Nada sucio, un libro diferente de Lorenzo Silva

Estándar
sucio

Hoy vamos con otro libro. Es una novela. En realidad, una novela muy corta: apenas 145 páginas. Y no es la única nota de color. El libro tiene dos autores: el famoso Lorenzo Silva y Noemí Trujillo. Y se titula Nada sucio. Entre los dos autores han creado la primera historia de la detective Sonia Ruiz y su ayudante Pau Soria. Además, la curiosidad es que esta saga tendrá continuidad, pero no de mano de Silva y Trujillo. Serán otros autores los que sigan con la trama, algo más que curioso y, sin duda alguna, pionero en nuestro país. El libro es relativamente barato y se lee en poco más de un par de horas.

Pero yendo al fondo de la historia, debemos decir que estamos ante un clásico de la novela negra. En la obra hay más sexo de lo que suele ser habitual en las historias de Lorenzo Silva, pero el mismo ritmo y los mismos aciertos a la hora de afrontar el género noir. La novela cuenta las andanzas de una joven llamada Sonia Ruiz, mujer al límite de la ruina económica. Piensa en la investigación privada para buscar una solución a su vida. Y acaba implicando al joven Pau Soria en sus andanzas. No contaremos más para no desbrozar la historia. Pero como siempre que hablamos de un libro de Lorenzo Silva (aunque sea al 50%), recomendación garantizada!

Vestido de novia, un libro curioso de Pierre Lemaitre

Estándar
vestido

En su día hablamos de una novela de Pierre Lemaitre, Nos vemos allá arriba, y no demasiado bien. Ahora vamos con un segundo título del mismo autor: Vestido de Novia. Y vamos a ser más positivos. Lemaitre es un escritor curioso. Juega hasta el límite con el principio de verosimilitud, es decir, lleva al lector al límite de lo razonable en lo que puede ser creído y lo que directamente no puede ser aceptado. Y Vestido de Novia es un buen ejercicio de llevar las historias al límite y, al mismo tiempo, entretener al lector.

Lemaitre nos presenta a una mujer que va matando a todos los que se cruza y que apenas recuerda nada de lo sucedido. La historia dicen que tiene reminiscencias a los héroes de Hitchcock. Puede ser. Pero lo cierto es que Lemaitre merece ser leído sólo porque es un hombre diferente a lo que habitualmente encuentras en una estantería. Eso sí, todos sus libros (o al menos estos dos) tienen el mismo problema: cuesta mucho entrar en la historia. Los arranques no son nada buenos. A partir de la página 40-50… sueles engancharte a la historia. Pero hay que poner empeño para llegar hasta allí. Conclusión: lectura igual de recomendable que Nos vemos allá arriba. Es decir, libro que deben leer personas a las que les guste verse sorprendidos por un autor y un texto, con cambios de puntos de vista que transforman por completo lo leído previamente.

Von Schirach se adentra en la novela con Tabú

Estándar
TABU

El abogado Ferdinand Von Schirach es famoso casi desde su nacimiento por ser nieto de uno de los principales líderes de los nazis (el jefe de las juventudes hitlerianas). Luego, fue famoso por ser un abogado penalista realmente competente. Pero Ferdinand ha conseguido fama mundial gracias a la literatura y a dos libros de relatos cortos en los que analiza algunos de los casos que han pasado por sus manos: Culpa y Crímenes. En su día ya hablamos de ello e incluso lo destacamos como el mejor libro del año.

Ahora entra en la novela. Ya lo había hecho con El Caso Collini (no la he leído). Ahora lo hace con Tabú. Este es un libro corto, con menos de 200 páginas. Un solo caso. Pero un caso impactante porque Von Schirach entiende la literatura como un oficio basado en golpear al lector. Usa la frase corta. Sin adjetivos. Directo al grano. Y siempre con fuerza. Un buen ejemplo es una de las reflexiones que hace el protagonista: “¿La culpa? La culpa es el ser humano”.

Así es Von Schirach y su literatura. En Tabú centra la historia en un personaje extraño, un pintor que desde el primer momento da muestras de ser inestable psicológicamente y que acaba implicado en el asesinato (y desaparición) de una mujer. El estudio de su vida y del juicio es una concatenación de sorpresas que no puede dejar indiferente a nadie. La conclusión es obvia: libro recomendable, aunque un punto inferior al de sus relatos breves, así que mantenemos como prioridad los imprescindibles volúmenes de Culpa y Crímenes.

