Lopera y Del Nido, dos hombres y un destino

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Pensar el título de una novela o de una película es algo realmente complicado, puesto que son casi infinitas las opciones y pocas las que quedarán grabadas en el subconsciente del gran público. Pero además no hay que olvidar que cuando se lanza una gran película o novela hay que pensar también en un título con gancho para cada uno de los países del mundo, puesto que por ejemplo los films estadounidense no siempre son traducidos de la misma manera en España que en Argentina, por citar dos países con un idioma común.

Viene todo esto a cuento de la película “Butch Cassidy and the Sundance Kid”. ¿No conoce esa película? Seguro que sí. Espere un poco porque a veces el título en español es infinitamente peor que el original. Pero también hay ocasiones en las que mejora y mucho la idea del autor. Este es un claro ejemplo. Si hablamos de “Butch Cassidy and the Sundance Kid” es posible que muy pocos sepan a qué nos referimos. En cambio, “Dos hombres y un destino” es una película realmente famosa -no sólo por su banda sonora- y un título sencillamente espectacular. ¡Mucho mejor incluso que el original”.

Dos_hombres_y_un_destino-117041082-largeRobert Reford y Paul Newman se pasan toda la película atracando bancos en Wyoming (el Estado americano, que no el presentador de La 6, obviamente). Y cuentan con el respaldo de la joven Denver. Juntos forman un extraño trío que no respeta ninguna ley y que acaba propiciando una extraña corriente de simpatía con los espectadores, puesto que no lo olvidemos ni un segundo: ambos son forajidos.

En nuestro país también tenemos casos de dos hombres y un destino, personas que viven siempre enfadadas -a veces siendo amigas-, pero que comparten estilo, formas y costumbres. Por ejemplo, José María del Nido y Manuel Ruiz de Lopera. Ambos han sido presidentes del Sevilla y del Betis, los dos clubes emblemáticos de la capital andaluza y los dos viven con muchísimos problemas legales a cuestas.

DEL NIDO-LOPERAFoto: oclise.com

José María del Nido, si nada cambia, entrará pronto por prisión. Manuel Ruiz de Lopera ha sido condenado por delito fiscal y tiene todavía pendientes varias causas que están siendo instruidas por Mercedes Alaya, esa mujer mitad ninfa mitad juez. Y lo curioso es que a pesar de los datos que hay sobre la mesa, todavía hay un pequeño porcentaje de la población que les apoya. Vamos a ver ahora que Del Nido busca firmas para su indulto cuántos le defienden. Pero lo mejor de todo es que paso a paso -de algo tenía que servir la crisis que vivimos- está ganando la corriente más crítica tanto en la afición del Sevilla como en la del Betis. Si se hiciera una encuesta, sería interesante ver qué porcentaje de apoyo popular tienen a día de hoy entre su masa social y también qué porcentaje es partidario de lo contrario, valga el pareado.

Sean Del Nido y Lopera dos forajidos como los de la película, lo único obvio es que su futuro pasa por los mismos problemas y que ninguno de los dos tiene la belleza de Redford ni de Newman. Pero eso no es demérito suyo, seamos sinceros. Aquellas estrellas de Hollywood casi no parecían ni humanos de tan hermoso que eran y, como dice el tópico, cualquier comparación es odiosa y algunas más que otras.

Neymar, los 40 millones y la Hacienda española

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Un socio del FC Barcelona ha ido a los juzgados para demandar al presidente del club, Sandro Rosell. Al parecer, le acusa de apropiación indebida y exige que sean públicos los contratos de Neymar. También se anuncia hoy en la prensa que el club ya ha dado la documentación al juez. Ahora es precisamente el señor Ruz (juez de la Audiencia Nacional) quien debe determinar si hay delito o no. Y todo lo que podamos decir los demás poca o ninguna importancia tiene. Pero al menos sí queremos dejar escrita una reflexión: el problema no parece de apropiación indebida sino simple y llanamente de operación financiera para no cumplir con Hacienda. Vamos a intentar explicarlo.

