada ha sido top15 en las dos clásicas canadienses, así que ambos llegan en forma y tendrán una oportunidad magnífica de ir aprendiendo de cara a su Mundial, que llegará antes de lo que podemos pensar. En la recámara empiezan a asomar -siempre que el perfil no sea muy duro- ciclistas como Juanjo Lobato o Carlos Barbero. Pero por ahora, la selección está bien definida en ese aspecto de pensar en el hoy pero también en el mañana.

La lista, en definitiva, parece acertada y sólo tiene dos sombras. La primera es interna: la convivencia de los dos líderes. La segunda es externa: ¿se podrá batir a las selecciones interesadas en que haya un sprint más o menos masivo? Si los dos líderes son capaces de convivir y si se rompe el control que algunas selecciones intentarán plantear, las medallas están garantizadas. El oro es otra cosa. Para eso se necesita un toque de genialidad. Y eso no se puede programar. Aparecerá o no. Pero hay que esperar hasta el domingo 28.

Iker Casillas, la opinión pública y la opinión publicada

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El presidente del Gobierno más longevo en la democracia española, Felipe González, acuñó una frase para la historia al diferenciar la opinión pública y la opinión publicada. Según González, la opinión pública estaba con él mientras que sólo la opinión publicada (los medios de comunicación) se mostraban críticos con su gestión. El líder del PSOE se equivocó en su diagnóstico porque sus errores en la gestión fueron tantos y tan gordos que finalmente la opinión pública acabó creyendo a pies juntillas a la opinión publicada y desalojándole de la Moncloa.

CASILLASViene esto a cuento de la situación por la que vive Iker Casillas, un ejemplo claro de la diferencia que hay entre la opinión pública y la opinión publicada. El portero del Real Madrid ha contado desde hace años con la protección mediática lógica de ser el mejor portero del mundo, algo que nadie en su sano juicio pudo discutir durante un lustro. Pero hubo un día en que aquello se rompió. El rendimiento deportivo del portero cayó en picado, aunque el odio de la mayor parte de la prensa hacia Mourinho -no entramos a juzgar si acertado o desacertado-, vistió aquello de cacería personal cuando Casillas estaba firmando una de las peores temporadas de su vida. Pero se marchó Mourinho y Casillas siguió sin mejorar mientras la prensa mantenía su opinión: Casillas era Dios, el mejor portero del mundo. El problema es que muchos aficionados iban al estadio y veían algo muy diferente. ¿Durante cuánto tiempo se puede mantener ese espejismo? Algunos pensaron que durante toda la vida. Y se equivocaron.

Tampoco gustó nada el trato que esos medios de comunicación dieron a Diego López, quien según ellos no merecía ser el portero del Real Madrid, a pesar de que reunía los mismos condicionantes que Casillas: portero, español, madridista y formado en la cantera. Pero no era suficiente. La campaña mediática contra López no tuvo ni pies ni cabeza. Se le hizo culpable de todo. Y frente a esa campaña, el capitán mantenía el silencio en lugar de salir a una rueda de prensa y defender públicamente a su compañero para así cerrar el debate. Casillas jugó sus cartas pensando que la opinión publicada le iba a apoyar hasta el final, es decir, hasta recuperar la titularidad en todas las competiciones. Y así está siendo, incluso más allá de lo razonable, pero lo está siendo para desgracia del propio Casillas.

En el final de la pasada temporada, los periodistas acabaron firmando la sentencia de muerte de su credibilidad al echar la culpa de la derrota en la Liga a Diego López mientras encumbraban a Casillas por haber ganado la Copa del Rey y la Champions, aunque para ello tuvieran  que obviar sus errores en ambas competiciones. Es más, puestos a elogiar por elogiar incluso llegaron a decir que Neymar había lanzado el balón al poste en la final de la Copa del Rey gracias a la suerte que siempre tiene Casillas. En fin… un argumento que no merece respuesta alguna. Sus errores en la final de Champions y en el Mundial hicieron que esa defensa a ultranza tuviera que ser mitigada, puesto que el espejismo se estaba rompiendo a pasos de gigante. Pero el daño estaba hecho. Como la insistencia en decir que Casillas nunca perdía contra el Atlético de Madrid… justo antes de dos derrotas consecutivas con él bajo los tres palos sobre las que luego se pasa de puntillas. ¡Qué remedio! Ese tipo de campaña de loas y alabanzas hacia Casillas han desesperado a más de uno y de dos de los aficionados al club blanco.

