El verano de los Juguetes Muertos de Toni Hill

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Ya hacía tiempo que no hablábamos de ninguna novela, así que toca ponerse al día. Hoy el protagonismo es para la opera prima de Toni Hill, EL VERANO DE LOS JUGUETES ROTOS.

TONIHILL-LOGOToni Hill es un autor español -a pesar de que su apellido pueda llevar a la confusión-, especializado durante muchos años en la traducción literaria y que desde 2011 ha decidido iniciar su camino como novelista. El Verano de los Juguetes Rotos es su primera novela -luego ha escrito Los Buenos Suicidas-. La obra tiene como protagonista a Héctor Salgado, un Mosso d’Escuadra de origen argentino. Y la historia mezcla dos tramas diferentes: por un lado, Salgado es investigado por haberle dado una paliza a un sospechoso dentro de una red de tráfico de blancas. Por otro, el propio Salgado se encarga de un caso sencillo, el más que probable suicidio de un adolescente de clase alta. Los dos casos van complicándose a medida que avanza el libro, una obra centrada en esos dos caminos tan diferentes: el de la trata de blancas, la magia negra, los ritos ancestrales africanos y el de la vida sin agobios de la clase alta catalana. Y hasta ahí podemos leer.

TONI HILLYendo al análisis, el lenguaje está bien trabajado y los personajes tienen su vida propia (y su voz). También es interesante el uso de la ciudad de Barcelona como personaje, puesto que la propia capital catalana se acaba ganando su espacio en la obra. Es evidente, por tanto, de que es una buena novela, aunque no resulte excepcional.

Su principal defecto tal vez sea el deseo de apartarse de la línea básica de la novela negra para ser más una novela policíaca o de resolución del asesino. Es decir, las últimas páginas son trepidantes con saltos constantes de un posible culpable a otro. Ese camino sorprende sin duda alguna a cualquier lector -es decir, engancha-, pero al mismo tiempo acaba dando la sensación de que el autor juega con las cartas marcadas poniendo el foco de un sospechoso a otro sin dar demasiadas pistas al lector.

El final, tan sorprendente como abierto, deja la historia sembrada para una segunda parte (la ya citada Los Buenos Suicidas). En resumen, una buena novela policíaca.

TONI-HILLPD: Si alguien quiere hacer el test de leer el primer capítulo de alguna de las obras de Toni Hill puede hacerlo a través de su página web: www.tonihill.es, una web sencilla pero realmente interesante e instructiva.

Huesos en el Jardín, la última aventura de Kurt Wallander (y una visión de la novela negra)

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Da lo mismo si te gusta o no te gusta leer. Tu hombre es el escritor Henning Mankell. Da exactamente lo mismo si lees un libro cada semana, uno cada mes o uno cada año. La serie que debes leer es la protagonizada por el policía Kurt Wallander. Un comienzo de entrada tan arrollador es pocas veces posible, puesto que el gusto de los lectores es casi tan variado como el número de habitantes sobre el planeta Tierra. Pero Mankell y Wallander son un seguro de vida. Veamos por qué.

En los últimos años se ha puesto de moda la novela negra. Sin embargo, la novela negra no es algo reciente, puesto que empieza en los años 30 con autores como Dashiell Hammett y Raymond Chandler. Para no ponernos en plan catedrático, lo resumiremos de la forma más sencilla posible: la novela negra es una evolución lógica de la novela policíaca. Aquellos relatos de Sherlock Holmes o Agatha Christie son blancos respecto a la nueva realidad que autores como Hammet y Chandler quieren describir: en la novela negra lo importante no es tanto quién es el asesino sino describir -con realismo y por tanto con violancia- el día a día de los bajos mundos.

En España -y en todo el mundo- se vivió hace unos años un auténtico fenómeno editorial con la saga Millenium de Stieg Larsson: Los hombres que no amaban a las mujeres,  La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y, por último,  La reina en el palacio de las corrientes de aire, todas ellas adaptadas al cine tanto en Europa como en Estados Unidos. Pero ese éxito comercial de Larsson tenía sus precedentes. Y no hay nadie mejor que Henning Mankell.