NEYMAR-CHILEBEANSFoto: Chilebeans

El FC Barcelona dice haber pagado 17,1 millones al club y 40 millones a una empresa propiedad del padre y del hijo (Neymar). Parece mucho dinero para lo que es habitual en el fútbol, donde los clubes se llevan la parte grande y los futbolistas y/o sus agentes suelen tener una prima o parte del traspaso que habitualmente ronda el 10%. En este caso, es al revés: el futbolista y su padre se llevan casi tres veces más que el club. ¿Es eso apropiación indebida? No tiene por qué serlo. Si en las cuentas del club catalán se ha apuntado correctamente y tanto el club brasileño como el futbolista estaban de acuerdo… no parece que tenga que haber mayores problemas.

Sin embargo, hay un punto en esta historia en el que no se presta atención pero que parece obvio: ¿por qué concepto se pagan esos 40 millones? Dicen que es una compensación por venir un año antes. Lo mismo da. La realidad es que el FC Barcelona paga al contado 40 millones a una persona que un minuto después de recibir el pago es su empleado, así que fiscalmente es probable que ese pago deba ser interpretado como parte de su sueldo. ¿Y en qué cambiaría esto? Muy sencillo: el FC Barcelona debería depositar en Hacienda la retención de esos 40 millones, es decir, un 50% aproximadamente.

Copa Libertadores de America 2011 | Peñarol - Santos |Foto: Jikatu

Vamos a repetir la idea inicial: el tema está en manos de un juez y nosotros no somos nadie para decidir qué es legal y qué no lo es. Pero sí al menos para expresar una sorpresa: con este sistema de pago que ha empleado el FC Barcelona, el mundo sería mucho más fácil para todos los deportistas. Es decir, el futbolista en cuestión crea una empresa y el club le hace un pago multimillonario a la empresa, se dice que ese pago es ajeno al sueldo y el futbolista consigue un ahorro fiscal más que considerable. Y todos tan contentos… menos Hacienda, claro está.

Vamos con los ejemplos para que se entienda mejor y lo vamos a llevar al esperpento. Imaginemos a Xabi Alonso, un futbolista que acaba contrato con el Real Madrid. Un club, digamos el Botafumeiro FC para que nadie se dé por aludido, le paga a su empresa 10 millones de euros por un concepto tan difuso como compensación previa al fichaje. Y posteriormente le firma un contrato por 100.000 euros anuales. Xabi Alonso pagaría más o menos un 30% de esos 100.000 euros de sueldo y de los 10 millones también tendría que pagar únicamente un 30% de los beneficios, puesto que al ser dinero de su empresa podría incluso imputarle algunos gastos. En cambio, si ese Botafumeiro hubiera querido pagar 10.100.000 euros a Xabi Alonso como nónima, el futbolista tendría que pagar más de un 50% en impuestos. Evidentemente, el hecho de pagar a una empresa 10 millones es una tapadera fiscal obvia para rebajar la cantidad de impuestos. Por eso sorprende tanto que se ponga mucho énfasis en el apartado de una posible apropiación indebida y poco en este segundo motivo. Pero como no somos jueces ni inspectores de Hacienda lo daremos todo por bueno. Y esperaremos a que los jueces y los inspectores de Hacienda lo estudien con detalle. Ellos son los que mandan.

El deportista mejor pagado del mundo es el peor de los bad boys

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El deporte profesional mueve miles de millones de euros. Y los deportistas quieren -necesitan- tener una buena imagen, aunque no siempre es así. Como dijimos ayer en este mismo blog, los bad boys de los Detroit Pistons (NBA) fueron un ejemplo de todo lo contrario. Pero es que hay un caso todavía más evidente: el del deportista mejor pagado del mundo, un auténtico bad boy (chico malo) que está orgulloso de serlo y que se ha ganado el título de ser el hombre más odiado en el planeta Tierra. Es Floyd Mayweather. Sí, ese que posa orgulloso junto a dos de sus cochazos.

floyd4Floyd Mayweather es un boxeador de 36 años que acumula un récord realmente espectacular: 45 combates y 45 victorias. Además, no sólo es que no ha perdido nunca un combate. En realidad, jamás ha besado la lona. Nunca ha recibido una cuenta de protección, lo que significa que jamás se ha visto cerca de perder por KO pero es que ni siquiera se ha trastabillado por un golpe o se ha caído aunque sea por un mal apoyo en 45 combates, algo realmente histórico. Eso certifica la gran virtud de Mayweather: su defensa. En ese sentido, es indiscutible que Mayweather es técnicamente uno de los tres mejores boxeadores de todos los tiempos. Pero también es el más polémico.

