Fernando Alonso y la solución “Ben Hur” a la Fórmula 1

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Decíamos ayer que muchos de los acontecimientos que ahora consideramos muy modernos ya existían en la época de la Antigua Roma. Y de todos tal vez el mejor ejemplo sea el de la Fórmula 1, una competición que imita y mucho a las carreras de cuadrigas, cuya imagen está grabada a fuego en la mente de todos gracias a la película Ben Hur. Leyendo a Santiago Posteguillo -en los próximos días hablaremos de sus novelas-, podemos desgranar las semejanzas y diferencias entre estos dos espectáculos.

2formula2                                                                                                                                                                                         BEN-HUR

SEMEJANZAS

1. EQUIPOS. Tanto en la Fórmula 1 como en las carreras de cuadrigas hay equipos. Y, además, normalmente se suelen emplear colores brillantes para que sea sencilla la identificación de los coches y los carros por parte de los espectadores. Las carreras de cuadrigas se corrían por equipos y también había cuatro “escuderías”, pero sin patrocinadores comerciales. Eran conocidos por sus colores: rojo, azul, verde y blanco. En total, había tres aurigas (ahora diríamos pilotos) por cada una de esas escuderías, por lo que eran 12 los carros de cuatro caballos presentes en la carrera. En la Fórmula 1 se usan equipos de dos coches y el número suele rondar la veintena.

2. ESTADIOS. La Fórmula 1 vive de los derechos televisivos y de los patrocinadores. Pero alrededor de este acontecimiento hay muchas apuestas (internet es el reino de las apuestas) y, sobre todo, muchos fans dispuestos a pagar por ver en directo la carrera, con sus palco VIP. Todo eso ya existía en Roma, donde había un palco especial para el emperador y su familia y donde las apuestas daban la salsa necesaria a la competición, con miles de espectadores en el Circo Máximo animando a cada una de las cuatro “escuderías”.

DIFERENCIAS

1. CLASIFICACIÓN. En la Fórmula 1 se disputa una mini-carrera a una vuelta el sábado y el mejor tiempo tiene el privilegio de salir delante. Es un sistema justo, pero aburrido. Y como en Roma los grandes eventos podían ser todo menos aburrido se recurrían a un sistema muy diferente: el sorteo. Los 12 equipos participantes sacaban su número como si del bingo se trataba y con esas armas tenían que competir. La verdad es que el sistema romano es mucho más injusto que el actual, pero más divertido. Eso sí, no eran extraños los sobornos a los jueces para que determinado auriga (ahora diríamos piloto) saliera en la mejor posición mientras su rival era destinado al puesto más lejano a la mejor trazada.

2. DIVERSIUM. No era nada habitual en Roma, pero sí lo acabó siendo en Constantinopla. Y sería una medida revolucionaria en la Fórmula 1: tan bonita como imposible ni siquiera de plantear. En la actualidad, el problema en la F1 es que siempre gana el mismo equipo. Durantes años ha sido Red Bull y ahora es Mercedes. La única emoción parece consistir en ver si el equipo frena a uno para dar ventaja al otro, porque ningún otro piloto puede competir contra los coches rivales. Por eso en Constantinopla decidieron introducir el Diversium. Allí sucedía algo similar: los mismos caballos ganaban casi siempre. Y el público acababa preguntándose si en realidad el bueno era el auriga o los caballos. Para evitar suspicacias, se inventó el Diversium, que permitía a uno de los derrotados en las carreras solicitar los caballos de su rival para demostrar que él estaba a la altura del reto. ¿Se imaginan a Fernando Alonso pidiendo en la próxima carrera que le dejen conducir un Mercedes y obligando a Rosberg a conducir su Ferrari? Pues no, no es posible. Pero no me negarán que en Roma y Constantinopla no tenían un mejor sentido del espectáculo que en la actualidad.

Eso ya estaba inventado en Roma: la celebración de la Décima del Real Madrid

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Una de las principales curiosidades que uno puede descubrir cada vez que entra a leer o estudiar la vida en la Antigua Roma consiste en comprobar lo poco modernos que somos hoy en día. Viene esto a cuento de la celebración de la Décima, apelativo para la última victoria en la Champions League del Real Madrid. De todos modos, no sólo podemos citar esa victoria del Madrid sino cualquier celebración de cualquier club de fútbol y, por supuesto, de la selección nacional cada vez que ha ganado Eurocopas o Mundiales (pocas pero frecuentes). Eso que nos parece tan moderno, con el autobús, los espectáculos de fuegos artificiales, el paseo por la ciudad para ser aclamados como héroes por el pueblo, la entrada en el estadio o frente a la diosa, según toque, ya estaba inventado en la Antigua Roma.