Ahora, una buena parte de la afición se está portando de modo mezquino con Casillas, puesto que le silban sin que haya cometido errores graves en este inicio de temporada. Pero esto no es sino fruto de la campaña mediática de protección realizada en el pasado y que ha llevado a la división del Bernabeu, puesto que leen y escuchan descripciones de lo sucedido que son diametralmente opuestas a lo que ellos llevan años viendo en el campo y/o por televisión. Es la famosa ruptura entre opinión pública y publicada.

Algunos, siguiendo el nefasto ejemplo de lo que le ocurrió a Felipe González, pensarán que aquí se está jugando la titularidad o no de un portero. Eso no tiene ninguna importancia. Es como ganar un título más o menos. A prácticamente nadie le va a cambiar la vida. Pero los periodistas y muy especialmente los directores de los grandes medios de comunicación parecen no haber entendido lo que de verdad está en juego en esta batalla mediática: se está jugando su credibilidad. Y ellos ya han perdido esa batalla, una más, aunque todavía no sean conscientes de ello. Luego hablaremos de la crisis del papel, de los problemas de los medios de comunicación para ser rentables… pero la realidad es que no puedes mentir al público durante dos años y pensar que la gente es tonta, porque no lo es.

Orenga, Del Bosque y esa tradición española de no dimitir nunca

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31Ayer, nada más finalizar el partido de baloncesto que enfrentaba a España con Francia, fui al diccionario de la Real Academia Española de la Lengua. Y busqué una palabra que creo que ha desaparecido. Pero, sin embargo, allí estaba:

DIMITIR: Renunciar, hacer dejación de algo, como un empleo, una comisión, etc.

Es decir, la palabra existe. El problema es que no se usa. Como tampoco suele utilizarse el planteamiento a largo plazo. La prueba evidente es el carrusel de entrenadores que ha vivido la selección española de baloncesto. Los jugadores eran tan buenos y conseguían tantos títulos… que el presidente de la Federación de Baloncesto llegó a pensar que no necesitaba ni poner un entrenador al frente del grupo. Y en eso llegó Juan Antonio Orenga.

Su paso por Estudiantes había sido efímero: 15 partidos y 9 derrotas. Y despido. De ahí a la selección española. Y en su primera gran competición, vimos muchísimos errores de gestión que llevaron al equipo a perder en semifinales contra Francia. Sin embargo, la medalla de bronce fue vendida como un nuevo mérito y hacia delante. En la planificación del Mundial los errores se han disparado. Orenga ha querido ganar un Mundial en el que se juegan muchos partidos en muy pocos días con una rotación de 9 jugadores y en ocasiones incluso 8. ¿Resultado? El único posible: España ha ido de más a menos hasta acabar dilapidando todas las fuerzas y el prestigio de esta generación en la que tampoco ha entrado aire fresco y el que ha entrado, no ha disfrutado de minutos.

Y ahora dice Orenga que no piensa en la dimisión. Hace bien. También Vicente del Bosque hizo el ridículo en el Mundial y sigue como seleccionador. Parece que esto es tradición. En fin… ¡qué cruz!

Diario de media semana: de metros congelados a radio-vuelta

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3900_FGVJUEVES 4 DE SEPTIEMBRE

El metro de Valencia es digno de estudio. Estuve cinco años de mi vida usándolo diariamente casi dos horas. Subo el jueves y veo que nada ha cambiado. Al menos hay que reconocerles que son coherentes. Cuando llega el verano, colocan el aire acondicionado a -10 grados centígrados. ¿Conclusión? Son muchas las personas que suben con una chaqueta en la mano en pleno mes de agosto, se la ponen para resistir las gélidas temperaturas del metro y se la quitan nada más poner un pie en la calle. Eso mismo ocurre en invierno. Cuanto más frío hace fuera, más calor se sufre dentro del vagón. En ese caso sucede al contrario: todo el mundo llega al metro y empieza a quitarse chaquetas, jerseys… hasta casi quedarse en ropa interior. Sólo hay dos explicaciones posibles: esto es la conjura de los necios o han copiado un programa del metro de Buenos Aires y no se han dado cuenta de que allí el verano y el invierno es justo en períodos opuestos a aquí.