FLOYD5

Floyd Mayweather es hijo y sobrino de boxeadores. Su tío ya fue campeón mundial y es su entrenador, aunque en realidad su sabiduría boxística está fuera de cualquier duda. También su capacidad para convertirse en un ser odiado por la mayoría y querido por una minoría. ¿Saben cuál es su apodo? Pues el propio Mayweather ha cambiado su “chico guapo” anterior por un más contundente Floyd “Money” Mayweather (es decir, Floyd “Dinero” Mayweather). Además, y por si hay dudas le encanta rodearse de gente como Justin Bieber, lo que todavía genera más odio en las redes sociales.

floyd2En los últimos tiempos, Mayweather se ha hecho famoso por sus vídeos obscenos en los que maneja los fajos de billetes de mil dólares como si fueran calderilla.  Estos son los vídeos más famosos y polémicos: VÍDEO 1 y VÍDEO 2.

floyd6Ahí tienen una foto de Mayweather leyendo la prensa mientras un montón de fajos de billetes adornan su mesa. Esa imagen de bad boy de Mayweather no es flor de un día. Él trabaja duro para conseguirla tanto dentro como fuera del ring. El caso más evidente fue lo que ocurrió en su combate con Víctor Ortiz.

Mayweather tenía a Ortiz completamente desesperado. Ortiz, en un momento dado, intenta lanzar un cabezazo a Mayweather. El árbitro para el combate y quita un punto a Ortiz y le amonesta. Ortiz comprende su error y trata de pedir perdón a Mayweather… pero éste aprovecha el momento para colocar dos manos y ganar por KO a un Ortiz que cuando comprendió lo sucedido, ya estaba en el suelo más de 10 segundos. ¿Increíble? No, miren el VÍDEO 3.

Luego, tras ser silbado por todo el estadio, Mayweather concede una entrevista a una institución del boxeo como es Larry Merchant (periodista especializado en boxeo). La entrevista sube de tono hasta que Mayweather acaba insultando a Merchant y pidiendo que sea despedido (“no vales una mierda, deberían despedirte”) y el periodista, con 82 años, no se corta un pelo: “me gustaría tener 50 años menos para patearte el culo”. VÍDEO 4

floyd3De todos modos y fuera de cualquier polémica, también es de justicia ofrecer algunas imágenes de Floyd Mayweather boxeando. VÍDEO 5. Y es que no debe olvidarse la esencia de Mayweather, un boxeador que en 2007 decide dejar el boxeo porque se aburre… y dos años después vuelve a los cuadrilateros y da una exhibición ante Juan Manuel Márquez. Su preparación física, su capacidad de trabajo, sus reflejos, su técnica… están fuera de cualquier duda. Y la lista de rivales a los que ha apabullado es realmente completa, con un único lunar: no haber querido pelear nunca contra Manny Pacquiado.

Por cierto, por si no lo sabían, Mayweather ganó en 2012 un total de 85 millones de dólares (el deportista mejor pagado del mundo). Y eso cuando no hace alguna de las suyas y se apuesta casi seis millones de dólares a que Miami vence en la NBA a Indiana, apuesta que le permitió embolsarse 11 millones.

