Los amaños del fútbol: la perspectiva del tiempo

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El 3 de octubre de 2014 -hace ya cinco meses- escribía un artículo en el blog sobre los paralelismos que encuentro entre el dopaje en el mundo del ciclismo y los amaños en el mundo del fútbol. El tiempo viene a darme la razón. Por eso mismo nunca viene mal recordar aquel artículo. Mañana lo actualizaremos con una nueva reflexión. Pero ahí va lo escrito, que sigue de plena actualidad en mitad de una redada que ya ha llevado a la cárcel a seis directivos del Osasuna y que tiene imputados a varias decenas de personas por el Levante-Zaragoza.

Una de las noticias más importantes de la semana dentro de la información deportiva es el juicio por el posible amaño de un partido de fútbol jugado entre el Levante y el Zaragoza hace ya unos cuantos años y que permitió a los aragoneses mantenerse entre la elite. El juicio aún no ha hecho sino comenzar, pero ya hemos visto lo suficiente para comprobar que el fútbol está repitiendo con los amaños los mismos errores que el ciclismo cometió con el dopaje. Y esos errores se resumen en uno: meter la cabeza debajo del ala.

_rz_a9658123APOYO MEDIÁTICO

Artículo hoy de Alfredo Relaño en el diario As: “No aconsejo cuestionar el fútbol más de la cuenta por este caso. El fútbol es creíble en un muy alto porcentaje, esa es mi experiencia. En tan alto porcentaje que podemos darlo por bueno”.

Este es el primer gran error. Nosotros también lo cometimos al hablar del ciclismo y decir que una manzana podrida no puede afectar a todo el cesto. Pero la realidad es que durante un gran período, la inmensa mayoría de los ganadores de Giro, Tour y Vuelta acabaron dando positivo, así que era imposible hablar de una manzana podrida. Pero lo hacíamos para consolarnos. Era una manera de mentirnos. Y es lo mismo que están haciendo ahora en el As con el fútbol y los amaños. Ojo, no es sólo el As. Es algo que repiten todos los medios de comunicación. Pero vayamos un paso más. ¿Por qué se equivoca Alfredo Relaño? Muy sencillo: estamos asumiendo que el Zaragoza se salva de bajar a 2ª División comprando (presuntamente) a sus rivales, pero según los periodistas eso no cuestiona la credibilidad del fútbol. En el propio artículo de Relaño acepta que en las dos-tres últimas jornadas se compran y venden partidos para subir a 1ª, 2ª y 2ª B, pero su conclusión es absurdamente ingenua y dice que eso no afecta a la credibilidad del deporte. ¿No? Esas compras y ventas de partidos están alterando totalmente la competición, desde arriba hasta abajo. Y del mismo modo que está aceptado que se compra y se vende para subir, ¿quién no nos dice que se compra y se vende para ganar un título? ¿O para entrar en la Champions? El modelo del fútbol está puesto en entredicho y deberían tomar medidas drásticas para garantizar la limpieza desde la primera hasta la última jornada. Si admitimos que las tres últimas jornadas son un tráfico de maletines, estamos admitiendo que este deporte está podrido en casi un 10% de sus jornadas y en los momentos decisivos. ¿Y eso no afecta a la credibilidad?

 

EXPLICACIONES ABSURDAS

Vamos ahora con explicaciones absurdas a lo ocurrido. Ahí va una del entrenador del Zaragoza, Javier Aguirre: “He dirigido más de 400 partidos como entrenador en España, no estoy preocupado ni lo más mínimo por este tema”. La frase recuerda palabra por palabra a la mítica expresión del ciclista sancionado por dopaje (ahí está el caso Armstrong): “He pasado más de 400 controles y nunca he dado positivo”.

