Educar en el asombro, una bomba atómica contra nuestro sistema educativo y nuestros valores como padres

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La abogada Catherine L’Ecuyer abandonó hace ya muchos años su Canadá natal para instalarse en España. Ahora es una mujer en el centro del debate mediático por su libro Educar en el asombro, una obra en la que reflexiona sobre nuestro sistema educativo. E incluso todavía más: lanza una auténtica bomba atómica frente a muchos de nuestros valores como padres. L’Ecuyer ha escrito un libro alejado de las típicas recetas de autoayuda: esto es bueno, aquello es malo. La autora se ha centrado mucho en reflexionar sobre un reducido número de ideas. Vamos a analizarlas.

EDUCAR

1. El necesario ASOMBRO. Para L’Ecuyer, un niño no es un adulto imperfecto. Es simplemente un niño. Y como tal necesita aprender todo lo que nosotros ya sabemos. Por eso mismo, sólo los niños son capaces de preguntar por qué no llueve hacia arriba. El problema ante estas preguntas es que la frenética actividad de los padres impide la respuesta. No hay tiempo para estar con el niño y lo más habitual es colocarlo frente a un vídeo -cita los famosos Baby Einstein- con el que aplacamos nuestro conflicto moral de no dedicar tiempo a la educación. ¡Gracias al vídeo saldrá listo el niño! La realidad es diferente y L’Ecuyer cita a Chesterton: “Cuando somos muy niños, no necesitamos cuentos de hadas sino simplemente cuentos. La vida de por sí es bastante interesante. Un niño de siete años puede emocionarse pensando que Perico, al abrir la puerta, se encontrará un dragón. Para un niño de tres años es emoción suficiente ver que Perico abre la puerta”.

2. El necesario SILENCIO y la lucha contra la SOBREESTIMULACIÓN. Otra idea básica para L’Ecuyer es que los padres del Siglo XXI no trabajamos suficiente en el silencio. Y no acostumbramos a los niños a que permanezcan callados e incluso a que se aburran. Ese aburrimiento es lo que generará nuevas ideas, aventuras surgidas de su imaginación. En cambio, parece que debemos estimular constatemente a los hijos generándoles unas agendas que ni los ejecutivos de Wall Street, con clases de inglés, natación, chino, refuerzo de matemáticas… hasta lograr que no tengan ni un segundo libre para generar una vida interior propia. L’Ecuyer afirma que detrás de los trastornos de atención existen muchos niños sobre-estimulados desde su nacimiento con vídeos, horas y más horas de televisión sin control y agendas de ejecutivos agresivos.

3. El respeto a los RITMOS. Otra obsesión para L’Ecuyer es el respeto a los ritmos de los niños. Y eso arranca desde primera hora de la mañana. Por ejemplo, explica cómo los padres suelen llevar casi arrastrando a sus hijos a los colegios sin explicarle nada de lo que sorprende al niño en ese viaje mientras los abuelos sí suelen acompañar al hijo. Para los padres no hay tiempo que perder: deberías estar cambiado, deberías haber desayuno, deberías estar abajo, deberías estar ya en el colegio… Al final, los niños tienen la sensación de que no están nunca donde deben. Pero tal vez el problema es que el niño simplemente tiene otro ritmo y los padres no quieren escucharlo. Pero ese respeto al ritmo no es sólo la anécdota de ir al colegio o vestirse cada mañana sino también la necesidad de respetar el hecho de que un niño debe ser niño, debe tener una infancia plena. Parece que queremos tener niños-récord, que superen cualquier límite en el aprendizaje. Cuanto más rápido, mejor. Cuanto antes aprenda a leer, mejor. Cuanto antes aprenda a sumar, mejor. Pero la realidad no es esa y son muchos los países donde primero se intenta que el niño desarrolle su inteligencia, su imaginación y madure intelectualmente y luego se aborda el aprendizaje técnico de materias como matemáticas o lenguaje evitando en gran parte el fracaso escolar.