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El nombre de aquellas celebraciones romanas era precisamente “Triunfo”. Y no se concedían fácilmente. La teoría dice que había que matar más de 5.000 enemigos, conseguir que la guerra pudiese darse por liquidada, recibir la autorización del Senado (ahora diríamos que debes conseguir la autorización de Cristina Cifuentes)… pero la práctica era muy distinta. Entonces, para celebrar un triunfo, sólo hacía falta un requisito muy importante: tener el apoyo del jefe (ya fuera el cónsul o, posteriormente, el Emperador). Hubo muchos generales con brillantes victorias que no se atrevieron a solicitar el “Triunfo”, puesto que eso podía suponer un despertar de celos por parte de sus potenciales enemigos. Hubo otros muchos que sin merecerlo sí se la atribuyeron y lo festejaron por todo lo grande.

Ejemplos de “Triunfo” en Roma hubo muchos. Uno de los más importantes fue el de Julio César tras la Guerra de las Galias. Ahí está el LINK de un vídeo bien corto en el que se pueden ver algunas características de aquellas celebraciones. Otro ejemplo de “Triunfo” fue el de Trajano tras la guerra con Dacia y la victoria frente a su rey, Decébalo. Por cierto, hay una costumbre que sí ha cambiado con los años. En los tiempos de Roma, los emperadores que celebraban un “Triunfo” solían rascarse el bolsillo y dar una generosa paga a todos los ciudadanos romanos, puesto que normalmente esos triunfos llegaban tras una victoria en la que el Imperio había logrado apoderarse de grandes cantidades de oro y plata. Ahora es muy diferente. Después de cada “Triunfo”, los clubes de fútbol y/o las federaciones nacionales son las que se rascan el bolsillo para pagar a los héroes, aunque vistas las deudas existentes podríamos decir que en realidad somos los ciudadanos de a pie los que pagamos el espectáculo del “Triunfo”. En eso sí hemos cambiado… aunque posiblemente no hayamos avanzado.

 

Rafael Chirbes y su primera novela: Mimoun

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El escritor Rafael Chirbes se hizo popular en España -también para un servidor, por qué vamos a negarlo- con la adaptación de una de sus novelas a la televisión: Crematorio. La serie, magníficamente interpretada por Pepe Sancho, reflejaba el ascenso y caída de todo un modelo social: el de la burbuja inmobiliaria. Desde entonce siempre sentí la espina de no haber leído nada de Chirbes, un autor que parecía tener esa capacidad crítica siempre tan necesaria y tan escasa en nuestra sociedad. Y por el hecho de haber visto la serie, no parecía lógico empezar con Crematorio. Era mejor probar fortuna con otra obra y qué mejor que ir a los orígenes. Así que aprovechando un viaje en avión -qué bien se lee cuando nadie puede usar el móvil- leí las poco más de 100 páginas de su primera novela publicada: Mimoun.

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Así que empezamos con el análisis de la novela. Y un primer aviso: no tiene nada que ver Crematorio con Mimoun. Y eso la convierte en más interesante porque demuestra que Rafael Chirbes es capaz de reflejar mundos y personajes muy distintos. El protagonista y narrador es un profesor de español llamado Manuel, del que sabemos poco y al que finalmente acabaremos conociendo todavía menos. Son muchas las lagunas que va tejiendo Chirbes sobre su protagonista, un hombre preocupado por descubrirse a si mismo.

Manuel busca en Marruecos la paz que no había encontrado en Madrid, pero acaba viéndose encerrado en un pequeño mundo que le lleva paso a paso camino de su destrucción personal. En el minúsculo mundo de Mimoun y en el claustrofóbico Marruecos, Manuel comparte su vida entre alcohol y sexo, con hombres y prostitutas. Esas relaciones lejos de traerle cierta paz van sembrando en Manuel una red de frustraciones, porque en realidad la novela no habla de la vida de Manuel sino de las miserias de todos cuantos le rodean y de la incapacidad de todas esas personas para ser felices. Por tanto, Mimoun es un cuidado ejercicio de nostalgia enfocado a ensalzar la incapacidad de los hombres para encontrar la felicidad. Alcohol y sexo de pago con mujeres y hombres, al margen de la indolencia de casi todos los personajes, forman el cóctel en el que todos parecen empeñados en arrojar los mejores -y también últimos- años de sus vidas.

El Cholo Simeone (por una vez) no estuvo a la altura de Lisboa

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En España la prensa deportiva funciona como en ningún otro país: sólo se piensa en filias y en fobias. Si mi amigo comete un fallo garrafal -Iker Casillas-, digo que es por culpa de que ha jugado poco. Si el del error es Diego López, digo que se tiene que ir de España. O al revés, lo mismo me da. Y exactamente de igual forma se funciona con los entrenadores, con el eco añadido de que todo el mundo espera a ver el resultado. El Madrid gana la Décima y Ancelotti es el pacificador, el hombre de la suerte… Si el Madrid no gana la Décima -y todo dependió de ese corner final-, Ancelotti es un vago y debe ser despedido. Así que nos movemos entre las filias y las fobias y el resultadismo, que siempre viene bien aquello de yo ya lo dije. Un caso bien evidente es el del Cholo Simeone.

