La importancia de las cosas

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Marta Rivera de la Cruz es la autora de La importancia de las cosas, uno de los últimos libros que he leído. Este título no es precisamente nuevo, puesto que fue publicado hace ya más de un lustro. Desde entonces la vida de Marta parece haber cambiado mucho -forma parte de Ciudadanos-, pero aquí no hablamos de política sino de literatura.

La novela es interesante. Refleja personajes bien construidos y engancha desde las primeras páginas. El protagonista es un triste profesor de una todavía más triste universidad privada, un hombre enamorado en secreto de una compañera de trabajo. Mario Menkell acaba viviendo una situación que cambia su vida y de la que es mejor no contar nada para no desvelar ningún misterio. Es cierto que la novela peca en ocasiones de estirar demasiado el principio de verosimilitud: se abusa de las concidencias para hacer cuadrar las piezas del puzzle. Pero nada que no impida seguir avanzando y disfrutando de la lectura.

¿Cuánto tardará Eufemiano en demandar al Estado español?

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Ya tenemos sentencia firme en la Operación Puerto, sentencia sin posibilidad de recurso alguno. Y el resultado es desalentador, pero previsible para todos aquellos que hemos estudiado el sumario y la legislación y no nos hemos dejado engatusar por unos investigadores que, desde el primer momento, demostraron una incapacidad absoluta. Pero vayamos por partes:

1. La sentencia absuelve a todos los acusados, lo que incluye en primer lugar a Vicente Belda y Manolo Sáiz, contra los que de forma absurda algunas de las partes han ido atacando y recurriendo sin el apoyo ni siquiera del fiscal. La acusación penal (repito, penal) contra ellos no tenía sentido alguno más que el odio y el ajuste de cuentas personal.

2. Pero la nueva sentencia también absuelve a Eufemiano Fuentes y a Ignacio Labarta, quienes en un principio habían sido condenados a penas menores. Por tanto, diez años después de que todo empezara y después igualmente de muchos millones de euros invertidos en este caso, la realidad es tozuda: TODOS han sido absueltos en la vía penal, lo que viene a certificar una realidad obvia para los que siempre hemos intentado aportar luz sobre esta investigación: hacer una redada policial cuando no hay ley penal que te ampare es una chapuza. Y lo seguirá siendo siempre. Y es que el orden de los factores no altera el producto en las matemáticas. Pero en el mundo real y el mundo de la justicia, es mucho mejor tener una ley y aplicarla que el caso contrario, es decir, aplicar algo que no existe con la esperanza de crear el escándalo social necesario para que te aprueben la ley. Parece de primero de párvulos (o de democracia) pero algunos no han querido reconocerlo. Por cierto, son los mismos que ahora sonríen porque dicen que han conseguido el objetivo: tener las bolsas de sangre. Esos mismos se pasaron años diciendo que el objetivo era la condena penal. Como ven, han ido cambiando de objetivo a medida que se desmontaba el paraíso.

2. La sentencia deja abierta la puerta a que se examinen las bolsas de sangre y se pueda identificar a los deportistas que estaban utilizando el dopaje sanguíneo para que haya sanciones deportivas. Pero, curiosamente, han pasado más de 10 años por lo que tampoco por ahí habrá sanciones deportivas ya que han prescrito todos los plazos. Por tanto, ni sanciones penales ni sanciones deportivas. Después de eso, ¿cómo se pueden atrever a decir que ha habido una gran investigación?

3. A partir de ahí, parece que se va a intentar cotejar la sangre de las bolsas con la de los sospechosos para castigarles con la pena del telediario, es decir, sacar sus nombres a la luz pública. No entraremos en juicios de valor sobre si eso es bueno o es malo. Lo único evidente es que después de diez años va a ser en casi todos los casos algo sencillamente ridículo, puesto que la mayor parte de los nombres ya se conocen y, además, ya han dejado de competir. Pero apuntamos otra posibilidad: en España y con la legislación vigente será muy complicado que se pueda hacer ese análisis comparativo de la sangre. Ya verán como los nombres acaban llegando desde fuera, por ejemplo del CONI, que son mucho más lanzados para este tipo de operaciones. O sea que ni tan siquiera en eso podemos estar a la vanguardia, pero vamos en un país que tiene su laboratorio antidopaje de referencia cerrado por problemas burocráticos… pues un ridículo más o menos no nos va a hacer cambiar de caballo.