4. La precaución ante la TECNOLOGÍA. L’Ecuyer siente al menos precaución ante la tecnología como medio de enseñanza de los niños. Para la autora, los colegios basados en iPhones, iPad y pantallas de ordenador no tienen por qué ser mejores que los colegios basados en un boli, un papel y una goma de borrar. Es más, pone como ejemplo el colegio más elitista de Sillicon Valley, un centro sin ordenadores en el epicentro mundial de la tecnología. Para la autora, los niños no deben invertir miles de horas en aprender software (programas informáticos). La excusa de que eso será bueno para su futuro laboral no se tiene en pie, puesto que cualquier tecnología actual estará desfasada por completo antes de que cualquier niño llegue a enfrentarse al mercado laboral. En ese sentido, cita a Google. ¿Para qué es necesario que un niño aprende a usar Google? Lo que debe hacer el niño es aprender a pensar por sí mismo y a estrujarse la cabeza. Para aprender a usar Google siempre tendrá tiempo y en poco más de diez minutos, conocerá lo suficiente para usar el buscador.

Para saber más sobre la autora, puede leerse su blog: apegoasombro.blogspot.com

O también la entrevista realizada en La Vanguardia. LINK

Cuatro amigos, de David Trueba

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Recuperamos la costumbre de comentar libros. Y volvemos con un autor del que ya habíamos hablado en el pasado: David Trueba (sí, el cineasta también escribe novelas más que apreciables). Si hace unas semanas hablamos de “Saber perder”, ahora es el turno de una novela anterior desde un punto de vista cronológico: “Cuatro amigos”.

cuatro-amigos1[1]Este libro parte de una premisa básica: el deseo de no dejar de ser joven. Ese es el motor que mueve a cuatro amigos a iniciar unas vacaciones que se presumen idílicas y que son confeccionadas con una única premisa: nada de mujeres. Es un viaje sólo por y para ellos. La realidad es completamente diferente desde el primer minuto. Los cuatro personajes están de vacaciones intentando mantenerse en la eterna adolescencia y compitiendo por momentos en su estupidez, con fragmentos propios de American Pie. Pero la realidad en la visión del mundo de David Trueba es habitualmente melancólica. Sólo hay que fijarse en el mote del protagonista, Solo, quien decide coronar sus vacaciones de amigos viajando a ver cómo su antigua novia, Bárbara, va a casarse con un político. No es la única presencia de mujeres. Otro de los amigos está casado y es padre de dos niños. Otro vive atormentado por sus kilos de más y su incapacidad para ligar. Y el último vive de relación en relación sin conseguir nada estable. Ese es el cuadro de amigos en una novela que es inferior en forma y fondo a “Saber perder”, pero que se deja leer y que permite la reflexión final que se esconde detrás de casi toda historia de amor imposible: el prado del vecino siempre parece más verde. Por eso mismo los cuatro personajes creen que los demás son más felices que ellos… pero en realidad es sólo eso: una ilusión.

Operación Dulce: sólo el final es dulce

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¿Puede un buen final salvar un libro insulso? Esa es la pregunta que deja la última novela leída: Operación Dulce, de Ian McEwan. Pero vayamos al fondo del asunto.

El autor es un británico de reconocido prestigio: Ian McEwan. Muchas de sus novelas han conseguido grandes premios literarios. El tema es interesante: ambientado en la Guerra Fría y la lucha de espías. Por tanto, parece tenerlo todo para ser un gran novelón. Pero la obra defrauda desde el principio.

Maquetaci—n 1La Operación Dulce es la historia del intento de los servicios británicos por “premiar” a escritores que estén contra el comunismo dándoles el dinero necesario para que puedan desarrollar su carrera, pero sin intentar influirles. En realidad, la propia idea es absurda. Y mucho más si la operación se encarga a la última de las becarias. Para más inri, el autor insiste constantemente en que la Operación Dulce no es importante para los servicios británicos… Y entonces, ¿qué hacemos leyendo el libro? Podríamos hablar de la maestría de las pequeñas historias. Pero tampoco la novela la consigue.