SIMEONEEl entrenador del Atlético de Madrid tiene un mérito indiscutible. Sólo un estúpido puede criticar su labor al frente del Atlético. Ha sabido armar un conjunto rocoso, que sabe muy bien a qué juega y cómo debe jugar con las armas que tiene. El año pasado ya dio un serio aviso al rondar las primeras posiciones de la Liga durante gran parte del año y ganar la final de la Copa del Rey al Real Madrid. Pero este año el salto de calidad en el rendimiento ha sido todavía más espectacular, puesto que ganó la Liga con todo merecimiento a Barcelona y Real Madrid y acarició la victoria en la final de la Champions. Y todo ello con un presupuesto muy inferior al resto de grandes transatlánticos europeos -Madrid, Bayern, Chelsea, Barcelona…-.

De todos modos, no es lógico que cuando el Cholo Simeone entra en la sala de prensa, la reacción de los periodistas sea la de aplaudirle. Yo lo siento pero no parece una actitud muy profesional. Los periodistas están para preguntar y analizar lo que ven en el campo y no para rendir pleitesía a nadie, pero en este país ya sólo funciona el periodistas-hincha. Dicho lo cual, el único día de todo el año en que Simeone no mereció ningún aplauso fue ayer. Vamos por partes:

-Diego COSTA. El entrenador ha dicho que la decisión de saltar al campo fue suya y no del jugador. Tal vez lo haga para quitar presión al futbolista. Nadie lo puede saber. Pero la realidad es que por segunda semana consecutiva el futbolista y el entrenador cometen el mismo error. Y eso ya no es mala suerte. Es un error de bulto. Si Diego Costa se retira en el minuto 8 y deja al equipo sin un cambio que hubiera sido fundamental en la prórroga es porque no han querido forzar en el calentamiento y porque no han querido analizar con frialdad la situación real en la que se encontraba el delantero. Todo el espectáculo de la Doctora Milagro y la placenta de potro al final no ha sido sino un circo y lo lógico sería empezar pidiendo disculpas a los servicios médicos del club y reconocer que se ha metido la pata. Pero el problema añadido es que ya había pasado lo mismo en Barcelona, así que llueve sobre mojado y es algo que no merece ningún aplauso.

-ENCERRADOS. El Atlético de Madrid se convirtió en la segunda parte en la versión más parecida que hemos visto durante todo el año del Levante en casi todos los partidos de Liga y del Chelsea de Mourinho en los partidos grandes, encerrado dentro del área, sin capacidad para sacar el balón jugado ni para lanzar un mísero contraataque con el que ganar tiempo y meter algo de miedo al rival. Lo cierto es que el fútbol es caprichoso y el empate llegó en el minuto 93. Pero lo extraño es que no hubiera llegado antes. Convertir toda la segunda parte -y especialmente la última media hora- en una defensa en 20 metros no parece la mejor táctica. Tampoco esa planificación parece merecer el aplauso.

-Un defensa COJO. Hace muchos años, cuando en el fútbol no había cambios, cada vez que un jugador se lesionaba, el futbolista era enviado a la delantera. Así acabó acuñándose el término del gol del cojo. Pero es que resulta obvio que un cojo jugando de delantero tal vez no marca ningún gol, pero seguro que no comete ningún error que te cuesta el partido. Y algo tan evidente no supo gestionarlo Cholo Simeone. Durante toda la segunda parte y sobre todo en la prórroga, el Real Madrid cargó el futbol por su lado izquierdo, con Marcelo y Di María. Pronto se vio que Juanfran estaba cojo. Y el Madrid insistió todavía más hasta el punto de que Bale apenas tuvo opciones de jugarse un uno contra uno en su lado. ¿Cuál fue la reacción de Simeone? Ninguna. Intentó poner a un hombre de refresco para ayudar a Juanfran. Pero seguían siendo dos contra uno más un cojo. Si se mira bien, el segundo, el tercero y el cuarto gol (el penalti) llegan por esa banda. De verdad, ¿no hubiera sido mejor sacar un jugador de regresco para el lateral derecho? ¿O incluso meter un centrocampista en esa posición de la defensa y subir a Juanfran a un lugar menos comprometido? Con Marcelo fresco e inspirado, pronto se vio que estaba fino en el pase, no puedes empeñarte en defenderle con un jugador que apenas puede dar un paso. Tampoco esa falta de visión de partido merece ningún aplauso.

-Las PROTESTAS. En un partido de mucha tensión como es la final de la Copa del Rey, siempre hay detalles feos. Pero Simeone acaparó varios de ellos y fue expulsado. Sin embargo, el más preocupante de todos es cuando en mitad de la prórroga se fue a protestar al árbitro en mitad del tiempo recriminándole que había añadido cinco minutos (el gol del empate llegó antes del tercero). Dejando a un lado la decisión arbitral, no es lógica la actitud de un Simeone que a esas alturas ya estaba fuera del partido. En lugar de pensar en su equipo y en qué soluciones podía darle al partido, el entrenador colchonero estaba obsesionado con un arbitraje que en líneas generales no afectó al resultado. Ese estado de nervios reflejó que no siempre la ansiedad es buena y no parece que transmitiera nada positivo a sus futbolistas. Si el que debe estar más tranquilo… es el que más protesta, la solución no puede ser el aplauso en la sala de prensa.