La reflexión final seguro que a muchos de mis lectores les parece escandalosa. Pero repito: no hay juicios de valor en la mayor parte de esta reflexión. Nos limitamos a hacer una simple descripción de hechos y consecuencias. Y ahí va la consecuencia definitiva: ¿cuánto tardará Eufemiano Fuentes en demandar al Estado español por daños y perjuicios? Para el que no lo recuerde, el médico canario durmió en la cárcel durante casi una semana. Su abogado seguro que se está frotando las manos. Y ahora llega el momento de analizar calculadora en mano lo que más le interesa: si escribir un libro, comenzar una rueda de intervenciones mediáticas o presentar una demanda contra el Estado español, que a fin de cuentas somos todos. O también puede apostar por hacerlo todo junto. Pero bueno… como la Operación Puerto fue una gran investigación, no deberíamos estar preocupados, ¿verdad?

Así empieza lo malo, y el peculiar Javier Marías

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Si hay un autor español cuyo nombre esté siempre entre los favoritos para ganar el Premio Nobel de Literatura, éste no es otro que Javier Marías. Para el que jamás haya leído un libro de este novelista español, Así empieza lo malo puede ser una buena oportunidad de adentrarse en el particular universo de un hombre que, en muchas ocasiones, parece estar escribiendo siempre la misma historia tal y como Woody Allen hace con sus películas. También podría servir la obra anterior, Los enamoramientos, o incluso Todas las almas, Corazón tan blanco, Mañana en la batalla piensa en mí…

La primera precaución ante Marías para un lector medio es más que necesaria: no esperan una trepidante sucesión de hechos. Marías escribe de forma lenta y con incisos y subordinadas que en muchas ocasiones hacen que incluso se pierda el hilo central. Lo importante, para este escritor, no es el destino sino el camino. Y su prosa es realmente buena.

Una vez hecha esa precaución, vamos con la segunda: las constantes referencias culturales al cine, a la literatura e incluso a la filosofía hacen del autor una referencia multicultural. La pasión por William Shakespeare se deja sentir siempre en sus novelas, comenzando por la mayor parte de los títulos, sacados de versos del escritor británico.

Pero vayamos con la historia. Así empieza lo malo es una novela basada en un triángulo de afectos, amores y silencios. Un director de cine, con reminiscencias al tío de Marías, Jess Franco, su mujer y un joven aprendiz que llega a la casa a trabajar como secretario. Ellos tres son los protagonistas de la historia, aunque en realidad sería más correcto decir que el único protagonista de la novela no es un personaje sino la palabra. Marías vive obsesionado por un concepto: la verdad. O dicho de otro modo: ¿debemos contar siempre la verdad al prójimo? ¿O es mejor silenciar determinados puntos de nuestra biografía a sabiendas de que eso significará ahorrar mucho dolor al otro? Esa es la duda eterna en la que se mueven los tres personajes y en la que se mueve siempre el autor. A partir de ahí, la novela permite conocer el mundillo del comienzo de la transición, cuando muchos franquistas reconstruían su pasado convirtiéndose en adalides eternos de la democracia. Pero no es una obra historicista. Es una novela. Y nada más. Pero también y nada menos.

El gran secreto entre la mujer y el director de cine acabará implicando en la historia al joven aprendiz. Pero es mejor no contar nada más para que la emoción se mantenga en su plenitud. Ya saben: Así empieza lo malo, Javier Marías en esencia pura.

El quinto elemento, un libro más que interesante

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Después de muchas semanas de silencio, retomamos el resumen de libros. Y no lo hacemos con una novela. Lo hacemos con El Quinto Elemento, libro escrito por Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña.

Para entender el título, el autor nos explica que las guerras y los enfrentamientos entre los seres humanos se han dado hasta ahora en la tierra, el agua, el aire y el espacio. Pero ya hemos entrado en una nueva fase: guerras en la nube, es decir, el ciberespacio. A partir de esa base, Alejandro Suárez desgrana todos los errores de seguridad que existen en los ordenadores y especialmente en los móviles “inteligentes”. Pero también en las redes sociales, auténtico agujero negro en nuestra seguridad personal. El libro sirve también para comprender cómo Estados Unidos ha conseguido a través de la NSA dominar el mundo entero: pueden saber perfectamente todas tus comunicaciones, especialmente los correos electrónicos. Y el único límite es el propio del coste del análisis de tanta información.