Nadie (o casi nadie) quiere ser un bad boy

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Los patrocinadores son cada vez más importantes en los ingresos de los deportistas y, por tanto, en la imagen que todos intentan transmitir a la sociedad. Por eso mismo parece claro que una imagen pública intachable es necesaria para ganarse el corazón de los aficionados y, al mismo tiempo, para incrementar la cuenta corriente. Viene esto a cuento de lo sucedido con el polémico vídeo de Jorge Lorenzo, donde se mostraba su casa. El piloto ya ha forzado a su sponsor e ideólogo del vídeo (Monster) a que lo borre y también ha pedido disculpas públicamente. Pero no siempre ocurre eso. Hay algunos deportistas que disfrutan ejerciendo de “bad boys” (chicos malos).

Hoy toca hablar de tiempos pasados en el deporte, aunque no tan lejanos. Y, sobre todo, toca hablar de Estados Unidos, un país donde sí es posible hacer carrera -y ganar mucho dinero- con una impecable imagen de “malote”. Eso es lo que ocurrió en la liga más profesional de todas cuentas se organizan en el mundo: la NBA de baloncesto.

DETROIT PISTONSCon unos Boston Celtics (Larry Bird) y unos Los Angeles Lakers (Magic Johnson) en decadencia y frente a unos Chicago Bulls (Michael Jordan) emergentes pero todavía no dominadores, aparecieron un grupo de canallas que jugaban realmente bien al baloncesto pero que además aprovechan cualquier triquiñuela posible para descentrar a sus rivales y muy especialmente a las estrellas de los equipos contrarios. ¿De quién hablamos? Los amantes del baloncesto seguro que lo recuerdan: los bad boys, los Detroit Pistons.

Si uno quiere echar mano de la nostalgia, puede hacerlo con este vídeo de poco más de cuatro minutos. Es suficiente para ver a todos y cada uno de los jugadores de Detroit repartiendo palos a sus rivales. Y entre todos destaca con luz propia Bill Laimbeer, un pivot que ni era alto, ni era rápido ni tenía un técnica especialmente pulida, pero que sabía sacar de quicio a todos sus rivales y coger más rebotes que nadie por partido.

Con su cara de no haber roto un plato, Laimbeer aparece en el vídeo pidiendo una y otra vez a la afición rival que les gritasen más y les insultasen con más ahínco (por cierto, Laimbeer ha sido posteriormente un entrenador de éxito en el baloncesto femenino, con varios títulos en la NBA de mujeres).

Esa (el odio de los rivales) era la fuerza de unos Pistons que ganaron la NBA en 1989 y 1990 con jugadores de calidad como Isaiah Thomas, Joe Dumars, Vinnie Johnson (microhondas) y, por supuesto, el inconfundible Dennis Rodman, quien posteriormente ha seguido ejerciendo de bad boy y de asesor del presidente de Corea del Norte, valga la redundancia.

DENIS RODMAN-OPEN SPORTSFOTO: OPEN SPORTS

Tal vez las grandes multinacionales que hoy dominan el deporte no consentirían que unos chicos como los que formaron aquel mítico grupo ganaran la NBA. Tal vez sea más oportuno pedir a todo el mundo que se comporte en una línea de corrección y de ética. Tal vez el deporte sea el mejor vehículo para enseñar a los jóvenes valores como la cultura del esfuerzo. Tal vez sea así. Pero en nuestra historia también hay bad boys que consiguen triunfar dentro y fuera de la cancha con un estilo absolutamente canalla. Son los menos, pero los hay, aunque Jorge Lorenzo y sus agentes hayan querido rápidamente limpiar su imagen y desmarcarse de cualquier tipo de polémica.

PD: Si alguien piensa que el modelo de “bad boy” sólo es aplicable al deporte, está equivocado. En el mundo de la moda, por ejemplo, hay una “bad girl” que también asombra al mundo entero. Se trata de Kate Moss, una supermodelo que en su carrera artística puede presumir de haber cometido todos los errores posibles y de haber transmitido siempre la peor imagen posible. Y, sin embargo, sigue facturando millones y millones de euros y los grandes modistos la tienen como icono a pesar de que a la mayor parte de los seres humanos no nos hagan ninguna gracia ni sus huesos (puesto que es lo más destacable en su anatomía) ni sus escándalos, con sesiones de drogadicción incluidas. Misterios de la vida y es que ser “bad girl” también parece rentable.