El resumen evidente es que Simeone no tuvo su mejor día. Y no estuvo a la altura de la final de la Champions. Pero eso no significa que no haya hecho un gran trabajo en el Atlético de Madrid y que no deba seguir siendo el líder del proyecto. Significa simplemente que es humano y se equivoca, aunque para algunos periodistas también equivocándose merezca los aplausos. Eso sí que es un error porque desde los aplausos no se crece como entrenador. Se crece desde la crítica y la autocrítica. Ayer Simeone falló. Y la grandeza del deporte es que la vida le volverá a dar oportunidades para recuperar la sonrisa y para, entonces sí, ganarse el aplauso.

Amadeo Salvo: luces, sombras y retos para el futuro

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El Valencia Club de Fútbol ya tiene nuevo dueño: el empresario Peter Lim (Singapur). En principio, parece garantizado que el actual presidente, Amadeo Salvo, seguirá al frente de la gestión del club. Así que llega la hora de analizar -sin pasión- las luces y sombras de su gestión al frente del Valencia. Y también sus retos para el futuro.

AMADEO SALVO-AURELIO MARTINEZSOMBRAS DE LA GESTIÓN DE AMADEO SALVO

-La primera y principal ha sido la parcela deportiva. El equipo acaba la Liga en 8ª posición, fuera de Champions y fuera de Europa League. El resultado final no ha sido sino la consecuencia de un error deportivo detrás de otro. Pero también ha habido otro fracaso: la falta de apoyo de Bankia para la refinanciación de la deuda. Vayamos punto por punto:

1) DIRECTOR DEPORTIVO. Amadeo Salvo confió su proyecto a un director deportivo, Braulio, en el que no creía. En cuanto llegaron los malos resultados, decidió despedirlo sin respetar las buenas maneras (por teléfono). Pero la planificación deportivo ya estaba hecha y se ha demostrado que era desastrosa.

2) ENTRENADOR. Amadeo Salvo no fue capaz de lograr la renovación de Valverde (mucho tuvieron que ver los anteriores rectores llenando la cabeza de Valverde contra la nueva cúpula directiva). A partir de ahí, la apuesta del director deportivo, pero también del presidente fue clara: Miroslav Djukic. Y tampoco pudo acabar la temporada. Fue necesaria su destitución.

3) FICHAJES DE INVIERNO. Los problemas con Braulio y Djukic llevaron al Valencia a buscar nuevo director deportivo y nuevo entrenador. En esta parte final del año, Juan Antonio Pizzi ha ofrecido mejores sensaciones que resultados. El argentino sí parece haber captado lo que necesita el Valencia y su trabajo no puede ser considerado como negativo. Las sensaciones han sido correctas y lo lógico sería seguir apostando por él. En cambio, la dirección deportiva de Rufete ha hecho aguas por todos los lados. El Valencia, por ejemplo, invirtió más de 12 millones de euros en un futbolista que luego no pudo ser inscrito porque había demasiados extracomunitarios (Otamendi sigue jugando en Brasil). Es sólo un ejemplo -quizás el más evidente- de lo kafkiana que ha sido la planificación invernal, con fichajes de última hora (Senderos, Otamendi, Vinicius…) que han aportado muy poquito.

4) CANTERA. Tampoco en el filial se ha logrado afianzar el concepto de cantera de Amadeo Salvo. Se ha invertido más dinero, se ha buscado un nuevo entrenador con una metodología diferente y… una vez más se tuvo que prescindir del entrenador a mitad de temporada y el proyecto está más pendiente de bajar de categoría que de otra cosa.

5) APARTADO ECONÓMICO: PATROCINIOS, REFINANCIACIÓN… El apartado económico tampoco ha brillado. No han llegado nuevos sponsors, no se han generado más ingresos y no se ha despartado la credibilidad necesaria en Bankia para lograr la refinanciación de la deuda. Amadeo Salvo y también Aurelio Martínez llegaron al club y a la fundación prometiendo que jamás se vendería el Valencia. Y no han podido cumplir con el encargo.