Ahí va la reacción de Gabi, el entonces capitán: “El presidente del Zaragoza me dijo que necesitaba efectivo, que me ingresaría el dinero en mi cuenta y que yo debía dárselo en metálico”. Esta explicación es todavía más graciosa y absurda. Gabi debería saber que desde hace muchos años ningún juez acepta como defensa la ejecución de órdenes. En los juicios de Nuremberg todos los nazis decían que ellos se habían limitado a cumplir órdenes. Asumiendo esa defensa, sólo se podía condenar a Hitler. En este caso, a otro nivel, por supuesto, estamos ante lo mismo: uno no puede decir que se limitó a cumplir con lo que le pedían, sobre todo cuando lo que le pedían es completamente ilegal. Según la explicación de Gabi, le dan 85.000 euros por transferencia, que él saca del banco y se lo devuelve al presidente en dinero. Es de suponer que él no declara ese dinero en su renta como un ingreso. Por tanto, ¿de qué hablamos? ¿Está Gabi -y los demás- sirviendo como “lavadora” de dinero negro? ¿Está Gabi -y los demás- ayudando a Agapito a descapitalizar el Zaragoza cuando tienen una suspensión de pagos a la vuelta de la esquina? En fin… hay veces que las explicaciones son peores que la realidad.

Y la realidad es difícil de asumir. Pero hasta que uno no reconoce el problema, no empieza a salir de él.

 

 

Kenia quiere meter en la cárcel a los dopados: no entienden nada

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En Kenia andan muy enfadados. Durante años años han ganado en prácticamente todas las disciplinas de fondo del atletismo (con permiso de etíopes, por supuesto), pero en los últimos meses han visto como varias de sus estrellas daban positivo, entre ellas la reina del maratón: Rita Jeptoo. ¿La solución? Pues al parecer los jerifaltes del atletismo, con Kipchose Keino a la cabeza, han decidido que una solución pasa por meter en la cárcel al atleta que se dope. Sinceramente, no es el camino y medidas como ésa demustran que no están entendiendo el verdadero problema.

rita_jeptooRita Jeptoo, la mejor maratoniana del momento, cazada en un control antidopaje.

Un amigo mío, abogado de carrera pero no de profesión, me dijo un día que los políticos estúpidos son los que cada vez que hay un problema, le añaden cinco años de cárcel al delito en cuestión para hacerlo más duro. Pero nunca la solución penal ha solventado nada. Y el mejor ejemplo es el de Estados Unidos, donde hay pena de muerte pero sigue habiendo asesinatos. Más que matar a un asesino no se puede hacer. Y, sin embargo, el problema sigue sin solución.

¿Significa eso que no hay que hacer nada? No, ni mucho menos. Lo que significa es que soluciones de barra de bar -cuántas veces hemos escuchado eso lo arreglo yo en 24 horas- no sirven para un problema como el dopaje. Para empezar, el gobierno de Kenia debe invertir dinero en un plan de educación en las escuelas deportivas. Y para acabar debe controlar a los médicos y a los manager de los atletas, muchas veces tipos sin escrúpulos que trafican con “carne” aprovechando las condiciones fisiológicas privilegiadas de estos corredores para hacerse de oro -ellos, no los atletas-. En ese sentido, es fácil comprender que la EPO no aparece en los árboles. Y mucho menos en un país como Kenia donde la sanidad no es que brille precisamente. Por tanto, ¿quién lleva la EPO hasta estos atletas? Eso sí que debe ser investigado. Y si a eso le sumamos un laboratorio antidopaje acreditado en Kenia, algo que hasta ahora no existía, comenzamos el difícil camino de la lucha contra el dopaje por los cimientos: educación, examen del entorno del deportista y control efectivo al deportista cuando se está entrenando, algo que hasta ahora no existía y que hacía muy sencillo caer en la tentación del dopaje. Esa es la trinidad indiscutible. ¿Solucionará eso el problema? No, porque ya lo hemos dicho al principio: no hay fórmulas mágicas. Pero lo que jamás acabará con el dopaje es la cárcel y mucho menos para deportistas que no tienen nada y que saben que el deporte profesional es la salvación de su vida y de toda su familia.

¿Por qué el TAS no da la razón al FC Barcelona y sí a la FIFA?

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Lo primero que hay que entender cuando uno va al TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) es que tiene casi todos las papeletas para ser condenado. Veamos, el TAS es un tribunal de arbitraje cuya existencia arranca de un punto clave: las grandes federaciones internacionales de todos los deportes le han conferido la autoridad necesaria para consolidarse como el último órgano judicial al que se puede apelar. Sin el reconocimiento de las grandes federaciones, los procesos acabarían eternizándose en la justicia ordinaria y, lo que es peor, esas mismas federaciones podrían ver derrotados sus argumentos con facilidad, puesto que la justicia de cada país suele ser mucho más garantista que la que viene aplicando el TAS.