 

VIERNES 5 DE SEPTIEMBRE

En verano todas las televisiones recurren a una programación B. En teoría, hay menor consumo televisivo y los directivos no quieren gastar sus mejores series en ese período. Esa esa la teoría. Tele 5, como siempre, lleva otra línea, puesto que para ellos todo el año es programación B. Viene esto a cuento del regreso estelar de Jorge Javier Vázquez a Sálvame. En su ausencia todo ha seguido igual. En su presencia, todo sigue sigual, aunque con la pizca de maldad e inteligencia que él aporta. Lo mejor es que uno piensa que si Ucrania decide bombardear al ejército ruso, si Rusia en respuesta ataca Kiev, si Estados Unidos contraataca lanzando sus aviones contra Moscú, si Rusia entonces decide enviar bombas atómicas contra las 30 principales ciudades de Estados Unidos… no pasará nada en Tele 5. Ellos nos informarán al segundo de la reacción de Chabelita y Pablo Iglesias a la III Guerra Mundial y les preguntarán si esa presión de ver que el mundo va a desaparecer en breves minutos, no les lleva a una reconciliación rápida por el bien de su criatura. Estaría bien tener esa respuesta.

 

SÁBADO 6 DE SEPTIEMBRE

El sábado es el tercer y penúltimo día de trabajo con la Federación de Ciclismo de la Comunidad Valenciana. Un año más me toca ejercer de radio-vuelta, es decir, viajo en el coche del Jurado Técnico y voy informando a los equipos de lo que sucede: caídas, pinchazos, ataques, referencias… Lo único que puedo decir es que me siento muy feliz de reencontrarme con las categorías inferiores (es una carrera elite y sub-23), de olvidarme por unos días de la presión y de los egoísmos del ciclismo profesional… aunque no haya suficiente biodramina en el mundo para calmar los mareos que sufro de tener que ir escribiendo y leyendo los dorsales de todos los escapados. ¡Y además hablo siempre demasiado deprisa! Cuatro años después y los defectos son los mismos. ¡Qué cruz!

 

DOMINGO 7 DE SEPTIEMBRE

Día para ver la Vuelta y echar mano de la nostalgia con los Lagos de Covadonga. Y día también para ver que Alberto Contador, Alejandro Valverde y Joaquín Rodríguez son tres magníficos ciclistas que no pueden ni deben compartir equipo en el Mundial de Ponferrada. La relación entre ellos es nula y lo seguirá siendo así. No pasa nada. Esto es deporte profesional y cada uno defiende sus intereses, pero resulta imposible que luego se pongan de acuerdo para una única carrera en la que el que gana se lleva toda la gloria y los demás… nada. Difícil papeleta para Javier Mínguez. Pero esto no es fútbol, donde gana todo el equipo. Esto es ciclismo donde sólo gana uno. Y está claro que los tres líderes españoles tienen muchísimas dificultades para pensar más allá de sus intereses a corto plazo. Ir con los tres supone tener tres bazas. Pero supone también el riesgo de saber que si llegamos a un final igualdado, no se van a sacrificar. O, al menos, no están dando los síntomas de que vayan a hacerlo.

Kiko Martínez se juega su título mundial en territorio hostil y ante un gran campeón

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El alicantino Kiko Martínez peleará esta noche contra Carl Frampton en Irlanda del Norte, un combate por el peso supergallo y que llega después de una evolución curiosa en la trayectoria de ambos púgiles. El 2 de febrero de 2013, Kiko Martínez viajaba hasta el país natal de Frampton para pelear por títulos menores y con la idea de que un triunfo podría hacerle pelear por el Mundial. En la pelea, Kiko Martínez se vio desbordado una y otra vez por la defensa y velocidad de un Frampton que finalmente ganaba por KO en el noveno asalto. ¡La única derrota del español antes del límite!

Martinez-Frampton-backdrop-FINAL2Ese triunfo parecía catapultar a Frampton al Mundial. Pero el británico acabó el combate lesionado. Y Kiko Martínez, gracias al apoyo de Sergio Maravilla Martínez, fue quien peleó por el Mundial. En concreto, la oportunidad se la dieron con Jonathan Romero, quien buscaba un rival fácil con el que hacer su primera defensa. ¡Un inmenso error! Ese  día Kiko sacó lo mejor de su repertorio -la pegada- desde el primer asalto y ganó por KO en el sexto. En apenas unas meses, la derrota con Frampton quedaba olvidada y era Kiko el nuevo campeón mundial.