El libro también incluye consejos para mejorar tu seguridad informática, así como un apunte sobre la red oscura (darknet), un lugar al margen de la ley… pero igualmente controlado por las agencias de seguridad, que prefieren consentir determinado nivel de delincuencia a cambio de de poder atrapar a los peces gordos. En definitiva, libro muy interesante para cualquier persona que esté interesada en estos temas, pero que no sea especialista, puesto que se trata de un ejercicio de divulgación popular y no de una investigación demasiado profunda y especializada.

La Vuelta y sus cuatro invitaciones desde la lógica

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La Vuelta a España ha anunciado los cuatro equipos profesionales que correrán como invitados, puesto que los 18 equipos WorldTour tienen su plaza más que garantizada desde el inicio del año. En concreto, los elegidos han sido Cofidis, Caja Rural-Seguros RGA, Direct Energie y Bora-Argon 18.

El análisis de la decisión de la Vuelta parte de un principio: ASO no tiene por qué justificar sus invitaciones. Tienen todo el derecho del mundo a invitar a quien consideren oportuno. Es más, incluso podrían abrir una subasta pública en internet y marcar como criterio que el equipo que más pague, será el invitado. Algo no muy diferente -aunque de forma clandestina- ocurre en otras grandes carreras y nadie se escandaliza. Sin embargo, en el caso de la Vuelta se ha apostado por un criterio bastante lógico.

Cofidis es patrocinador de la Vuelta. Eso resulta obvio. Pero también lo es que Cofidis se toma en serio la carrera española desde hace muchísimos años. En ese sentido no se puede olvidar que Moncoutie se centraba en nuestra carrera. El año pasado, por ejemplo, fueron dos veces segundos en una participación no tan brillante como otras veces, pero igualmente digna.

Caja Rural-Seguros RGA es indiscutible por su condición de único equipo español… y por el talento que vienen desarrollando. Con 17 triunfos en 2015 y un camino igualmente creciente en 2016… resulta obvio que es un equipo fijo en los planes de la Vuelta.

Y a partir de ahí vienen las dudas. ASO ha apostado por Direct Energie y Bora-Argon 18 premiando a dos equipos de mercados fundamentales para ellos: Francia y Alemania. Pero premiando también estructuras sin mancha en capítulos tan importantes como la lucha antidopaje, pero también en el apartado de pago de sueldos, algo que otros equipos profesionales no pueden decir.

Direct Energie está firmando un inicio de año inmejorable, con más de 12 victorias de la mano de Adrien Petit, Bryan Coquard, Sylvain Chavanel o Thomas Voeckler. Lo que deben demostrar es que de verdad se toman la Vuelta como objetivo prioritario, puesto que casi siempre han llevado a todos sus grandes nombres al Tour y han llegado a la ronda española con el depósito casi vacío.

Bora-Argon 18 es el caso opuesto. Han andado mucho pero están ganando poco. Sólo Sam Bennett sabe lo que es ganar, algo que ya les sucedió en 2015. También habrá que comprobar si están listos para el doble reto Tour-Vuelta, un examen exigente y más si pensamos en sus planes de intentar dar el salto al WorldTour en 2017.

En el apartado de equipos damnificados, personalmente destacaremos uno que se merecía la oportunidad: Delko Marsella KTM. Es cierto que sus resultados no están siendo muy brillantes en 2016, pero no lo es menos que para ellos la Vuelta habría sido la gran carrera del año y, además, con doble presencia española en sus filas, Mikel Aristi y Delio Fernández, el único gallego en el pelotón profesional y en un inicio muy gallego de carrera. Ese detalle de acercar carrera y público debe seguir siendo cuidado por las organizaciones y por eso la apuesta por el equipo del sur de Francia hubiera sido recibida con más alegría en las carreteras españolas que la de Bora-Argon 18 o la de Direct Energie. Es cierto que hay otros proyectos que podrían correr la Vuelta. Pero no lo es menos que los organizadores deben ponerse serios en el control de equipos que llegan a la categoría profesional con el plato en la mano, plato donde van recogiendo patrocinios de los ciclistas que quieren dar el salto a la categoría. Todos esos… no deberían tener espacio en el gran escaparate del ciclismo, las grandes vueltas, y ASO ha acertado de pleno con sus invitaciones como también lo habría hecho invitando al Delko Marsella KTM.