Por tanto y dicho en cristiano, para el FC Barcelona ir al TAS a luchar contra la FIFA era ni más ni menos que jugar un partido fuera de casa. Y si no, ahí están las estadísticas. ¿Cuántos casos por dopaje por ejemplo han sido anulados por el TAS y en cuántos se ha sancionado a los deportistas y apoyado a las federaciones? La inmensa mayoría.

266164_le-tribunal-arbitral-du-sport-tas-a-lausanne-le-6-fevrier-2012Un buen amigo y abogado, de los que ha ido a estos tribunales e incluso ha ganado, me decía que ante el TAS no hay que acudir con palabrería sino que hay que apelar siempre al fondo de la cuestión. Y ése es el gran problema de la sanción del FC Barcelona. En el fondo de la cuestión, el FC Barcelona había incumplido la normativa y no había cambiado su forma de actuar a pesar de los consejos recibidos. Y ahí es donde se pisa terreno pantanoso, puesto que los suizos en general y el TAS en particular jamás aceptará que un condenado reciba un toque de atención y no cambie de actitud.

Pero el tema del FC Barcelona tiene un último punto realmente escandaloso. El sistema en el TAS hace que la FIFA designe a uno de los tres jueces, el FC Barcelona designe a otro y el propio TAS acabe eligiendo al último. Habrá que esperar a tener el fallo completo, pero si como parece también el juez designado por el club catalán ha votado contra el Barça, la cuestión está más que clara: el FC Barcelona no tiene la razón y, además, se debe haber defendido realmente mal.

A partir de ahí se puede hablar de que la FIFA es corrupta, de que un rival ha denunciado anónimamente y por tanto existe una mano negra… pero todo eso no dejan de ser argumentos infantiles que ignoran la realidad del TAS, un tribunal que en su gran mayoría de fallos apoya a las federaciones y que jamás va a analizar el ruido ambiental ni las portadas de la prensa nacional. Para ellos, lo que cuenta es el fondo y el FC Barcelona debería empezar a hacer autocrítica después de un fallo que le deja un año sin fichajes, con un claro perjuicio deportivo y, por supuesto, con un torpedo económico para los periódicos, que viven en gran medida de anunciar fichajes mediáticos.

Paolo Futre y las vergüenzas del fútbol

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El portugués Paolo Futre ha declarado en la prensa de su país que el presidente de su club, Jesús Gil, le dijo que se dejaran perder un partido para que así el Espanyol se salvara de categoría. Y, como pueden imaginar, la noticia sobre el amaño de un partido entre el Atlético de Madrid y el Espanyol no ha abierto ninguna portada. Es decir, de nuevo vemos un ejemplo claro de que las informaciones que pueden dañar la imagen del fútbol son enviadas al cuarto trastero por parte de los periodistas. Es más, algunos incluso afean a Futre sus palabras. Ahí va un fragmento de la columna de Alfredo Relaño de hoy en el As:

“Respecto a Futre, dio ayer con ligereza carácter público a un suceso de años atrás. Su narración es verosímil. El Atlético no se jugaba nada, el Espanyol, la promoción. Luis Aragonés iba a pasar de este club al madrileño. Gil y Pardo, el presidente espanyolista, se tenían mutua simpatía. Cabe en la lógica del fútbol que Gil dijera a sus chicos que no apretaran. Esas cosas pasan. Con su relato al cabo de tanto tiempo, Futre le da al asunto una dimensión exagerada. Se coloca como héroe del ‘fair play’ (bien pudo decirlo en su día) y deja en pésimo lugar a sus compañeros de entonces y al club que le veneró”.