Jorge Lorenzo y la dificultad de dar un paso atrás

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No hace muchos días escribimos una entrada sobre la casa de Jorge Lorenzo y los riesgos a los que se enfrentan en su día a día los deportistas de elite. Poco después, se supo que el vídeo había sido eliminado y posteriormente se ha dado un paso más con una petición de disculpas por parte del piloto.

Lo cierto es que el gesto de Jorge Lorenzo es difícil de ver, muy difícil. Hoy en día no es habitual que políticos, deportistas y famosos en general pronuncien ante la cámaras un simple “me he equivocado”. Nunca tres palabras evitan tantas justificaciones equivocadas. Lorenzo lo ha hecho y es digno de elogiar.

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En nuestro país también vivimos una rectificación por parte del rey Juan Carlos, aunque no quedó muy claro si se arrepentía de cazar elefantes, de haberse fracturado la cadera o de que todo se hubiera hecho público.

De todos modos, no es habitual. Sólo basta con echar la vista atrás y pensar en Bill Clinton y su relación con Monica Lewinsky. Clinton mintió de tantas formas tan diferentes que demuestra una de las circunstancias que jamás saltan a la luz pública pero que deben ser explicadas: los políticos -y en menor medida los deportistas- viven rodeados de personas que sólo tienen como objetivo en la vida reírle las gracias a su empleador. La expresión más auténtica para definir la corte de pelotas que suelen rodear a las personas importantes no es otra que la de “agradaor”, es decir, un tipo siempre dispuesto a decir al jefe lo que el jefe sin duda alguna quiere escuchar. Y así nos luce el pelo…

Jorge Lorenzo y los males del deportista

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El mallorquín JORGE LORENZO ha conseguido cierto protagonismo en las redes sociales con un vídeo en el que mostraba su supuesta casa en Barcelona. Decimos lo de supuesta porque con estos reportajes -al igual que en los del Hola, pero por motivos muy diferentes- nunca sabes si es su casa o si han alquilado la de otro para hacer publicidad y salir del paso. Pero vamos a dar por supuesto que ése es su hogar (ahí está el vídeo, con chicas Play Boy incluidas, aunque no vengan a cuento de nada).

La primera duda grande es si de verdad tiene lógica económica una inversión de cinco millones de euros en una casa propia de un adolescente. No lo parece (lo de tener lógica), puesto que no son muchos los adelescentes que en el futuro podrán pensar en comprar esa casa, puesto que ese tipo de potencial comprador o no tiene dinero o prefiere hacérsela a su gusto. Y decimos lo de casa de adolescente por la discoteca interna, por montar un ring de boxeo y por tantos y tantos detalles que llevan a pensar siempre lo mismo: perfecto…es la casa de tus sueños… hoy, pero ¿dentro de diez años servirá para que viva una familia?

JORGE LORENZOFoto: Willtron

La segunda duda es cuánto dinero -y por tanto personal para el cuidado y mantenimiento- hace falta para mantener una casa así. Es evidente que con unos 15 millones anuales de ingresos, Jorge Lorenzo no tiene problemas para llegar a final de mes. Pero él vive una profesión de alto riesgo donde una caída puede reducir los ingresos drásticamente (casi a cero) y, además, los pilotos son muy jóvenes y tienen por delante toda una vida, algo que parece no preocuparles mucho hoy, pero que debería ser motivo de reflexión.

No sólo la casa muestra los males típicos del deportista de elite. También en el garaje se ven muchos de los caprichos habituales: coches de lujo para deportistas que pasan casi todo el año fuera de casa y que apenas harán cuatro o cinco mil kilómetros con el por año (siendo generosos).