Eso sí, el final es muy bueno. Enlaza bien la historia y le da el tradicional final feliz para dejar al lector contento. Pero ese último capítulo sinceramente es lo mejor del libro hasta el punto de compensar en gran parte la escasa sustancia del resto de la novela.

Ferdinand Von Schirach y Culpa, un autor y un libro inolvidables

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Si estás de buen humor, no leas a Ferdinand Von Schirach. Si estás deprimido, tampoco leas a Ferdinand Von Schirach. En realidad, nunca es un buen momento para leer a este abogado alemán. Pero sus libros ejercen una atracción magnética a la que es imposible resistirse y por la que cualquiera que abre la primera de las páginas… está enganchado para siempre. Pero ¿quién es Ferdinand Von Schirach?

VON SCHIRACHTal y como comentábamos, Ferdinand Von Schirach es un abogado alemán, nieto del jefe supremo de las Juventudes Hitlerianas y uno de los pocos hombres que ha admitido públicamente conocer todos los planes de Hitler para el asesinato sistemático de judíos. Su nieto se encarga de defender casos imposibles -ojo, nunca defiende a neonazis- y, últimamente, también a resumirlos en libros. El primero de ellos era CRIMEN, un obra corta e impactante. El segundo y ahora analizado es CULPA, otra obra igualmente corta pero todavía más impactante.

CulpaEn CULPA, Ferdinand Von Schirach resume algo más de una docena de casos en el que se mezclan violaciones, asesinatos, estafas… y en las que resulta imposible dejar de reflexionar sobre la difícil función del abogado defensor.

Para entender mejor a Von Schirach, nada mejor que resumir uno de sus casos: un hombre joven y triunfador es acusado de abusos sexuales por una niña. El hombre es condenado a la cárcel, su mujer se divorcia de él y acaba completamente arruinado. Años después sale de la cárcel e inicia una vida más propia de un mendigo. Es entonces cuando se cruza con la niña, que ahora ya tiene casi 18 años, y decide asesinarla. Al final se arrepiente y se entrega en el despacho de Von Schirach acusándose de un delito no cometido: matar a la niña que arruinó su vida. El abogado se sienta con la joven, explica el caso… y comprueba con sorpresa como ella reconoce que mintió en la acusación de acoso sexual porque tenía celos de él, ya que ella quería tener a su mujer y profesora sólo para ella. El hombre es absuelto una década después y recibe una compensación de 30.000 euros. Pero no recupera su vida pasada. Se limita a servir cafés en un bar… donde Von Schirach desayuna con frecuencia. Nunca hablan del caso.

Así es Von Schirach. Así son sus casos. Crueles. ¡Como la vida misma!

Isaac Rosa y La habitación oscura

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Volvemos hoy a la crítica literaria con una de las novelas más impactantes de la literatura española en los últimos años: La habitación oscura. Su autor, Isaac Rosa, es indiscutiblemente una de las voces… diferentes dentro del panorama actual. Y La habitación oscura no hace sino refrendarlo.

la-habitacion-oscura-9788432215728El protagonista de esta historia no es una persona. Es, como su propio nombre indica, una habitación. Este cuarto es creado en plena adolescencia por un grupo de amigos que quieren tener su refugio particular. No hay ningún atisbo de luz ni de ruido. Habitación sellada en todos los sentidos y que en un primer momento es convertida en lugar de experimentación -fundamentalmente, sexual-, pero que con los años acabará convirtiéndose en un refugio también sentimental, profesional, familiar…

La habitación oscura sirve para retratar la vida de toda una generación de amigos dentro de un lienzo en el que no hay personajes que destaquen por encima de los demás. En la habitación oscura vemos desde directores de banco amenazados por vender preferentes y que necesitan de la oscuridad y el silencio para sentirse a salvo hasta simples hombres y mujeres que no resisten su día a día, el de una generación que creyó poseerlo todo y que pronto ha descubierto que no era sino fruto de una inmensa burbuja financiera.