El periodista confirma que la noticia le parece verosímil… pero dice que comentarlo ahora le da una dimensión exagerada. ¿En qué sentido? No séra por las portadas que ha acaparado en España y en el resto del mundo saber que dos equipos amañaron un partido para condenar a un rival a Segunda División. Lo dijimos hace tiempo y seguimos manteniendo la misma idea: el fútbol -con los periodistas incluidos- está repitiendo los mismos males que el ciclismo cometió -con los periodistas dentro- al hablar del dopaje. Es decir, cada vez que hay una fuga de información, se dice que no hay que exagerar, que es un caso aislado, que ha pasado tiempo, que ahora hay medidas buenas… La realidad es que el ciclismo ha necesitado de un cambio radical, como el pasaporte biológico, y muchos años de castigos severos para que cambie la mentalidad del pelotón. En el fútbol ni hay medidas antifraude claras ni se está castigando a nadie. Y eso lo único que garantiza es que el próximo verano, cuando haya que jugarse el descenso a 2ª División… vamos a tener de nuevo equipos que son comprados y equipos que compran, porque el mensaje que hasta ahora están viendo los futbolistas es que si todos callan y se mantienen firmes en su silencio -la famosa omertá- nunca pasa nada. Y así nos luce el pelo.

 

 

La carta póstuma de José Luis Abós y su mejor lección

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El CAI de Zaragoza ha tenido en los últimos años como entrenador a José Luis Abós. Este técnico falleció hace muy pocos días después de sufrir un cáncer. Ahora conocemos una carta de despedida que él quiso que fuera pública y que resulta una gran lección vital para todos los demás, siempre acomplejados, siempre frustrados por auténticas tonterías y sin la grandeza de Abós para mirar de tú a tú a ese regalo llamado vida.

JOSE LUIS ABOSAhí va la carta. Y gracias por todo, ¡maestro!

“AMIGOS.

Como por responsabilidad mía, ya que en ningún momento os quise alarmar acerca de mi estado, estoy seguro que a muchos os habrá sorprendido el inesperado desenlace de mi enfermedad. Aun sabiendo que la operación no fue lo bien que hubiéramos deseado, siempre fui optimista pensando que podría haber una solución alternativa; todo ha sido mucho peor y más rápido de lo que hubiéramos podido sospechar.

Quiero mediante estas líneas mandaros un gran abrazo, ya que debido a lo anteriormente mencionado no he podido hacerlo uno a uno con todos los que me habéis animado con vuestros mensajes de apoyo. Por ese motivo os agradezco a todos las muestras de cariño y ánimo que me habéis mandado por cualquier medio y que me han servido para animarme, no sabéis de qué manera. Es muy reconfortante sentirse tan querido y respaldado por tanta gente, lo cual significa que algo hemos hecho bien en esta vida.

Yo peleé mucho tiempo por ser entrenador y por poder llegar a ACB, y al final lo conseguí, pero no sin mucho esfuerzo previo, por supuesto. Saber que en este camino he ido acumulado tantos amigos y tanta gente que me aprecia ha sido muy reconfortante en estos momentos difíciles.

Siento que me voy demasiado pronto, que me quedan muchas cosas por hacer pero también me voy con las alegrías que me ha dado la vida, que han sido muchas.

En lo personal he tenido la suerte de tener a mi lado una mujer maravillosa. Eva, mi amor. Y unos hijos fabulosos a los que adoro y de los que me siento muy orgulloso, Javier y Paloma.

En lo profesional he podido dedicarme a lo que ha sido mi sueño. EL BALONCESTO. He podido entrenar en el equipo de mi corazón. El CAI. Y he vivido los mejores momentos de mi vida en el Príncipe Felipe. Me he sentido querido allí y el calor que me dio su afición me acompañara allá donde vaya.

Cuando pensaba que la vida de los demás seguía mientras yo tenía que apartarme y que poco a poco me olvidarían, me llenó de felicidad y de emoción el día de la presentación ver la ovación, las pancartas, las camisetas de ánimo. Me emocioné como no lo he hecho en la vida.

Me voy con el corazón lleno de ese sentimiento. Lleno de agradecimiento a todos los que estabais ese día en el Príncipe Felipe y a los no pudisteis estar pero también os sentíais así. Gracias a mi CAI por tanta felicidad y gracias al Felipe, donde estará mi corazón para apoyar a mi equipo.

Me gustaría poder daros las gracias a todos, uno a uno, pero espero que todos sepáis que este agradecimiento genérico es para cada uno de vosotros.

Gracias a la vida porque lo he tenido todo”.