OLYMPUS DIGITAL CAMERAFoto: Gogo Visual

Puede ser que Jorge Lorenzo esté mucho años en la elite y gane el dinero suficiente para permitirse todos esos lujos el resto de su vida. Pero también puede ser que no sea así, por desgracia. Lo que está claro es que en el entorno de Lorenzo (y en el de tantos y tantos deportistas) no se practica una tradición romana. En la República (y el Imperio) cada vez que un general conseguía una victoria importante se le permitía entrar en Roma con un desfile triunfal. ¡Era su momento de gloria! Pero subido al carro desde el que el general saludaba a las masas viajaba siempre un simple esclavo que tenía una función muy importante: mantenía sobre la cabeza del general los laureles de la victoria, pero también le repetía a su oído: “Respice post te, hominem te esse memento (“mira hacia atrás y recuerda que sólo eres un hombre”).

Por desgracia, en el entorno de los deportistas (y no sólo deportistas) no parecen abundar los esclavos que recuerdan la humildad necesaria en los triunfos.

PD: Puede ser que el vídeo no haga justicia a la vida de Jorge Lorenzo. Y puede ser que se quede corto. Es sólo una anécdota. Y si piensan que con esa cantidad de dinero es imposible arruinarse, otro día les hablaremos de la situación de los jugadores de la NBA, donde más del 50% están arruinados sólo cinco años después de colgar las botas. Allen Iverson, con 120 millones de euros ganados en su trayectoria como jugador de baloncesto, es el mejor ejemplo de deportista que lo gana todo con la misma facilidad con la que lo pierde.

El tercer hombre siempre viste de azul

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El tercer hombre (The third man) es sin duda alguna una de las mejores películas de la historia del cine. Si no lo han visto nunca, no lo duden porque además es un film que envejece bien [Nota al margen. La escena final, con un minuto de plano sin palabras resulta espectacular].

ORSON WELLESEl tercer hombre es un personaje buscado por todo el mundo durante la película pero que sabe esconderse muy bien, que vive entre las sombras y que huye de cualquier tipo de protagonismo… hasta que hace acto de presencia con una escena memorable: la aparición de Orson Welles y su maliciosa sonrisa jamás podrá ser olvidada.

En el boxeo también hay un tercer hombre. Un combate consiste en dos boxeadores encima de un ring… y un tercer hombre aplicando la ley. En la mayor parte de los combates el aficionado llega incluso a olvidar por completo la presencia de ese tercer hombre, tal y como sucede en la película, porque cuando ese tercer hombre hace mucho acto de presencia es porque o bien los boxeadores están saltándose constantemente el reglamento o bien el árbitro en cuestión tiene un afán de protagonismo desmedido, que de todo hay.

ARBITRO BOXEO1La lista de árbitros ilustres en boxeo resulta realmente larga. Un día nos detendremos en ellos. Pero esta semana el protagonista indiscutible en el mundo del boxeo es Howard John Forster. Les pongo en situación: campeonato del mundo entre Carl Froch y George Groves. El campeón del mundo, Froch, besa la lona en el primer asalto. Luego se recupera pero nunca consigue dominar una pelea que es manejada con solvencia por Groves… hasta que en el noveno asalto, el campeón coloca contra las cuerdas a Groves y el árbitro -precipitadamente- decide parar el combate y proclamar vencedor por KO Técnico a Froch.

El campeón retiene el título y el aspirante y sus entrenadores se muestran indignados con la decisión del árbitro de parar la pelea. ¿Quién tiene razón? Resulta evidente que en el boxeo siempre es preferible un golpe de menos que uno de más, pero este tercer hombre se ha convertido en lo que jamás debe ser un árbitro: protagonista.

Lo mejor de todo es que ustedes mismos puedes opinar. Ahí tienen la pelea. Si tienen tiempo, pueden verla entera. Si no, vayan al minuto 27 y vean la decisión del árbitro.De todos modos, ya saben: el tercer hombre siempre viste de azul… en el boxeo, aunque en la esquina de Groves les gustaría ver a este árbitro vestido de presidiario más que de azul. ¡Seguro!

 

Manny Pacquiao y el final de la carrera

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El sábado dejamos al boxeador Manny Pacquiao a las puertas de su enfrentamiento con Brandon Ríos. Y el filipino ganó, aunque para poder verlo en España hayamos tenido que ejercer de delincuentes puros y duros buscando links en páginas poco aconsejables, ya que ninguna televisión tuvo a bien ofrecernos imágenes.