El libro de Isaac Rosa, por tanto, es un perfecto ejercicio para la reflexión personal sobre los errores cometidos por toda una generación de españoles.

La verdad sobre el caso Harry Quebert (mejor novela de 2013)

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Volvemos con las críticas literarias y en este caso para hablar del que para muchos ha sido el mejor libro publicado en el año 2013: LA VERDAD SOBRE EL CASO HARRY QUEBERT. Los lectores no tienen muchas dudas y los cerca de dos millones de ejemplares vendidos en todo el mundo así parecen certificarlo. En España, por ejemplo, sólo la trilogía de las sombras de Grey ha vendido más, aunque la diferencia en calidad literaria de los libros resulte indiscutible.

JOEL DICKER-JEREMY SPIERER-OKFOTO DEL AUTOR: JOEL DICKER. FOTO DE JEREMY SPIERER

El autor de la novela es un joven escritor suizo de apenas 28 años: Joel DICKER. Es su segundo libro y lo cierto es que en las casi 700 páginas -es un libro largo que se hace muy corto- consigue atrapar al lector desde el primer hasta el último minuto.

La novela se basa en un misterio que recuerda y mucho al arranque de Twin Peaks. En este caso hay que saber quién mató a Nola Kellergan, una joven desaparecida cuando apenas tenía 15 años. Todas las miradas se fijarán en Harry Quebert, un famoso novelista que mantenía una relación sentimental con la niña, lo que le convierte en sospechoso del asesinato, al margen de introducir un elemento tan viejo en la literatura como el de la Lolita de Nabokov.

portada-verdad-sobre-caso-harry-quebert_grandeEl libro, por tanto, cuenta todas las peripecias del joven Marcus Goldman, un novelista que intenta salvar el prestigio y el pescuezo de Harry Quebert intentando demostrar que su viejo profesor de literatura no es culpable de la muerte de la niña.

Bajando a las profundidades, cabe decir que la novela está muy bien escrita y que incluye fragmentos en la relación entre el viejo profesor y el joven aprendiz realmente bellos. Además, también sirve como reflexión sobre el mundo que envuelve a los escritores y las novelas. Por ejemplo, uno de los personajes afirma: “¿Qué es un editor? Un editor es un escritor frustrado que tiene un papá con suficiente dinero como para permitirle apropiarse del talento de todos los demás”.

Entre los consejos de profesor a alumno -son 31 consejos sobre cómo escribir una novela pero en realidad también sobre cómo vivir- destacamos sólo uno: “Anhele el amor. Haga de él su más hermosa conquista, su única ambición. Después de los hombres, habrá otros hombres. Después de los libros, hay otros libros. Después de la gloria, hay otras glorias. Después del dinero, hay más dinero. Pero después del amor, Marcus, después del amor no queda más que la sal de las lágrimas”.

En el lado negativo hay que señalar el final. Es emocionante, sigue estando bien escrito, pero es tanto el deseo del autor de jugar con el lector y con la historia que retuerce demasiado la trama. Sin desvelar nada, sí diremos que la respuesta que ofrece para unas cartas, por ejemplo, no es verosímil y supone un fallo evidente. Pero a Joel Dicker la historia no se le va de las manos. Es decir, a pesar de tanto giro y tanto cambio brusco, la historia se sigue leyendo con placer hasta convertirla en, posiblemente, la mejor de las publicadas en todo el mundo durante el año 2013.

Por cierto, en este LINK se pueden leer los primeros capítulos de forma gratuita.

 

El verano de los Juguetes Muertos de Toni Hill

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Ya hacía tiempo que no hablábamos de ninguna novela, así que toca ponerse al día. Hoy el protagonismo es para la opera prima de Toni Hill, EL VERANO DE LOS JUGUETES ROTOS.