MANKELLMankell es el gran maestro de la novela negra escandinava y, podríamos decir, que europea. Este autor ha escrito hasta 15 novelas dentro de la serie de Wallander. Y ha conseguido el difícil reto de unir calidad literaria con capacidad adictiva, es decir, todas sus novelas enganchan y, al mismo tiempo, están muy bien escritas.

Si nunca has leído ninguna, es el momento de hacerlo. En orden cronológico, estos son los títulos: Asesinos sin rostro, Los Perros de Riga, La leona blanca, El hombre sonriente, La Falsa Pista, La Quinta Mujer, Pisando los talones, Cortafuegos, Antes de que hiele, Huesos en el Jardín, El Hombre Inquieto y La Pirámide (que son cuentos sobre los orígenes del policía). El retorno del profesor de baile y Antes de que hiele están unidas a la serie.

La novedad editorial es la publicación de Huesos en el Jardín. Ha sido la última obra en ver la luz pública, pero no es la última cronológicamente hablando. En realidad, tampoco es una novela, puesto que apenas son 158 páginas y, por tanto, se lee perfectamente en un par de días.

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La historia de Huesos en el Jardín nace con la idea del protagonista, Kurt Wallander, de irse a vivir al campo. Parece haber encontrado una casa que se adapta a sus gustos y su bolsillo hasta que en la inspección ocular de la misma choca con una mano. El descubrimiento del cadaver lleva a la policía sueca a iniciar una investigación criminal que nos permite ver como los recortes también hacen mella en la policía y como los jefes de Wallander no parecen muy interesados en un cadaver que está enterrado allí muchas décadas. Sin embargo, el policía acabará descubriendo que el autor del asesinato sigue vivo en un final trepidante.

Para los lectores de Mankell y Wallander, Huesos en el jardín no es ni mucho menos la mejor de las despedidas posibles. Es simplemente una última mirada a un personaje entrañable, puesto que el escritor ha garantizado -y está cumpliendo- que jamás volverá a escribir nada protagonizado por Wallander. Así que para cualquier lector que nunca haya leído a Mankell, lo mejor es que empiece con Asesinos sin rostro, la primera de las novelas. Y si no se atreve con una serie tan larga, puede ir a la mejor, que posiblemente sea La Quinta Mujer.

La muerte del 9, la cara oculta del fútbol

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¡Tranquilos! La Muerte del 9 no tiene nada que ver con Alberto Fabra ni con la desaparición de Radio Televisión Valenciana (de eso hablaremos otro día). En realidad, es el título de la opera prima de la periodista valenciana Paz Castelló y también la primera novela que dejamos entrar en El Rincón.

LA MUERTE DEL 9

 La Muerte del 9 es un thriller ambientado en el fútbol, según argumenta su propia autora. Y lo cierto es que parece una definición correcta, puesto que la obra en ningún caso puede ser considerada como novela negra. Eso sí, tiene algunas características de novela policíaca/detectivesca, es decir, ésas en las que prima la resolución de una gran pregunta: ¿quién es el asesino? Y es que la novela arranca precisamente en ese punto: la muerte del delantero centro del Real Triunfo Club de Fútbol. Pero esa pregunta no deja de ser simplemente eso: un punto de partida.

Como cualquier lector habrá comprendido, el Real Triunfo Club de Fútbol no existe. Esa es otra de las características de la novela. A lo largo de las páginas, Paz Castelló pasa factura a todos y cada uno de los protagonistas del fútbol: los futbolistas, los presidentes, los directores técnicos, los entrenadores… Y todo con el objetivo de mostrarnos la otra cara del deporte rey: la corrupción, el amaño de partidos, la homofobia, el machismo, el abuso de las mal llamadas drogas sociales (cocaína, hablando en plata)… Eso sí, Paz Castelló intenta que en ningún caso pueda haber relación directa entre ficción y realidad enmascarando nombres y perfiles de los protagonistas.