Hacienda, el Zaragoza y la difícil situación con los pagos pendientes

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La Agencia Tributaria, alias Hacienda, está apretando las clavijas de todos los equipos de fútbol de España hasta el punto de ponerlos contra las cuerdas. El que vive una situación más complicada de todos es el Zaragoza, conjunto que incluso se está planteando la desaparición ante la imposibilidad de devolver su enorme deuda si no se le concede un aplazamiento. La historia de Hacienda y el Zaragoza es muy sencilla de explicar, puesto que todas las relaciones se basan en los mismos criterios.

si-soy-del-real-zaragozaCuando un líder quiere mandar sobre un grupo de alumnos, empleados… la mejor táctica es comenzar siendo estrictos en las normas para acabar siendo flexible en los detalles. El problema es que Hacienda lo ha hecho justo al revés: ha sido flexible con todo el mundo permitiendo que nadie pagara y nadie tuviera en cuenta que un día habría que pagar. Y ahora se ha puesto en plan severo exigiendo sí o sí los pagos al contado hasta el punto de estar al límite de hacer desaparecer a varios equipos y muy especialmente al Zaragoza. Es decir, lo hemos hecho justo al revés de lo que manda el sentido común.

Sinceramente, no tiene ningún sentido condenar a media docena de equipos de fútbol. Lo que se debía haber hecho es no dejarles llegar a esta situación. Ahora mismo, Hacienda debe valorar mucho la situacion económica y ver si los clubes son viables o no y si los nuevos gestores que han tomado los mandos son serios o no. Si lo son, deben dar aplazamientos por puro egoísmo, porque así todos -y me incluyo- iremos recuperando aunque sea poco a poco parte de lo que jamás se les debió dejar deber. Pero dar un portazo y cerrar los clubes no arreglará nada, puesto que irán al concurso de acreedores y a la liquidación. Y si te he visto… no me acuerdo.

Incluso los más críticos con el fútbol y su falta de pagos a Hacienda, entre los que me incluyo, entenderemos aplazamientos dentro de un plan de viabilidad. Es mejor que el Zaragoza vaya pagando poco a poco a que cierre el chiringuito y no pague a nadie. Así de sencillo de entender.

Una historia ya vista: los amaños en el fútbol como el dopaje en el ciclismo

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Una de las noticias más importantes de la semana dentro de la información deportiva es el juicio por el posible amaño de un partido de fútbol jugado entre el Levante y el Zaragoza hace ya unos cuantos años y que permitió a los aragoneses mantenerse entre la elite. El juicio aún no ha hecho sino comenzar, pero ya hemos visto lo suficiente para comprobar que el fútbol está repitiendo con los amaños los mismos errores que el ciclismo cometió con el dopaje. Y esos errores se resumen en uno: meter la cabeza debajo del ala.

_rz_a9658123APOYO MEDIÁTICO

Artículo hoy de Alfredo Relaño en el diario As: “No aconsejo cuestionar el fútbol más de la cuenta por este caso. El fútbol es creíble en un muy alto porcentaje, esa es mi experiencia. En tan alto porcentaje que podemos darlo por bueno”.

Este es el primer gran error. Nosotros también lo cometimos al hablar del ciclismo y decir que una manzana podrida no puede afectar a todo el cesto. Pero la realidad es que durante un gran período, la inmensa mayoría de los ganadores de Giro, Tour y Vuelta acabaron dando positivo, así que era imposible hablar de una manzana podrida. Pero lo hacíamos para consolarnos. Era una manera de mentirnos. Y es lo mismo que están haciendo ahora en el As con el fútbol y los amaños. Ojo, no es sólo el As. Es algo que repiten todos los medios de comunicación. Pero vayamos un paso más. ¿Por qué se equivoca Alfredo Relaño? Muy sencillo: estamos asumiendo que el Zaragoza se salva de bajar a 2ª División comprando (presuntamente) a sus rivales, pero según los periodistas eso no cuestiona la credibilidad del fútbol. En el propio artículo de Relaño acepta que en las dos-tres últimas jornadas se compran y venden partidos para subir a 1ª, 2ª y 2ª B, pero su conclusión es absurdamente ingenua y dice que eso no afecta a la credibilidad del deporte. ¿No? Esas compras y ventas de partidos están alterando totalmente la competición, desde arriba hasta abajo. Y del mismo modo que está aceptado que se compra y se vende para subir, ¿quién no nos dice que se compra y se vende para ganar un título? ¿O para entrar en la Champions? El modelo del fútbol está puesto en entredicho y deberían tomar medidas drásticas para garantizar la limpieza desde la primera hasta la última jornada. Si admitimos que las tres últimas jornadas son un tráfico de maletines, estamos admitiendo que este deporte está podrido en casi un 10% de sus jornadas y en los momentos decisivos. ¿Y eso no afecta a la credibilidad?