Patria de Fernando Aramburu, la mejor novela de 2016

Estándar
patria

El escritor Fernando Aramburu ha escrito una novela titulada Patria. No me apetece entrar en los detalles del libro, puesto que considero que lo mejor para apreciar la obra es no saber nada, absolutamente nada. Y, evidentemente, quiero recomendar la lectura. Para resumirlo y ser contundente, creo que el titular es claro: Patria es la mejor novela española de 2016.

Si eso no es suficiente, darmos algunas pinceladas. La novela habla de un tema básico en la vida: el perdón. Y se ambienta en Euskadi, justo después del anuncio de la tregua definitiva de ETA. A partir de ese momento histórico, el libro avanza y retrocede numerosas veces desde un punto de vista cronológico. Pero también amplía el fresco con un universo de nueve personajes diferentes a través de los que intenta ofrecer un abanico de actitudes y respuestas ante un mismo problema pasado (violencia), presente (perdón) y futuro (cómo rehacer la vida). Estoy seguro de que algunos dirán que la visión de Aramburu es subjetivo y no refleja la realidad de lo ocurrido, de lo que ocurre ni de lo que ocurrirá. Toda novela es subjetiva. Si a alguien no le gusta, lo tiene fácil: puede sentarse ante un ordenador y escribir 650 páginas de prosa prodigiosa (trufada de estilo indirecto libre). Es fácil decirlo. No será fácil hacerlo.

Así que la recomendación es clara. Además, como regalo de Papa Noel o Reyes Magos… es perfecto. Ahí queda dicho.

El libro de los Baltimore, la decepción de Decker

Estándar
baltimore

El joven escritor suizo Joel Dicker se hizo mundialmente famoso en 2013 gracias a un libro del que ya hablamos aquí: La verdad sobre el caso Harry Quebert. Ahora llega la segunda parte de esa novela: “El libro de los Baltimore”. En realidad, llegó hace unos meses, pero sólo lo he leído hace un par de semanas.

Sobre la novela, empezaremos diciendo que son casi 500 páginas. Y también que no está al nivel de la primera de las novelas. Ni mucho menos. Pero vayamos con los detalles de la crítica literaria.

1) La verdad sobre el caso Harry Quebert era una novela negra, un thriller emocionante que enganchaba desde el principio hasta el final. El libro de los Baltimore, en cambio, es una saga familiar, la historia de un drama macerado en incomprensiones, silencios culpables y secretos no desvelados.

2) La historia repite a muchos de los personajes, especialmente, al protagonista: Marcus Goldman. Pero no iguala la emoción de la primera y, además, se vuelve reiterativa en muchas de sus tesis, por ejemplo, en la idea de garantizar las diferencias entre las dos ramas de las familias: los Baltimore y los Montclair. Dicho con otras palabras, sería mucho mejor novela… con 200 páginas menos.

3) La novela incluye giros finales emocionantes, que son muy propios de la marca Dicker. Está bien trabajado.

El resumen es muy sencillo: si no conoces al autor, busca una librería y compra La verdad sobre el caso Harry Quebert. Lo vas a disfrutar. Si eres muy fan de Marcus Goldman, puedes comprar El libro de los Baltimore. Te va a gustar, aunque no te enamorará como la primera.

La séptima función del lenguaje, un libro con mil caras

Estándar
lenguaje

Laurent Binet es un joven escritor francés que con sólo dos novelas ha acaparado muchos titulares y elogios. Su primera novela llevaba por título HHhH. La segunda y de la que vamos a hablar ahora es La séptima función del lenguaje. La obra tiene mil caras, pero comenzamos por decir que no es un libro que vayamos a aconsejar. Y no es que esté mal escrito, o mal diseñado o mal ejecutado. Todo lo contrario. Pero es una novela de una lectura nada fácil.

Para empezar, el libro mezcla realidad y ficción. Arranca con la muerte del crítico literario Roland Barthes tras sufrir un atropello (hecho cierto). Y coloca en las páginas a muchísimos intelectuales franceses y mundiales, con mención especial (y homenaje) a Umberto Eco. A partir de ahí, un policía y un ayudante se encargan de la investigación policial del caso. Y se entiende que comienza la ficción. Pero los límites nunca quedan definidos, característica propia de Binet y de su visión de la novela, pero que obliga al lector a replantearse constantemente si está leyendo un ensayo o una obra de ficción.