LUCES EN LA GESTIÓN DE AMADEO SALVO

-El presidente del Valencia CF también ha tenido sus aciertos. Y hay que reconocerle sobre todo dos grandes virtudes:

1) CONEXIÓN CON LA GRADA. Amadeo Salvo ha logrado ganarse a la grada. Es cierto que hay menos abonados y menos espectadores que en el pasado y que el Valencia necesita cambiar urgentemente esa tendencia. Pero no lo es menos que Amadeo Salvo ha sabido ganarse el cariño de la afición a pesar de los malos resultados. Y eso habla muy bien de su capacidad de comunicación y del carisma del presidente, algo que por mucho que un club sea una sociedad anónima resulta imprescindible. En definitiva, ese apoyo de la masa social es mucho más importante de lo que se puede pensar en un principio. Es cierto que si los resultados vuelven a ser malos, la afición puede girarse contra el palco, pero de momento Amadeo Salvo ha logrado la unidad y eso es algo que muy pocos pueden decir. Usando la palabra de moda, podíamos decir que Salvo tiene liderazgo!

2) LA BÚSQUEDA DE INVERSORES. El proceso de venta ha sido posible, sobre todo, gracias a Amadeo Salvo. Es cierto que el presidente prometió que no vendería el club. Pero sin Salvo de por medio es más que probable que apenas hubiera habido inversores interesados en la compra del Valencia y Bankia y Cerberus hubieran llegado a un acuerdo rápido. La cabezonería de Salvo, que quiso ser juez y parte, le llevó a patear medio mundo y contactar con Lim y Wanda. Y, al mismo tiempo, poner el Valencia en un escaparate mundial que ha hecho que muchos inversores quisieran pelear por esa compra. Y eso es bueno. Cuantos más inversores, mejores ofertas. Eso resulta indiscutible y es uno de los grandes aciertos. Un club que parecía no interesar a nadie al final acabó aglutinando media docena de ofertas económicas más que interesantes. ¡Todo un acierto!

EL RETO DE AMADEO SALVO: EL FUTURO

-Llega ahora el reto de Amadeo Salvo: el futuro. Hasta el momento, el presidente del Valencia ha empleado una táctica tan vieja como eficaz. En Venezuela, cada vez que hay un problema económico culpan a Estados Unidos. Lo mismo hacen los hermanos Castro en Cuba. Y la misma argumentación emplearon en el pasado muchos otros (Franco, con la conspiración judeo-masónica; Hitler, con los judíos…). No queremos comparar a Amadeo Salvo con dictadores o genocidas. ¡Sólo faltaría! Pero viene esto a cuento de que echar balones fuera siempre ha salido rentable. Hasta ahora, Salvo ha identificado siempre los males del Valencia con Bankia e incluso con los políticos que le pusieron a él al frente del club. Y eso “vende”, puesto que banca y política están más desprestigiadas que nunca.

Pero ese flotador al que agarrarse se ha acabado. A partir de ahora y si se cierra la venta a Peter Lim, es él y sólo él quien debe rendir cuentas de su gestión. Y además tampoco podrá echar mano de la austeridad, puesto que han comenzado hablando de 60 millones para fichajes, 35 millones de liquidez inmediata para pagos, una póliza de crédito de 200 millones al 0% de interés… Ese parece un primer error de cálculo. Cuando uno quiere fichar en el mercado del fútbol es mejor decir que no tienes a decir que eres multimillonario, salvo que seas el Real Madrid o el Fútbol Club Barcelona y estés dispuesto a pagar 100 millones por cada estrella.

Así que ahora llega el momento de Salvo, el presidente que ha pedido que todos los focos se centrasen en él y que con esa táctica ha logrado ganarse a la afición. Ahora hay que ver si esos mismos focos no quemarán su figura. ¿La respueta? En manos del tiempo y del destino.

David de la Cruz, el triunfo de una buena persona

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El tribunal de justicia más antiguo de España y probablemente de Europa es el conocido como Tribunal de las Aguas de Valencia. Este órgano jurídico tiene más de 800 años de historia -algunos incluso hablan de más de 1.000 años- y viene recogido en la propia Constitución Española. Para ser miembro del tribunal se necesita del voto de los demás regantes. Y no se requiere de ningún conocimiento jurídico especial. Es decir, los jueces necesitan el apoyo de los demás labradores, ser a su vez labrador y lo más importante… “ser un hombre bueno”. Si uno no es buena persona, no puede ser juez. Esa simple fórmula ha funcionado en el Tribunal de las Aguas durante siglos y más siglos sin que jamás haya existido casos de corrupción o desprestigio. Así que por lo visto, aún es posible encontrar hombres buenos en nuestra sociedad.

el-tribunal-en-2006Viene esto a cuento del ciclista David de La Cruz. Ayer por la noche, con demasiadas horas de sueño acumuladas, me resisití a irme a dormir por ver la etapa reina de la Vuelta a California en cuanto comprobé vía twitter quién figuraba entre los escapados del día. En esa jornada, el catalán David de la Cruz acabó segundo y subió hasta la décima posición en la general final. Y uno no puede dejar de alegrarse de ese resultado porque es el triunfo de una buena persona.