Además, Pacquiao venció con solvencia, mostrando su agresividad de siempre, aunque no su velocidad de antaño. Aquel huracán de hace cinco o seis años es ahora un fuerte vendaval capaz de arrasar a boxeadores como Brandon Ríos… Pacquiao ganó y convenció, pero al mismo tiempo los buenos aficionados no dejamos de pensar que sus mejores peleas ya las hemos visto, lo que nos lleva a una reflexión: ¿saben los grandes ídolos poner el final a su carrera?

PACQUIAOComo en otras tantas facetas de la vida, el ciclista Miguel Indurain fue un ejemplo: ganó cinco ediciones del Tour de Francia de forma consecutiva, falló en el sexto… pero ese año se colgó el oro olímpico y se fue a casa con una sonrisa en la boca evitando al mismo tiempo los años de los escándalos en el ciclismo.  En cambio, otros muchos campeones no han sabido parar a tiempo y han acabado arrastrando todo su prestigio por un puñado de dólares. Son tantos los ejemplos que resulta complicado citar sólo uno.

El problema para los grandes campeones es que nunca saben cuándo llega el momento de parar. Tienen tanta confianza en su capacidad -ésa es una de las razones de sus éxitos- que piensan que pueden seguir y seguir… hasta que acaban cayendo derrotados y por KO. Son muy pocos los que se marchan sin una derrota. El tópico dice que es mejor irse con un combate de menos que con un combate de más. Pero la realidad va en otro camino muy diferente. También para Pacquiao.

El filipino tiene ahora varias posibilidades y ninguna pasa por la retirada. Tras superar el mal trago de su estrepitosa derrota ante JM Márquez con su triunfo ante Ríos, las posibilidades son amplias: ¿boxeador de clase media o figura? Visto lo visto, a boxeadores de clase media les vencerá con comodidad y servirá para añadir una veintena de millones de dólares a su cuenta corriente. Con las figuras hay más dudas. Sería interesante verle con Bradley, aunque todos los aficionados al boxeo seguimos soñando con un combate contra Floyd Mayweather, un personaje que hasta ahora no ha perdido ni uno solo de sus combates y que va camino de pasar a la historia no sólo como el único boxeador que no ha perdido sino también como el único que jamás ha recibido una cuenta de protección. Otro día hablaremos de Mayweather junior y sus extravagancias.

 

Manny Pacquiao, un ídolo mundial desconocido en España

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La estadística manda y más del noventa y cinco por ciento de los lectores de este blog no deben tener muy claro quién es Manny Pacquiao. Es más, posiblemente jamás hayan escuchado el nombre de este… boxeador filipino. ¿Boxeo? Sí, boxeo. Y, por favor, no dejen de leer esta entrada porque incluso aunque no les guste este deporte –incluso aunque lo odien- es posible que descubran algunos datos que jamás habrían imaginado antes.

PACQUIAOPara empezar, cabe reconocer que el desconocimiento masivo de quién es Manny Pacquiao no hace sino certificar cómo –de mal– está el boxeo en España, en la más absoluta clandestinidad. Pero no siempre fue así. Por ejemplo, Julio González Gutiérrez nos recuerda en este artículo que nada menos que 61.000 espectadores asistieron en España a un combate internacional en… ¡1930! La pregunta es obvia: ¿y cómo hemos llegado a esta situación?

El boxeo –como el ciclismo, aunque no de forma tan acusada– se ha ganado la etiqueta de deporte maldito por sus propios errores. Podríamos citar tantos que esta entrada se nos quedaría corta –ya habrá tiempo para ello-, pero lo cierto es que ese descrédito no afecta por igual a la imagen del boxeo en todos los países.

Manny Pacquiao, por ejemplo, es un ídolo mundial, por lo que su condición de perfecto desconocido es algo que posiblemente sólo ocurre en España y en muy pocos países más. El filipino tiene fijado un combate contra Brandon Ríos hoy mismo (sábado 23), una cita que ningún aficionado al deporte en general puede ignorar, le guste o no le guste el boxeo.