El párrafo que mejor describe la obra puede ser éste: “los futbolistas no son hombres que destaquen especialmente por su inteligencia, seamos francos, y la mayoría tampoco lo hacen por su sentido del humor o por su devoción al trabajo. Ellos aman el dinero, la ostentación y por encima de todo a sí mismos, y generalmente aun pecando de injusta al generalizar, las mujeres son para ellos un lujo más del que disfrutar. Seguramente existirán honrosas excepciones, pero yo no las conocí”.

PAZEntrando ya en una valoración más personal, el libro está bien escrito. La calidad literaria de la autora es notable y el tema es altamente adictivo para todos los que desde dentro o desde fuera conocemos el mundo del fútbol, pero no sólo para nosotros. Por tanto, podemos decir que por su temática cualquier persona puede estar interesada en leerla, puesto que no es necesario –ni imprescindible- sentir pasión por el deporte. Un dato más para avalar la novela: apenas necesité de día y medio para leer las 340 páginas.

El único defecto achacable en la parte formal son algunas redundancias innecesarias, así como el uso de la primera persona, una apuesta sobre seguro para una opera prima pero que requiere de un gran dominio del lenguaje para llegar al lector por la calidad literaria. En ese aspecto, Lorenzo Silva puede ser un gran ejemplo, pero Paz Castelló todavía no lo es. En resumen, la novela está bien escrita, se deja leer –engancha– pero no llega a la brillantez que ofrecen algunos textos de la propia autora en su blog, tal vez por ese uso de la primera persona.

Si la forma es más que interesante y recomendable, el fondo no lo es menos. La trama está bien diseñada y mantiene la emoción hasta el final, aunque cabe destacar dos grandes problemas con el principio de verosimilitud. Todo ocurre en un único club –amaños de partidos, corrupción en los fichajes, homofobia, acoso sexual, tráfico de drogas…– y en una única temporada. Sinceramente, parece excesivo incluso no sintiendo el más mínimo cariño hacia el fútbol que tantas aberraciones puedan darse en tan poco tiempo y en un único equipo. En realidad, hubiera sido mucho más verosímil que alguna de las golfadas ocurriese en rivales del Real Triunfo Club de Fútbol.

En segundo lugar, el final/desenlace también chirría y ya ha sido planteado por otros autores como desenlace sorprendente de su trama, por lo que empieza a dejar de ser sorprendente, pero no haremos más consideraciones sobre ese punto, puesto que supondría destripar la obra y el objetivo de El Rincón es precisamente el contrario: motivar a la lectura.

Como reflexión final, una idea ante la noticia publicada en la prensa alicantina: “Insultan a la autora Paz Castelló por el contenido de su libro sobre fútbol”. Al parecer, seguidores del Hércules CF se han sentido identificados con la novela y han insultado públicamente a la autora. Sobre ese punto, un dato previo: Paz Castelló trabajó para el Hércules CF. Y varias conclusiones obvias: todos esos seguidores del Hércules no han leído la novela y/o tampoco son muy inteligentes. Si han leído la novela habrán comprobado los esfuerzos de Paz Castelló por centrar la historia en el Real Triunfo Club de Fútbol y no citar a nadie por nombres y apellidos. Si a pesar de eso, consideran que la escritora habla del Hércules, entonces es que sí deben hacérselo mirar. Si ellos identifican al Hércules con un club en el que se amañan partidos, hay corrupción en los fichajes, se vive una homofobia claustrofóbica, el machismo impera en todos sus ámbitos, existe una red de tráfico de drogas… y siguen siendo seguidores de ese club, es que la sociedad en la que vivimos no tiene arreglo. Por mi parte, prefiero quedarme en la idea de que no existe vínculo entre el Hércules y el Real Club de Triunfo, aunque tal vez mi reflexión final es mucho más aterradora: sí parece haber vínculo –y muy estrecho- entre el Real Club de Triunfo y el fútbol del siglo XXI. Eso es lo que debería preocuparnos a los aficionados al ¿deporte rey?