Por razones profesionales, he tenido la oportunidad de conocer a centenares de deportistas (especialmente ciclistas). Son muchos los que me han sorprendido agradablemente y también los hay que me han decepcionado. Así es la vida. Entre los primeros, hay un hueco especial para David de la Cruz. El corredor de NetApp-Endura es un ciclista de un talento innegable al que hasta ahora, por lesiones y mala suerte, no hemos podido disfrutar. Su quinto puesto en la general de la Vuelta a Portugal de 2012 no hizo sino apuntarlo. Y estoy seguro de que este segundo puesto es el golpe que David de la Cruz necesitaba para olvidarse de los problemas y ganar en su único punto débil: la confianza. Pero no soy un fan de David por su talento ni por sus resultados deportivos. Es posible que haya ciclistas con más talento y sin duda alguna los hay con mejores resultados deportivos.

delacruzTampoco nuestra relación personal ha sido siempre fácil. El año pasado estuvimos casi toda la temporada discutiendo sobre la vida y el ciclismo. Cada uno tenía un punto de vista muy diferente. Pero al final creo que ese debate acabó siendo enriquecedor para ambos. Y David de la Cruz acabó mostrando la mejor de sus caras: la humildad. Es seguro que David no es labrador ni sería votado por los regantes de ninguna de las acequias que conforman el Tribunal de las Aguas de Valencia. Pero sí cumpliría y de sobra el tercer requisito para ser miembro del tribunal más antiguo de España y posiblemente de Europa: ser buena persona. Por eso, cuando acaba segundo en la etapa reina de California y poco antes de meterse en la cama a dormir, tiene tiempo para mirar a su alrededor y dar las gracias a los auxiliares de su equipo por estar trabajando para ellos a las 10.30 de la noche. Y para demostrarlo subió esta foto a su facebook.

AUXILIARESDespués de vivir y convivir con tantos deportistas de elite que viven en su particular burbuja -en esa lista incluiríamos muchos futbolistas y bastantes menos ciclistas-, resulta reconfortante ver que todavía hay personas y especialmente personas jóvenes que no piensan que el mundo gira siempre a su alrededor. Esa es una de las grandezas de David de la Cruz y eso vale mucho más que ganar o perder una etapa en una vuelta de una semana. Eso sí, pensando en lo deportivo, lo mejor de ayer, sin embargo, es lo que habitualmente pienso cada vez que veo a De la Cruz: “Y lo mejor de todo es que esto no ha hecho más que empezar”.

La venta del Valencia CF: las mismas mentiras de diferente manera

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En una novela de Donna Leon, el comisario Brunetti le pregunta a su mujer por qué compra cada día un periódico diferente: los lunes uno de tendencia comunista, los martes otro de línea ultraderechista… El protagonista de la novela le dice si hace eso para descubrir la verdad. Y su mujer, Paola, le responde con ironía: “Para saber la verdad no debes comprar ningún periódico. Yo compro periódicos tan distintos unos de otros para saber de cuántas formas diferentes se pueden contar las mismas mentiras”.

La anécdota encaja como un guante a la historia de la venta del Valencia Club de Fútbol. Por si no lo saben, el Valencia CF ha llegado a una situación límite desde el punto de vista económico: debe mucho dinero a Bankia, pero al mismo tiempo tiene mucho patrimonio. Por eso mismo la situación es límite: si debiera mucho y no tuviera patrimonio, ya habría desaparecido. Y si nos permiten la broma, si debiera poco y tuviera un gran patrimonio, no sería un equipo de fútbol. El Valencia, al fin y al cabo, no es sino un fiel reflejo de la sociedad valenciana y española, puesto que antes de vender el campo/casa viejo, se empezó a construir el campo/casa nuevo. Y cuando estalló la burbuja, se encontró con que nadie le compraba el campo/casa viejo (al menos por la cantidad que necesitaba) y no tenía dinero para acabar el nuevo.

El problema del Valencia es que ha conseguido que haya varios inversores interesados en comprar el equipo. Y eso también es un problema, puesto que la abundancia genera dudas, eso es evidente. Lo es porque además todo el mundo está mintiendo. Vamos por partes:

1. Bankia-Generalitat. Ellos están interesados en vender el club a cualquier oferta que les garantice el pago de toda la deuda (Bankia) y la devolución del aval (Generalitat). Y hasta cierto punto es lógico. Sin embargo, no lo dicen.

2. Amadeo Salvo. Él está interesado en conseguir que el Valencia se venda a cualquier oferta que garantice su presencia al frente del club. Y hasta cierto punto es lógico. Sin embargo, no lo dice.

Llegados a esto punto, lo único claro es que no se gestionado nada bien el proceso de compra-venta del Valencia. Y no era tan difícil. Por ejemplo,

1. La Generalitat. Jamás debería tener voto sobre qué oferta es la mejor. La Generalitat debería haber puesto por escrito sus condiciones: la oferta debe pagar todo lo que debe la Fundación y garantizar que mi aval desaparece. Por tanto, la Generalitat sólo podría tener voz en un aspecto: oferta apta o no apta. Y a partir de ahí, ninguna capacidad de elección.