El segundo problema de la novela es que está focalizado en Francia. Las referencias a los políticos franceses de los años 80 son constantes. Y también a los intelectuales. Y el lector medio español perderá gran parte de la información. Aquí recordamos a François Miterrand, pero nos perdemos cuando bajamos al segundo y tercer nivel de políticos que hace más de dos décadas que no forman parte del día a día de Francia.

La tercera barrera es la temática de la obra: las funciones del lenguaje. Es un tema técnico y no muy apasionante, lo que provoca más de una desconexión.

Dicho todo esto, aquellos lectores interesados en Francia, en las funciones del lenguaje y en obras que mezclan ficción y realidad, considerarán el libro de Binet una auténtica obra de arte. ¡No es mi caso!

Retirarse a los 40. Sé emprendedor

Estándar
retirarse-a-los-40_spine_big

El libro de hoy tiene un título que puede llevar a la confusión: “Retirarse a los 40. Sé emprendedor”. Dejando a un lado que el libro ha llegado a mis manos de forma más que curiosa -ganado en una rifa benéfica-, lo cierto es que se lee rápido (una tarde) y deja dos o tres ideas interesantes, a pesar de haber sido escrito en 2008, justo en el final de la burbuja inmobiliaria que afectó a este país.

Óscar Sánchez es el autor y su tesis es sencilla: los 40 años son la edad perfecta por madurez y por experiencia laboral para plantearse un cambio radical en la vida y, si se puede, para intentar arrancar con un proyecto empresarial propio. Óscar Sánchez también insiste de forma machacona en una tesis: el proyecto 3.000. Es decir, cualquier familia debe marcarse como objetivo ganar 3.000 euros al mes y no tener deudas. Ya sé, sonará utópico. Pero Óscar añade consejos prácticos como olvidarse de tener una segunda residencia (es mejor alquilar desde el punto de vista financiero), olvidar el gran consumismo que nos lleva a disfrutar con marcas caras (disfrutar efímeramente)… puesto que la tesis del autor es que muchas veces los sueldos por encima de 3.000 euros suponen, al mismo tiempo, un consumo de tiempo y energía desproporcionado. O lo que es lo mismo: el dinero no da la felicidad y si conviertes tu vida sólo en dinero y sólo en trabajo… el fracaso personal no andará muy lejos.

El libro, además, viene completado al más puro estilo americano de casi una decena de casos prácticos de personas que deciden dejar la seguridad de un sueldo fijo por un proyecto empresarial propio.

Invirtiendo a largo plazo y el fenómeno Paramés

Estándar
p-invirtiendo-a-largo-plazo-370x297

Hoy toca libro. Pero un libro especial, puesto que se trata de un libro económico: Invirtiendo a largo plazo. Su autor es el famoso Francisco García Paramés. Si no lo conoces, tampoco te preocupes en exceso, puesto que se trata de un personaje famoso en el mundillo inversor, pero cuyo nombre no ha calado posiblemente entre la opinión pública, a pesar de que acumula méritos más que suficientes para hacerlo.

300px-francisco_garcia_parames

García Paramés es conocido y etiquetado siempre como el Warren Buffet español. Pero dejemos al lado las etiquetas. Este inversor tiene un récord de rentabilidad asombroso con un sistema de gestión llamado “value”. Sin embargo, discrepancias con sus antiguos jefes le llevaron a abandonar su trabajo y a permanecer fuera de la inversión en bolsa durante dos años, el tiempo empleado para escribir este libro: Invirtiendo a largo plazo.

En el libro hace un repaso biográfico completo y también un análisis de las diferentes opciones de inversión que tienen los seres humanos. Su apuesta es clara: la bolsa es la mejor opción. Sin embargo, lo mejor del libro no son los consejos sino la humildad con la que analiza su trayectoria, incluyendo el análisis de sus propios errores, algo muy poco habitual.

Paramés insiste en muchas de las doctrinas de Buffet: invertir sólo en negocios cooncidos y estables. Ellos sienten alergia ante compañías como Twitter. De ahí la famosa frase de Buffet: “Me encanta lo que hacen esos chicos. Es como la idea de ir a Marte. Les aplaudiré si lo consiguen, pero que nadie me pida que me suba en el cohete”. Del mismo modo, Buffet y Paramés prefieren invertir en compañías como Coca-Cola o BMW (Buffet en la primera y Paramés en la segunda) antes de que en empresas tecnológicas super innovadoras. Un detalle: necesité sólo 24 horas para leerlo. Y no es un libro especialmente técnico. Prácticamente cualquier persona puede entender el 90% del contenido del mismo. Así que si alguien quiere aprender sobre la inversión en bolsa y sobre la visión de la vida de Paramés, pues ambas van de la mano, no hay nada como leer este ensayo.