TONIHILL-LOGOToni Hill es un autor español -a pesar de que su apellido pueda llevar a la confusión-, especializado durante muchos años en la traducción literaria y que desde 2011 ha decidido iniciar su camino como novelista. El Verano de los Juguetes Rotos es su primera novela -luego ha escrito Los Buenos Suicidas-. La obra tiene como protagonista a Héctor Salgado, un Mosso d’Escuadra de origen argentino. Y la historia mezcla dos tramas diferentes: por un lado, Salgado es investigado por haberle dado una paliza a un sospechoso dentro de una red de tráfico de blancas. Por otro, el propio Salgado se encarga de un caso sencillo, el más que probable suicidio de un adolescente de clase alta. Los dos casos van complicándose a medida que avanza el libro, una obra centrada en esos dos caminos tan diferentes: el de la trata de blancas, la magia negra, los ritos ancestrales africanos y el de la vida sin agobios de la clase alta catalana. Y hasta ahí podemos leer.

TONI HILLYendo al análisis, el lenguaje está bien trabajado y los personajes tienen su vida propia (y su voz). También es interesante el uso de la ciudad de Barcelona como personaje, puesto que la propia capital catalana se acaba ganando su espacio en la obra. Es evidente, por tanto, de que es una buena novela, aunque no resulte excepcional.

Su principal defecto tal vez sea el deseo de apartarse de la línea básica de la novela negra para ser más una novela policíaca o de resolución del asesino. Es decir, las últimas páginas son trepidantes con saltos constantes de un posible culpable a otro. Ese camino sorprende sin duda alguna a cualquier lector -es decir, engancha-, pero al mismo tiempo acaba dando la sensación de que el autor juega con las cartas marcadas poniendo el foco de un sospechoso a otro sin dar demasiadas pistas al lector.

El final, tan sorprendente como abierto, deja la historia sembrada para una segunda parte (la ya citada Los Buenos Suicidas). En resumen, una buena novela policíaca.

TONI-HILLPD: Si alguien quiere hacer el test de leer el primer capítulo de alguna de las obras de Toni Hill puede hacerlo a través de su página web: www.tonihill.es, una web sencilla pero realmente interesante e instructiva.

Huesos en el Jardín, la última aventura de Kurt Wallander (y una visión de la novela negra)

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Da lo mismo si te gusta o no te gusta leer. Tu hombre es el escritor Henning Mankell. Da exactamente lo mismo si lees un libro cada semana, uno cada mes o uno cada año. La serie que debes leer es la protagonizada por el policía Kurt Wallander. Un comienzo de entrada tan arrollador es pocas veces posible, puesto que el gusto de los lectores es casi tan variado como el número de habitantes sobre el planeta Tierra. Pero Mankell y Wallander son un seguro de vida. Veamos por qué.

En los últimos años se ha puesto de moda la novela negra. Sin embargo, la novela negra no es algo reciente, puesto que empieza en los años 30 con autores como Dashiell Hammett y Raymond Chandler. Para no ponernos en plan catedrático, lo resumiremos de la forma más sencilla posible: la novela negra es una evolución lógica de la novela policíaca. Aquellos relatos de Sherlock Holmes o Agatha Christie son blancos respecto a la nueva realidad que autores como Hammet y Chandler quieren describir: en la novela negra lo importante no es tanto quién es el asesino sino describir -con realismo y por tanto con violancia- el día a día de los bajos mundos.

En España -y en todo el mundo- se vivió hace unos años un auténtico fenómeno editorial con la saga Millenium de Stieg Larsson: Los hombres que no amaban a las mujeres,  La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y, por último,  La reina en el palacio de las corrientes de aire, todas ellas adaptadas al cine tanto en Europa como en Estados Unidos. Pero ese éxito comercial de Larsson tenía sus precedentes. Y no hay nadie mejor que Henning Mankell.