2. Bankia. Jamás debería tener voto sobre qué oferta es la mejor. Bankia debería haber puesto por escrito sus condiciones: fijar un mínimo que debe ser devuelto (es seguro que habrá quita). Por tanto, Bankia sólo podría tener voz en un aspecto: oferta apta y no apta. Y a partir de ahí, ninguna capacidad de elección.

AMADEO SALVO-AURELIO MARTINEZ3. Amadeo Salvo. Tampoco él debe ser el único hombre que decida el vencedor. Una vez analizadas las ofertas aptas (devuelven el aval y pagan el mínimo exigido por Bankia), las ofertas deberían haberse llevado a la Fundación y a la Junta General de Accionistas y con publicidad (luz y taquígrafos) se debería tomar la decisión.

Sin embargo, todos están jugando dentro del oscurantismo para no desvelar las ofertas, una situación que les permite hablar bien de sus inversores afines y poner a parir a los inversores enemigos. Y lo más triste de todo es que la mayor parte de los periodistas de la ciudad del Turia, como decía Paola en las novelas de Brunetti, se limitan a contar las mismas mentiras, pero de forma diferente, puesto que repiten de forma machacona que fulanito es muy bueno y el otro muy malo (o al revés). O se quedan en posiciones neutras: “La mejor para el Valencia” (que es como no decir nada).

El que mejor se está moviendo desde un punto de vista mediático es el presidente Amadeo Salvo. Eso es indudable. Sólo así se puede entender que la afición no piense que el proyecto de Salvo ha sido en su primer año muy deficitario. No han llegado grandes patrocinios ni ingresos, deportivamente se ha firmado una de las peores temporadas en Liga de la historia, se ha despedido al entrenador, al director técnico, al entrenador del filial… Son muchos los futbolistas importantes que aún no han firmado la renovación mientras se pagan millones por futbolistas que luego no pueden ser inscritos y tienen que ser cedidos o malcedidos. Y, sin embargo, Salvo ha sabido agarrarse a la bandera para lanzar un mensaje que cala fácil: “Bankia no, Salvo sí”. La realidad es muy diferente a ese eslogan. Ojalá el Valencia y sus problemas se resolvieran todos con un eslogan. No es así. Y personalmente tampoco he creído nunca en el multimillonario-filántropo que llega a una ciudad y decide gastar centenares de millones de euros a cambio de nada. Puede haber ocurrido en otros casos (Chelsea, PSG…). Pero el futuro debería pasar mucho más por un esquema humilde y sencillo como el que aplica el Levante: ajustar gastos e ingresos. Pero claro… hablar de sentido común y de humildad no encaja con un mundo en el que se prima la ilusión… aunque detrás del humo no haya nada. Y así nos va, con las mismas mentiras contadas todos los años de forma diferente.

El control económico en el ciclismo

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El fútbol parece que pasito a pasito empieza a entrar en la senda del control económico. Pero eso es lo que funciona en el ciclismo desde hace décadas. Muchas personas seguro que no conocen el proceso, así que vamos a intentar explicarlo.

-Para que un equipo pueda competir, tiene que superar la auditoría de Ernst&Young de Suiza, quienes revisan el presupuesto, las principales partidas de gastos e ingresos, los contratos de patrocinio, los avales bancarios…

-Por tanto, un equipo no puede intentar salir a las carreteras si no presenta un presupuesto lógico y razonable de gastos e ingresos y si no justifica todos los ingresos con datos y contratos.

-Además, el responsable del equipo debe presentar un aval bancario que garantiza al menos tres meses de sueldo de todos los empleados del equipo. Si no se pagan los sueldos, los afectados no tienen más que denunciarlo. Y eso supone la ejecución del aval bancario.

-Si por circunstancias extraordianarias, un equipo presenta déficit en una temporada, debe justificar cómo va a solventar esa deuda en la siguiente temporada y pasa a ser vigilado con lupa.

-No es frecuente, pero tampoco resulta extraño que los auditores puedan exigir los justificantes de pago bancario para comprobar que todos los meses se está pagando a todos los empleados dentro de los cinco primeros días de cada mes.

¿Es un sistema perfecto el del ciclismo? No, el sistema perfecto no existe. Pero si se analiza bien, el ciclismo ha tenido escándalos económicos, pero casi todos concentrados en la fase de inscripción, es decir, equipos que firmaron contratos, hicieron promesas grandes… y que prácticamente no llegaron ni a debutar. Algunos lo hicieron, como fue el equipo Linda McCartney. O como el equipo brasileño que llegó a presentar avales bancarios falsos. Son lagunas del sistema. Lo que también parece evidente es que en el WorldTour no existen equipos pagando mal y tarde, como en el fútbol, y acumulando deudas con el gobierno, la seguridad social… y todos los proveedores.

Los números del fútbol español: fiel reflejo de la sociedad

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El inefable secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, salió muy ufano a explicar los números del fútbol español en rueda de prensa. De paso, se colgó las medallas oportunas por el sistema de control económico que han instaurado y que según él está funcionando muy bien, puesto que las deudas han dejado de crecer de forma exponencial e incluso empiezan a reducirse.