Muchos de nuestros lectores seguro que desconocen los tópicos que suelen emplearse cuando se habla de Pacquiao, el único hombre que cada vez que tiene una pelea es capaz de conseguir un alto el fuego entre ejército y guerrilla en Filipinas. Y es que nadie quiere perderse sus veladas. Pero, como decíamos, ese atractivo de Pacquiao no es local sino mundial. Y eso a pesar de que suma dos derrotas consecutivas en sus dos últimos combates. Por tanto, ¿dónde nace la grandeza de Pacquiao?

Manny Pacquiao y la pasarela Cibeles. No hace muchos años la pasarela Cibeles se hizo famosa marcando un peso mínimo a sus modelos para luchar contra la anorexia. Manny Pacquiao no habría tenido problema con esa normativa, porque empezó a boxear en la categoría minimosca (menos de 49 kilos) y ha acabado siendo campeón mundial incluso en Superwelter (casi 70 kilos). En el camino, Pacquiao ha hecho como todos nosotros: ir cogiendo peso y masa muscular –nosotros tenemos más facilidad para lo primero– con el paso de los años. Esa evolución es normal en muchos boxeadores, que finalizan su carrera deportiva una o dos divisiones (tres-cinco kilos) por encima de donde la empezaron. Lo que no es normal y lo que convierte a Pacquiao en un boxeador diferente es su evolución de 20 kilos… (un 40% de su peso) y sus victorias en campeonatos del mundo de seis categorías diferentes. ¡Un récord increíble y al alcance de ningún otro boxeador a lo largo de la historia! PACQUIAO2

Manny Pacquiao y la poesía. Los críticos literarios suelen diferenciar a los buenos poetas de solo un verso y a los buenos poetas de poema completo. Pedro Salinas, por ejemplo, suele ser citado como el poeta de un verso: “No preguntarte me salva”, “Fue es duro como una piedra”. Y así son algunos boxeadores. Mike Tyson fue el hombre de un solo puño. Con un golpe le bastaba para acabar sus ejercicios literarios y una vez escrito un primer buen verso, ya no ponía mucho más interés en el resto del poema. Por eso, cada vez que un rival era capaz de resistir sus primeras embestidas, los combates se complicaban para el peso pesado americano. En cambio, Manny Pacquiao es todo lo contrario. Apodado Pac-Man (comecocos), el filipino siempre ha necesitado de poemas enteros para mostrar todo su esplendor. En parte, eso se debe a su escalada de peso. Con los años, Pacquiao ha subido y subido de categoría y se ha tenido que enfrentar con rivales más grandes y fuertes que él. Para hacer frente a ello, el filipino ha echado mano de su gran virtud: la velocidad. Y eso le ha llevado a ganar mundiales y más mundiales… por aplastamiento de sus rivales, pero difícilmente por golpes magistrales.

Manny Pacquiao y la política. Por último, no hay que olvidar la dimensión humana, pública y política de Pacquiao. Cuenta la leyenda que su padre mató a su perro y le obligó a comérselo. Él tenía 14 años y desde ese día huyó de casa para acabar en las calles de un deprimido barrio filipino, de donde salió gracias a peleas callejeras que luego le llevaron al boxeo y finalmente al estrellato. Ahora, muchos años después, es un boxeador diferente a la media: no le gusta calentar los combates con palabras mal sonantes hacia sus rivales, es muchas veces un ejemplo de caballerosidad y ha impulsado su carrera política en Filipinas, donde es ya senador. Lo más curioso es que hay muchos fanáticos de su boxeo que votan a sus rivales en las elecciones. ¿Por qué? Muy sencillo: quieren que Pacquiao pierda en política para que siga centrado en el boxeo… pero no hay duda de que el día que decida colgar los guantes, esos mismos intentaran auparle hasta la presidencia de Filipinas, un país que con tanto drama vivido en los últimos días bien merece una victoria por parte de su ídolo nacional. Habrá que ver si Brandon Ríos -el rival de hoy- está de acuerdo.