Luego llegaron dos defensas brillantes de Kiko ante Jeffrey Mathebula y Hozumi Hasegawa. En la primera se le vio muy conservador -y eso que peleaba en casa-, con mejor defensa que en ningún otro combate y la misma pegada de siempre. En la de Hasegawa, en cambio, se le vio muy desarmado, yendo al intercambio de golpes y ganando por KO, aunque asumiendo riesgos innecesarios.

Hoy, tercera defensa. El combate puede verse gracias a Orbyt y Marca.com. Pero el rival no permitirá ninguna alegría. Kiko ya sabe lo que es perder por KO y sabe también que tendrá 16.000 aficionados apoyando a Frampton, por lo que vencer a los puntos no será fácil. Frampton es de sangre caliente, muy agresivo y esa puede ser su perdición. Pero también la de Kiko. El favorito, Frampton. El campeón a día de hoy, Kiko. Y tampoco sería una locura pensar que puede ser también el campeón mañana domingo.

Diario de media semana: de desnudos robados al calor de los colegios

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LUNES 1 DE SEPTIEMBRE

Curioso día. Se destapa el escándalo: un pirata informático ha entrado en el teléfono móvil de muchas famosas, ha robado sus fotos y las ha filtrado en internet. Se habla de cientos de afectadas: Jennifer Lawrence, Kate Upton, Kirsten Dunsty… Todo el mundo se centra en el morbo de ver las fotos porque al parecer abundan las de altísimo contenido sexual. Pero hay dos reflexiones mucho más interesantes que ese morbo:

1. Al parecer, si eres famoso debes tener por obligación un millar de fotos y vídeos de alto contenido sexual en tu movil. Por lo visto es obligatorio. Si eres una persona normal y te piratean el móvil, lo más lógico es que te descubran muchísimas fotos del cumpleaños de tu sobrino o de la última paella con la abuela. Así que revisa tu teléfono y sabrás si eres o no famoso.

2. Pero tampoco seamos hipócritas. Las páginas de alto contenido sexual son las más buscadas en google. Lo curioso es que los famosos no son consumidores de esas páginas. Parecen ser autoconsumidores de fotos y vídeos sexuales en los que ellos son los protagonistas, lo que nos lleva a una reflexión obligatoria: en realidad a ellos no les pone el sexo sino verse a sí mismo, puesto que casi todos los famosos comparten una virtud: su egocentrismo.

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MARTES 2 DE SEPTIEMBRE

Nairo Quintana, líder de la Vuelta, se cae en pleno descenso de El Moncayo. Era mi favorito para ganar la Vuelta. Tendré que analizar mi posible condición de posible gafe. Pero no ha ayudado mucho el propio Nairo, quien inicia la bajada cogiendo el bidón con la mano izquierda (la primera vez que veo ese gesto) y remata apretándose o aflojándose la presión de las zapatillas con botines ultra-aerodinámicos de por medio, lo que dificulta muchísimo más la operación. Y todo ello justo antes de una de las curvas más difíciles de la bajada. Para remate final, dice que la bicicleta no le frenó cargando las tintas contra empresas que se dejan muchos millones de euros en el patrocinio de su equipo. En realidad, todo es mucho más sencillo: perdió la concentración en el inicio de la bajada y se pasó en una de las curvas. Ni más ni menos. Sencillamente, un error muy humano. Unas horas después volverá a caerse y tendrá que abandonar la carrera. Otra vez será, amigo Nairo. Pero de los errores hay que aprender.

 

MIÉRCOLES 3 DE SEPTIEMBRE

En la Comunidad Valenciana comienza el curso escolar. ¡Antes que nadie! Dicen en televisión que dos puntos de la nueva ley de educación son los más polémicos para partidos políticos y sindicatos: la cesión de suelo público a iniciativas privadas que quieran construir colegios y la obligación a que se ofrezcan clases en castellano a todos los alumnos. ¿Polémicos? La verdad siempre es diferente a la visión de los políticos y los sindicatos. La realidad más polémica es que hoy teníamos 34 grados centígrados en una clase de Valencia (experiencia personal). Por eso cuando nuestra Consellera dice que debemos acercarnos a Europa, siempre pienso: ¿por qué un niño de Valencia debe tener horarios similares a un niño de Berlín? Ni cultural ni socialmente nos parecemos en nada. Y tampoco tenemos un clima similar. Un niño alemán a las cinco de la tarde puede ver perfectamente a su madre mientras cocina la cena. Un niño valenciano a las cinco de la tarde está en clase revisando si ha contestado bien el examen. Es la manía de intentar parecernos en unos puntos muy concretos… pero no en otros.