De todos modos, vamos a mirar los detalles. Según han anunciado, los equipos de fútbol de 1ª y 2ª División ganaron en total 106 millones de euros. ¿Mucho? ¿Poco? No se preocupen, yo se lo explico: “Salvo los años de la guerra de las teles (los equipos recibieron grandes cantidades por sus derechos televisivos), nunca se había dado beneficios en un ejercicio”.Es decir, no es ni mucho ni poco. Es una excepción. Para lograr esos beneficios, nos comentaron que los salarios han bajado un 2,3%. Pero vamos a la cifra total: los clubes deben 3.573 millones de euros. La deuda, por tanto, ha descendido 200 millones de euros (supone una reducción del 5 por ciento). Es decir, si en un año excepcionalmente bueno logran bajar la deuda 200 millones, eso significa que con casi 18 años igualmente buenos se lograría dejar la deuda en cero. Es decir, ¡imposible!

Para acabar de sacar pecho, Cardenal nos explica: “De las cinco principales Ligas, Inglaterra, Francia, Italia están en pérdidas, pérdidas importantes. La liga de Alemania presenta beneficios y España está en equilibrio financiero. Es la primera vez que se demuestra que España no está en pérdidas”.

Al final, como se puede ver, sólo en Alemania el fútbol es rentable. ¿Por qué? Pues porque al final el fútbol no es sino fiel reflejo a la sociedad en la que vive. Y los alemanes tienen la curiosa costumbre de gastar únicamente el dinero que tienen. Y parece que no les va mal… Aquí sacamos pecho por reducir la deuda un 5%. Si lo piensan bien, a este ritmo en 2032 tendremos la deuda en cero… O eso se supone porque hablamos de seguir reduciendo la deuda al ritmo de un año excepcional. Así que ya pueden ir olvidándose de esa velocidad de crucero. Aquí se estila más otro sistema: hacer la pelota de la deuda lo más grande posible y buscar la solución gubernamental. Una vez fue el nacimiento de la quiniela, otra vez fueron los campos de fútbol para el Mundial de 1982, otra vez fueron las conversiones en Sociedades Anónimas… siempre hubo chanchullo para camuflar algo muy sencillo: lograr que el Estado pague las deudas de los clubes.

¿Soluciones? Ya lo hemos dicho más de una vez. El ciclismo es el espejo perfecto (en algo es modélico), con auditorías estrictas, revisión de contratos, de gastos y todo gestionado desde Suiza para evitar chanchullos locales. Si el equipo es viable, tiene licencia. Si el plan de negocio no es viable,  el equipo no es aceptado. Mañana detallaremos mejor cómo es el proceso, aunque algunos seguro que no quieren ni empezar a leer. ¡Se imaginan a los presidentes avalando de verdad los sueldos de los futbolistas con dinero de su bolsillo!

California, la carrera más importante del año para NetApp

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La próxima semana (del 11 al 18) se disputará el Tour de California. Para quien no lo haya visto nunca, es un reto más que digno, con contrarreloj y alta montaña, con calor meteorológico -el año pasado demasiado- y con calor humano -mucho público en todas las etapas-. Es, sin duda alguna, la carrera más importante de Estados Unidos y es, sobre todo, la carrera más decisiva para NetApp.

netappNetApp es una empresa estadounidense de software. En concreto, cuenta con 12.000 empleados y con 150 oficinas por todo el mundo. Su facturación se cuenta por miles de millones de dólares. Pero… ¿cuál es su negocio? NetApp, entre otras líneas de negocio, se dedica al almacenaje de información en la famosa “nube”. Un ejemplo de los muchos clientes que están consiguiendo es la multinacional Mitsubishi Electric, quien anunció hace apenas un par de días que confiaba en NetApp para guardar la información de su empresa.

Dejando a un lado la cuestión económica y yendo a la deportiva, la nota curiosa es que para NetApp es mucho más importante el Tour de California que el Giro de Italia. El equipo ciclista NetApp-Endura y muchos de sus corredores tal vez no piensen lo mismo. Pero para una marca estadounidense, California es muy importante porque supone poder ver de cerca a sus ciclistas. Y no hay que olvidar que incluso alguna de las etapas -el año pasado fue la contrarreloj- sale o acaba a apenas unos kilómetros de la propia sede de NetApp.

Por eso mismo, el equipo ha hecho bien en dejar a un lado el Giro de Italia y centrarse en Vuelta -2013- y Tour -2014-, puesto que recibir una invitación para la corsa rosa significaba dividir sus fuerzas. Ahora, con la opción de correr el Tour -una de las pocas carreras que un estadounidense medio conoce-, NetApp da un salto de calidad en cuanto a repercusión mediática del patrocinio. Pero no olvidemos que para un sponsor “yankee” no hay nada como ver a su equipo compitiendo en casa.