El Giro de Italia puede cambiar de manos

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El ciclismo profesional se encuentra en una guerra más o menos cruenta y más o menos indirecta, pero guerra al fin y al cabo. Tour de Francia y equipos WorldTour de Velon no comparten criterios. En mitad de esa guerra hay combatientes aislados como RCS, la empresa organizadora del Giro de Italia, de la Tirreno-Adriático, de la Milán-San Remo o del Giro de Lombardía. Pero hay una novedad que puede cambiarlo todo.

RCS atraviesa dificultades económicas serias. Entre otras fruto de la compra que en su día hicieron de Marca, El Mundo y Expansión, un mordisco que fue posible gracias a la deuda generada, una pesada losa con la que ahora no pueden hacer frente. Lo cierto es que esa inestabilidad económica ha provocado numerosos recortes en una empresa RCS, que cuenta con numerosos periódicos en media Europa, especialmente Italia y España. Y que tiene en la organización de eventos deportivos y especialmente ciclistas una de sus múltiples líneas de negocio.

Ahora resulta que Urban Cairo, un multimillonario que en su día estuvo junto a Berlusconi, quiere comprar RCS. Su empresa, Cairo Communication, posee un 5% de RCS y ahora se ha lanzado a una OPA para adquirir el 50%: Oferta Pública de Adquisición de Acciones. ¿Lo conseguirá? Depende de los accionistas, como siempre, pero la entrada de un nuevo inversor en RCS significará que el Giro de Italia cambia de manos y, además, debe llevar consigo una fuerte reestructuración del grupo RCS, incluido saneamientos y ventas. ¿Saldrá a la venta el paquete de carreras que organiza RCS? ¿Quién puede estar interesado en comprar el Giro de Italia y todas las demás grandes pruebas que organiza RCS? La respuesta a la primera pregunta es todavía una incógnita. La respuesta a la segunda es una obviedad. Seguro que ASO-Tour de Francia quiere comprar el Giro. Pero no será el único

Historia de un viaje (III): El talento del Manzana Postobón

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Seguimos con la serie de entradas sobre el ciclismo colombiano y más concretamente sobre el equipo Manzana Postobón. Y lo hacemos con una pequeña adivinanza: ¿Qué tienen en común ciclistas como Nairo Quintana, Esteban Chaves, Sergio Luis Henao o incluso Rigoberto Urán? Muy sencillo: todos han pasado por las manos de Luis Fernando Saldarriaga. El dato resulta revelador de la capacidad para detectar talento de la estructura creada por Luisa Fernanda Ríos y por el staff técnico de Corporación Pedaleamos por Colombia, quienes también contaron en su plantilla con otros destacados escaladores como Darwin Atapuma o Jarlinson Pantano. Si miramos un ranking de ciclistas con potencial de Colombia, es obvio que casi un 75% de los mejores han pasado por la estructura ahora patrocinada por Manzana Postobón.

Una vez comprendido que saben captar talento, ahora hay que echar un vistazo a la plantilla de 2016, aunque primero es prudente arrancar con un comentario personal: hablando de ciclistas tan jóvenes (muchos incluso de sólo 19 años), es mejor ser cauto y no empezar a forzar comparaciones que lo único que provocan es, en el mejor de los casos, una presión añadida para el corredor y en el peor… un crecimiento del ego que impide continuar con normalidad el proceso formativo. Así que optaremos por dar sólo pinceladas y no extendernos demasiado en la capacidad atlética de un grupo realmente extraordinaria, tal vez el mejor de la historia de la Corporación Pedaleamos por Colombia.

El primero en ganar en 2016 ha sido Juan Sebastián Molano. Y atención porque no hablamos de un escalador puro sino todo lo contrario: es el sprinter del equipo. Es alto, pasa bien la media montaña y tiene sólo 22 años. Corrió en el Colombia de Claudio Corti, donde ofreció los primeros destellos. Visto su nivel… sería muy extraño que en el calendario europeo no fuera capaz de sumar más de un top5.