MANKELLMankell es el gran maestro de la novela negra escandinava y, podríamos decir, que europea. Este autor ha escrito hasta 15 novelas dentro de la serie de Wallander. Y ha conseguido el difícil reto de unir calidad literaria con capacidad adictiva, es decir, todas sus novelas enganchan y, al mismo tiempo, están muy bien escritas.

Si nunca has leído ninguna, es el momento de hacerlo. En orden cronológico, estos son los títulos: Asesinos sin rostro, Los Perros de Riga, La leona blanca, El hombre sonriente, La Falsa Pista, La Quinta Mujer, Pisando los talones, Cortafuegos, Antes de que hiele, Huesos en el Jardín, El Hombre Inquieto y La Pirámide (que son cuentos sobre los orígenes del policía). El retorno del profesor de baile y Antes de que hiele están unidas a la serie.

La novedad editorial es la publicación de Huesos en el Jardín. Ha sido la última obra en ver la luz pública, pero no es la última cronológicamente hablando. En realidad, tampoco es una novela, puesto que apenas son 158 páginas y, por tanto, se lee perfectamente en un par de días.

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La historia de Huesos en el Jardín nace con la idea del protagonista, Kurt Wallander, de irse a vivir al campo. Parece haber encontrado una casa que se adapta a sus gustos y su bolsillo hasta que en la inspección ocular de la misma choca con una mano. El descubrimiento del cadaver lleva a la policía sueca a iniciar una investigación criminal que nos permite ver como los recortes también hacen mella en la policía y como los jefes de Wallander no parecen muy interesados en un cadaver que está enterrado allí muchas décadas. Sin embargo, el policía acabará descubriendo que el autor del asesinato sigue vivo en un final trepidante.

Para los lectores de Mankell y Wallander, Huesos en el jardín no es ni mucho menos la mejor de las despedidas posibles. Es simplemente una última mirada a un personaje entrañable, puesto que el escritor ha garantizado -y está cumpliendo- que jamás volverá a escribir nada protagonizado por Wallander. Así que para cualquier lector que nunca haya leído a Mankell, lo mejor es que empiece con Asesinos sin rostro, la primera de las novelas. Y si no se atreve con una serie tan larga, puede ir a la mejor, que posiblemente sea La Quinta Mujer.

La muerte del 9, la cara oculta del fútbol

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¡Tranquilos! La Muerte del 9 no tiene nada que ver con Alberto Fabra ni con la desaparición de Radio Televisión Valenciana (de eso hablaremos otro día). En realidad, es el título de la opera prima de la periodista valenciana Paz Castelló y también la primera novela que dejamos entrar en El Rincón.

LA MUERTE DEL 9

 La Muerte del 9 es un thriller ambientado en el fútbol, según argumenta su propia autora. Y lo cierto es que parece una definición correcta, puesto que la obra en ningún caso puede ser considerada como novela negra. Eso sí, tiene algunas características de novela policíaca/detectivesca, es decir, ésas en las que prima la resolución de una gran pregunta: ¿quién es el asesino? Y es que la novela arranca precisamente en ese punto: la muerte del delantero centro del Real Triunfo Club de Fútbol. Pero esa pregunta no deja de ser simplemente eso: un punto de partida.

Como cualquier lector habrá comprendido, el Real Triunfo Club de Fútbol no existe. Esa es otra de las características de la novela. A lo largo de las páginas, Paz Castelló pasa factura a todos y cada uno de los protagonistas del fútbol: los futbolistas, los presidentes, los directores técnicos, los entrenadores… Y todo con el objetivo de mostrarnos la otra cara del deporte rey: la corrupción, el amaño de partidos, la homofobia, el machismo, el abuso de las mal llamadas drogas sociales (cocaína, hablando en plata)… Eso sí, Paz Castelló intenta que en ningún caso pueda haber relación directa entre ficción y realidad enmascarando nombres y perfiles de los protagonistas.