Charles Wegelius y el canto al Gregario

Estándar
gregario-faixa-med-802x1024

Hoy vamos con un libro: Gregario. No hay mejor palabra para describir la trayectoria deportiva de Charly Wegelius, uno de los pioneros británicos en el pelotón mundial y un hombre que jamás fue capaz de vencer ni una sola competición, pero que se ganó el respeto de todos sus rivales por su más que notable rendimiento, siempre enfocado en la ayuda de un jefe de filas.

Wegelius cuenta, a través de la pluma de Tom Southam, su historia en el pelotón profesional y sus pasos por equipos humildes de Italia, pero también por grandes estructuras como Mapei, Lotto o Liquigas. La historia está llena, como no podía ser de otro modo, de pequeñas anécdotas. Pero también de muchas reflexoines personales. En el libro, y eso es más que destacable, figuran muchas críticas hacia determinados comportamientos del propio Wegelius, lo que certifica que no es una loa eterna sino un libro fruto de la reflexión personal.

El capítulo más interesante, posiblemente, es el que dedica a lo sucedido en el Mundial de Madrid, cuando Wegelius apoyó a la selección italiana tirando del pelotón en los primeros kilómetros. Aquellos hechos acabarían suponiendo la destitución del seleccionador británico -buen amigo de Wegelius- y la salida de Charles del equipo nacional para el resto de sus días. Para los que conocemos personalmente a tipos como John Herety, entendemos a la perfección el dolor personal que sintió Wegelius por haber perjudicado a un hombre, el actual manager del equipo Condor, que es todo un caballero. Y también la hipocresía que envuelve al deporte de elite y especialmente a las selecciones que nunca se preocupan de un deportista, pero que siempre están dispuestas a sacar jugo de tu rendimiento y tus éxitos.

El libro, en resumen, resulta más que recomendable para  todos aquellos aficionados al ciclismo que están hartos de la historia bonita del super-héroe que cae enfermo, que tiene una infancia triste, pero que logra a través del deporte convertirse en un ídolo de masas. Wegelius es exactamente lo contrario. El retrato de un antihéroe, el retrato de un hombre que siempre soñó con algo tan sencillo y a la vez tan difícil como ser ciclista profesional.

Por cierto, para comprar el libro, la mejor opción es siempre la vía de LIBROS DE RUTA

Los últimos días de nuestros padres, opera prima de Dicker

Estándar
índice

Hoy vamos a comenzar un lento camino de puesta al día con todas las lecturas veraniegas que hemos ido haciendo y que no han aparecido todavía en este blog. El primero de los libros se titula: Los últimos días de nuestros padres. El autor es el famoso Joel Dicker, un escritor que alcanzó reconomiento de crítica y lectores con La verdad sobre el caso Harry Quebert.

Lo primero que hay que hacer es diferenciar una novela de otra. La verdad sobre el caso Harry Quebert es, sin duda alguna, una obra maestra, una novela redonda en todos los sentidos, una novela negra con toques literarios y con juegos al mejor nivel estilístico. De ella ya hablamos bien en nuestro blog, por lo que tenía interés en bucear entre las obras previas. Y curiosamente sólo había una: Los últimos días de nuestros padres.

Esta opera prima de Dicker es una obra coral. En Los últimos días de nuestros padres, un grupo de jóvenes se alistan al ejército en plena guerra mundial contra los nazis y son destinados a la sección F, la encargada de pelear desde las cloacas contra el ejército alemán y en territorio francés. Todos ellos, con sus ideales y miedos, son imperfectos. Pero todos comparten la misma pasión por la democracia. A partir de ahí la novela va desgranando los puntos débiles y los fuertes de estos soldados-espías. El libro es interesante y en muchos momentos engancha al lector. Pero es claramente inferior a La verdad sobre el caso Harry Quebert. Así que el consejo es sencillo: si quieres conocer a uno de los escritores más prometedores del momento, empieza por Los últimos días de nuestros padres y pasa luego a La verdad sobre el caso Harry Quebert. Si ya has leído La Verdad sobre el caso Harry Quebert y no te gustan mucho las historias bélicas, Los últimos días de nuestros padres puede ser prescindible.