 

EXPLICACIONES ABSURDAS

Vamos ahora con explicaciones absurdas a lo ocurrido. Ahí va una del entrenador del Zaragoza, Javier Aguirre: “He dirigido más de 400 partidos como entrenador en España, no estoy preocupado ni lo más mínimo por este tema”. La frase recuerda palabra por palabra a la mítica expresión del ciclista sancionado por dopaje (ahí está el caso Armstrong): “He pasado más de 400 controles y nunca he dado positivo”.

Ahí va la reacción de Gabi, el entonces capitán: “El presidente del Zaragoza me dijo que necesitaba efectivo, que me ingresaría el dinero en mi cuenta y que yo debía dárselo en metálico”. Esta explicación es todavía más graciosa y absurda. Gabi debería saber que desde hace muchos años ningún juez acepta como defensa la ejecución de órdenes. En los juicios de Nuremberg todos los nazis decían que ellos se habían limitado a cumplir órdenes. Asumiendo esa defensa, sólo se podía condenar a Hitler. En este caso, a otro nivel, por supuesto, estamos ante lo mismo: uno no puede decir que se limitó a cumplir con lo que le pedían, sobre todo cuando lo que le pedían es completamente ilegal. Según la explicación de Gabi, le dan 85.000 euros por transferencia, que él saca del banco y se lo devuelve al presidente en dinero. Es de suponer que él no declara ese dinero en su renta como un ingreso. Por tanto, ¿de qué hablamos? ¿Está Gabi -y los demás- sirviendo como “lavadora” de dinero negro? ¿Está Gabi -y los demás- ayudando a Agapito a descapitalizar el Zaragoza cuando tienen una suspensión de pagos a la vuelta de la esquina? En fin… hay veces que las explicaciones son peores que la realidad.

Y la realidad es difícil de asumir. Pero hasta que uno no reconoce el problema, no empieza a salir de él.

Lo último en dopaje: bueyes que dan positivo por dueños que son muy burros

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La noticia saltó a finales de agosto… pero se ha hecho poco hincapié y nunca viene mal repescarla. Para conocer la historia hay que ir a Erandio Goikoa y pensar en los deportes rurales vascos. Uno de los que tiene más aceptación entre el público es una especie de tiro y arrastre (de una piedra), pero con bueyes. El escándalo saltó en las fiestas de Andra Mari cuando dos de los bueyes cayeron fulminados. Muertos. Ahora la pregunta es: ¿estaban dopados? Nadie puede saberlo a ciencia cierta hasta que no acaben todos los controles. Las primeras informaciones periodísticas son tajantes y hablan de dopaje ya verificado en las analíticas, aunque no se haya especificado la sustancia. Así que la posibilidad del dopaje parece la más verosímil después de que los técnicos de la Diputación se hayan puestos manos a la obra, con análisis de los cadáveres incluidos. El problema para los propietarios es que si han dopado a sus bueyes se arriesgan a una condena por maltrato animal, al margen de quedar excluidos de estas competiciones durante seis meses.

DIARIO VASCOFOTO DIARIO VASCO (Ajena a la información del dopaje)

La posibilidad de que esos bueyes fallecieran por dopaje no es ninguna elucubración fantasiosa. Ya ha habido en el pasado muchos bueyes que han dado positivo con Flunixin, un antiinflamatorio, o con estimulantes como cafeína-pentoxifilina. Y ojo a los datos del año pasado: 40 controles realizados y cinco positivos, es decir, más de un 10 por 100. Como todo el mundo comprenderá, ninguno de esos bueyes se pasó por la farmacia para comprarse los antiinflamatorios y así rendir más en la siguiente competición. ¿Así que hablamos de bueyes dopados o de dueños que son muy burros?

El caso del dopaje en este tipo de deporte viene a certificar una de las claves por las que el dopaje ha existido, existe y existirá: el egoísmo del ser humano.