El párrafo que mejor describe la obra puede ser éste: “los futbolistas no son hombres que destaquen especialmente por su inteligencia, seamos francos, y la mayoría tampoco lo hacen por su sentido del humor o por su devoción al trabajo. Ellos aman el dinero, la ostentación y por encima de todo a sí mismos, y generalmente aun pecando de injusta al generalizar, las mujeres son para ellos un lujo más del que disfrutar. Seguramente existirán honrosas excepciones, pero yo no las conocí”.

PAZEntrando ya en una valoración más personal, el libro está bien escrito. La calidad literaria de la autora es notable y el tema es altamente adictivo para todos los que desde dentro o desde fuera conocemos el mundo del fútbol, pero no sólo para nosotros. Por tanto, podemos decir que por su temática cualquier persona puede estar interesada en leerla, puesto que no es necesario –ni imprescindible- sentir pasión por el deporte. Un dato más para avalar la novela: apenas necesité de día y medio para leer las 340 páginas.

El único defecto achacable en la parte formal son algunas redundancias innecesarias, así como el uso de la primera persona, una apuesta sobre seguro para una opera prima pero que requiere de un gran dominio del lenguaje para llegar al lector por la calidad literaria. En ese aspecto, Lorenzo Silva puede ser un gran ejemplo, pero Paz Castelló todavía no lo es. En resumen, la novela está bien escrita, se deja leer –engancha– pero no llega a la brillantez que ofrecen algunos textos de la propia autora en su blog, tal vez por ese uso de la primera persona.

Si la forma es más que interesante y recomendable, el fondo no lo es menos. La trama está bien diseñada y mantiene la emoción hasta el final, aunque cabe destacar dos grandes problemas con el principio de verosimilitud. Todo ocurre en un único club –amaños de partidos, corrupción en los fichajes, homofobia, acoso sexual, tráfico de drogas…– y en una única temporada. Sinceramente, parece excesivo incluso no sintiendo el más mínimo cariño hacia el fútbol que tantas aberraciones puedan darse en tan poco tiempo y en un único equipo. En realidad, hubiera sido mucho más verosímil que alguna de las golfadas ocurriese en rivales del Real Triunfo Club de Fútbol.

En segundo lugar, el final/desenlace también chirría y ya ha sido planteado por otros autores como desenlace sorprendente de su trama, por lo que empieza a dejar de ser sorprendente, pero no haremos más consideraciones sobre ese punto, puesto que supondría destripar la obra y el objetivo de El Rincón es precisamente el contrario: motivar a la lectura.

Como reflexión final, una idea ante la noticia publicada en la prensa alicantina: “Insultan a la autora Paz Castelló por el contenido de su libro sobre fútbol”. Al parecer, seguidores del Hércules CF se han sentido identificados con la novela y han insultado públicamente a la autora. Sobre ese punto, un dato previo: Paz Castelló trabajó para el Hércules CF. Y varias conclusiones obvias: todos esos seguidores del Hércules no han leído la novela y/o tampoco son muy inteligentes. Si han leído la novela habrán comprobado los esfuerzos de Paz Castelló por centrar la historia en el Real Triunfo Club de Fútbol y no citar a nadie por nombres y apellidos. Si a pesar de eso, consideran que la escritora habla del Hércules, entonces es que sí deben hacérselo mirar. Si ellos identifican al Hércules con un club en el que se amañan partidos, hay corrupción en los fichajes, se vive una homofobia claustrofóbica, el machismo impera en todos sus ámbitos, existe una red de tráfico de drogas… y siguen siendo seguidores de ese club, es que la sociedad en la que vivimos no tiene arreglo. Por mi parte, prefiero quedarme en la idea de que no existe vínculo entre el Hércules y el Real Club de Triunfo, aunque tal vez mi reflexión final es mucho más aterradora: sí parece haber vínculo –y muy estrecho- entre el Real Club de Triunfo y el fútbol del siglo XXI. Eso es lo que debería preocuparnos a los aficionados al ¿deporte rey?