Entre los escaladores, Bernardo Suaza es el más experimentado, aunque hablamos de un corredor que sólo tiene 23 años. Sin embargo, ya ha ganado el Giro del Valle de Aosta. El lidera un grupo donde destacan tres “pelaos” (siguiendo la denominación colombiana para los más jóvenes): Hernán Aguirre, Wilmar Paredes y Aldemar Reyes. Sin embargo, hablamos de corredores tan jóvenes que es mejor dejarlos que hablen por sí solos cuando vengan a Europa más que arrancar con grandes presentaciones. Tampoco deberíamos olvidar a Marco Suesca, aunque en realidad habría que citar prácticamente a toda la plantilla si uno no quiere cometer injusticias.

Por cierto, la gran curiosidad del equipo de 2016 es la presencia por primera vez en la historia de un corredor no colombiano. La novedad de fichar un extranjero no lo es tanto en la tradición de Postobón, que sí firmó corredores no colombianos. Pero es un cambio claro para la Coporación, que con 4-72 o Colombia es pasión siempre limitaron su plantilla a ciclistas colombianos. En este caso el elegido ha sido Peio Goikoetxea, un vasco con buenas dotes para el sprint y para la contrarreloj y con una todavía mejor mentalidad para trabajar en favor de sus compañeros y adaptarse a un equipo del otro lado del “charco”. El debut de Peio no ha podido ser mejor: fue dos días en fuga en la Vuelta al Valle, ganó la general de la montaña, ayudó a Molano en su triunfo al sprint y no firmó una mala crono a pesar del cansancio de las escapadas. En resumen, demostró ambición y calidad!

Historia de un viaje (II): el capital más importante, el humano

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La segunda parte del análisis del viaje a Colombia debe centrarse, como no puede ser de otro modo, en el más importante elemento de todos los que forman un equipo ciclista: el capital… humano del Manzana Postobón.

El equipo Manzana Postobón siempre ha sido profesional, aunque no todos los años haya podido competir en esa categoría. En realidad, sólo lo consiguieron en 2011, cuando dieron el salto con el nombre de Colombia es pasión. Otras muchas temporadas, la mayoría, tuvieron que conformarse con ser continentales. Es más, incluso ha habido dos años, 2012 y 2015, en el que únicamente han formado una escuadra amateur. Pero categorías al margen… ellos siempre han sido profesionales.

fotogrupoEsa consideración arranca desde la propia gerencia. Luisa Fernanda Ríos es una mujer que llegó al equipo sin demasiados conocimientos previos del ciclismo de competición, pero con grandes dotes para la administración y el manejo de los grupos. Esa es precisamente una de las principales virtudes del equipo: contar con un líder y gerente sin los vicios adquiridos por todos los que formamos -y me incluyo- parte del mundillo ciclista.

El conocimiento deportivo lo aporta Luis Fernando Saldarriaga, un director que lleva décadas estudiando los mejores sistemas de entrenamiento y aplicándolo con éxito. Resulta indiscutible que Saldarriaga es un técnico del siglo XXI por sus conocimientos y capacidad de aprendizaje.

Esa estructura se completa por arriba y por abajo. Por arriba cuentan con empresarios y enamorados del ciclismo como Ignacio Vélez o Alejandro Restrepo, antiguo y actual presidente de la Corporación pedaleamos por Colombia, respectivamente. Por debajo, tienen mecánicos, masajistas, responsable financiero, doctor, psicólogo… es decir, todos los elementos necesarios para el deporte de alto nivel.

Y, por supuesto, faltan los ciclistas. De los actuales hablaremos otro día. Pero hay un dato que no puede ser olvidado. En este equipo han formado a corredores de la talla de Nairo Quintana o Esteban Chaves, por citar a los líderes de Movistar y Orica-GreenEdge. La lista de talentos es larga e incluye a corredores como Sergio Luis Henao o Fabio Duarte. La diferencia del momento actual al pasado es que por primera vez se atisba en el horizonte la posibilidad de que no tengan que emigrar cada vez que despuntan. Por primera vez, Colombia está creando las bases y las estructuras de un equipo en el que no haya límite para el desarrollo del talento. Esa puede ser la grandeza del Manzana Postobón.

Historia de un viaje (I): conociendo Postobón

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Durante casi una semana he vivido un viaje inolvidable: pisar Colombia y conocer de cerca el equipo Manzana Postobón, una estructura gestionada desde la Corporación Pedaleamos por Colombia. Ya son muchos años trabajando con ellos. Pero era mi primera experiencia viviendo de primera mano el día a día de Luisa Fernanda Ríos (manager) y su equipo directivo, con el expresidente Ignacio Vélez y con el actual presidente Alejandro Restrepo.