Iker Casillas, la opinión pública y la opinión publicada

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El presidente del Gobierno más longevo en la democracia española, Felipe González, acuñó una frase para la historia al diferenciar la opinión pública y la opinión publicada. Según González, la opinión pública estaba con él mientras que sólo la opinión publicada (los medios de comunicación) se mostraban críticos con su gestión. El líder del PSOE se equivocó en su diagnóstico porque sus errores en la gestión fueron tantos y tan gordos que finalmente la opinión pública acabó creyendo a pies juntillas a la opinión publicada y desalojándole de la Moncloa.

CASILLASViene esto a cuento de la situación por la que vive Iker Casillas, un ejemplo claro de la diferencia que hay entre la opinión pública y la opinión publicada. El portero del Real Madrid ha contado desde hace años con la protección mediática lógica de ser el mejor portero del mundo, algo que nadie en su sano juicio pudo discutir durante un lustro. Pero hubo un día en que aquello se rompió. El rendimiento deportivo del portero cayó en picado, aunque el odio de la mayor parte de la prensa hacia Mourinho -no entramos a juzgar si acertado o desacertado-, vistió aquello de cacería personal cuando Casillas estaba firmando una de las peores temporadas de su vida. Pero se marchó Mourinho y Casillas siguió sin mejorar mientras la prensa mantenía su opinión: Casillas era Dios, el mejor portero del mundo. El problema es que muchos aficionados iban al estadio y veían algo muy diferente. ¿Durante cuánto tiempo se puede mantener ese espejismo? Algunos pensaron que durante toda la vida. Y se equivocaron.

Tampoco gustó nada el trato que esos medios de comunicación dieron a Diego López, quien según ellos no merecía ser el portero del Real Madrid, a pesar de que reunía los mismos condicionantes que Casillas: portero, español, madridista y formado en la cantera. Pero no era suficiente. La campaña mediática contra López no tuvo ni pies ni cabeza. Se le hizo culpable de todo. Y frente a esa campaña, el capitán mantenía el silencio en lugar de salir a una rueda de prensa y defender públicamente a su compañero para así cerrar el debate. Casillas jugó sus cartas pensando que la opinión publicada le iba a apoyar hasta el final, es decir, hasta recuperar la titularidad en todas las competiciones. Y así está siendo, incluso más allá de lo razonable, pero lo está siendo para desgracia del propio Casillas.

En el final de la pasada temporada, los periodistas acabaron firmando la sentencia de muerte de su credibilidad al echar la culpa de la derrota en la Liga a Diego López mientras encumbraban a Casillas por haber ganado la Copa del Rey y la Champions, aunque para ello tuvieran  que obviar sus errores en ambas competiciones. Es más, puestos a elogiar por elogiar incluso llegaron a decir que Neymar había lanzado el balón al poste en la final de la Copa del Rey gracias a la suerte que siempre tiene Casillas. En fin… un argumento que no merece respuesta alguna. Sus errores en la final de Champions y en el Mundial hicieron que esa defensa a ultranza tuviera que ser mitigada, puesto que el espejismo se estaba rompiendo a pasos de gigante. Pero el daño estaba hecho. Como la insistencia en decir que Casillas nunca perdía contra el Atlético de Madrid… justo antes de dos derrotas consecutivas con él bajo los tres palos sobre las que luego se pasa de puntillas. ¡Qué remedio! Ese tipo de campaña de loas y alabanzas hacia Casillas han desesperado a más de uno y de dos de los aficionados al club blanco.

Ahora, una buena parte de la afición se está portando de modo mezquino con Casillas, puesto que le silban sin que haya cometido errores graves en este inicio de temporada. Pero esto no es sino fruto de la campaña mediática de protección realizada en el pasado y que ha llevado a la división del Bernabeu, puesto que leen y escuchan descripciones de lo sucedido que son diametralmente opuestas a lo que ellos llevan años viendo en el campo y/o por televisión. Es la famosa ruptura entre opinión pública y publicada.

Algunos, siguiendo el nefasto ejemplo de lo que le ocurrió a Felipe González, pensarán que aquí se está jugando la titularidad o no de un portero. Eso no tiene ninguna importancia. Es como ganar un título más o menos. A prácticamente nadie le va a cambiar la vida. Pero los periodistas y muy especialmente los directores de los grandes medios de comunicación parecen no haber entendido lo que de verdad está en juego en esta batalla mediática: se está jugando su credibilidad. Y ellos ya han perdido esa batalla, una más, aunque todavía no sean conscientes de ello. Luego hablaremos de la crisis del papel, de los problemas de los medios de comunicación para ser rentables… pero la realidad es que no puedes mentir al público durante dos años y pensar que la gente es tonta, porque no lo es.

La venta del Valencia y la manipulación de las masas

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El empresario Peter Lim ya es el nuevo dueño del Valencia Club de Fútbol (o eso parece, puesto que en este culebrón todo cambia de un momento a otro). Los primeros movimientos de este millonario asiático han supuesto una inyección de optimismo y alegría para los aficionados del equipo de la capital del Turia: nuevo entrenador y fichajes en todas las líneas. El fútbol es un deporte muy caprichoso donde todo depende de la “voluntad” de una pelotita, que a veces es cruel y no quiere entrar en la portería. Pero lo cierto es que las contrataciones que están haciendo Lim y Mendes (su socio) para este renovado Valencia son por el momento de un indiscutible sentido común: se está apostando más por jugadores jóvenes de talla internacional que por futbolistas que vienen de vuelta. En ese sentido, unir Rodrigo y Alcácer en la delantera sólo puede ser un acierto. Y reforzar especialmente la defensa era una cuestión de urgencia imperiosa.

Lo que no tiene tanto sentido común es lo que ocurrió hace apenas unas horas en pleno centro de Valencia. Un grupo de aficionados, entre 3.000 y 5.000, salieron a la calle a presionar en favor de la venta del club a Peter Lim. Y lo hicieron con gritos del estilo: “Puta Bankia”, “Es de Bankia el que no bote”, “Queremos un Valencia de Salvo y Peter Lim”. El movimiento en realidad no tuvo sentido alguno. Y si no, dejemos a un lado el ruido para analizar los datos.

AMADEO SALVO-AURELIO MARTINEZPeter Lim quiere comprar el Valencia. El club tiene deudas muy importantes con Bankia (más de 300 millones de euros). En la negociación, cada una de las partes tensa al máximo la situación con amenazas de no vender y de no comprar. Al final, el único punto de conflicto pasa a ser el de las garantías de pago, es decir, qué pasa si el Valencia y, posteriormente, Peter Lim no pueden devolver los créditos a Bankia.

Bankia dice que quiere bienes por valor de 200 millones para garantizarse los cobros. Peter Lim dice que su firma es suficiente. Y la afición, con un nulo sentido común, se pone en favor del empresario multimillonario y le exige a Bankia que venda sin ningún tipo de aval ni garantía, es decir, facilitando una hipotética huida de Lim si el negocio le va mal. ¿Alguien lo entiende? Es evidente que lo mejor para el Valencia es que compre Peter Lim. Pero también es lo mejor que el empresario tenga que avalar toda la deuda. ¡Eso sí es un seguro de vida para el club! Bankia pedía 200 millones en garantías, Lim ofrecía su firma y al final parece que se ha firmado por 140. Está claro que la guerra la ha vencido Bankia… pero también el Valencia, aunque algunos no lo vean cegados por el odio al banco que desde la presidencia del Valencia, con Amadeo Salvo, se ha propagado.

Sin embargo, no deja de ser triste que los aficionados -nivel medio en nuestro país- insulten a un banco nacionalizado con los impuestos de todos los españoles por no querer aceptar la compra de un multimillonario de Singapur sin garantías de pago y aplaudan a ese mismo multimillonario, cuando la afición lo que debía haber hecho desde el primer minuto es pedir que Lim avale todos los pagos con el máximo de sus bienes. Eso sí que tranquiliza a los aficionados al fútbol en Valencia y les garantiza que no habrá estampida.

La historia de esa manifestación recuerda y mucho al cántico de todos los diputados argentinos el día que Argentina -uno de tantos- decidió no pagar las deudas que tenía con los mercados internacionales. Votaron que no iban a pagar al grito de “¡Ar-gen-ti-na, Ar-gen-ti-na!”. Allí lo llamaron patriotismo. Aquí lo llaman valencianismo. En realidad, en ambos casos es algo muy diferente: simple y llano populismo.