Esta primera entrada del blog no hablará mucho de deporte. Hablará de algo más importante: la plata (o dinero) para sostener el deporte. Y, sobre todo, la voluntad de invertir en juventud y proyectos vinculados a las prácticas deportivas. Eso es precisamente lo que está haciendo Postobón. Pero vayamos por partes.

En Europa es conocido el nombre de Postobón, sobre todo, entre los aficionados de cierta edad, aunque en pocos casos se llega a identificar bien qué significa y a qué se dedica la marca. Es conocida porque durante más de una década (1986-1996) patrocinaron un equipo ciclista en el que militaron, entre otros, corredores de la talla de Lucho Herrera, Álvaro Mejía, Óscar de J. Vargas, Reynel Montoya o Pablo Wilches. En gran parte de ese período lucharon contra Café de Colombia, el otro gran equipo colombiano del pelotón mundial. Y también conquistaron triunfos de prestigio: etapas en Vuelta a España o Giro de Italia, general de Dauphiné…

postobon-grupoEse pasado deportivo glorioso fue posible gracias a una potencia económica indiscutible. Postobón nació en 1904 de la mano de dos empresarios: Posada y Tobón (de ahí el nombre de Pos-Tobón). Pero en realidad fue la llegada de la familia Ardila Lule la que impulsó el mayor crecimiento de la compañía colombiana de bebidas. En 1954 crearon la famosa Manzana Postobón, una bebida gaseosa, de sabor manzana, fresca y que está a medio camino entre el zumo y la cola. No sería el último gran hito para la compañía: en el camino compraron los derechos para embotellar y comercializar bebidas tan famosas como Pepsi-Cola, 7Up, Lipton, Gatorade… así como desarrollaron un buen número de zumos e incluso leche hasta consolidar un grupo con 12.000 trabajadores directos, 35 marcas y 250 referencias.

Todos esos son datos que pueden conseguirse en internet. Pero hay una referencia personal que debo transmitir y que no aparece en internet: en Colombia resulta imposible dar un solo paso en la calle sin sentir la presencia de Postobón. Los toldos de los bares, las vallas publicitarias, los equipos de fútbol más importantes del país e incluso la mayor parte de los deportistas olímpicos colombianos… ¡Todos están apoyados por la imagen corporativa de Postobón, auténtico motor del deporte colombiano!

En el caso del ciclismo, Manzana Postobón regresó en 2015. Y lo hizo apostando, como habíamos dicho, por Corporación Pedaleamos por Colombia, una entidad sin ánimo de lucro que había nacido casi una década antes y que había contado con los patrocinios de Colombia es pasión o 4-72. En todo ese tiempo, la Corporación ha vivido momentos gloriosos. Y también grandes dificultades. Pero de todo ello hablaremos en una segunda entrada del blog. Lo único evidente es que hablamos de un equipo continental… pero con un patrocinador que no conoce ningún tipo de límite por su potencial económico y por su entusiasmo hacia el deporte en general y el ciclismo en particular.

 

Van den Driessche y el dopaje tecnológico

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El Mundial de ciclocross nos ha permitido ver el primer caso en la historia de dopaje tecnológico, confirmado ya por el propio presidente de la Unión Ciclista Internacional. La sospechosa de haber competido con un motor dentro de su bicicleta es Femke Van den Driessche, una joven que partía como una de las candidatas a las medallas y que no tuvo su mejor día. El caso es que la investigada no puede negar la existencia del motor en su bici. Pero sí niega que sea su bicicleta.

Van den Driessche afirma (copiado de ciclo21.com): “Rompí la cadena y me tuve que bajar. Cuando me retiré, me dijeron que iba a tener que ir a explicar cosas porque había algo que no estaba bien con mi bicicleta. Lo primero que hice fue preguntarle al mecánico de dónde había salido esa bicicleta, que ahora sé que es de un amigo mío. Es una bicicleta que me compró hace ya tiempo. Yo la he usado en temporadas pasadas y es una bicicleta idéntica a las que uso para competir. Ese amigo había estado reconociendo el circuito con mi hermano y la había dejado apoyada contra nuestra furgoneta. Uno de mis mecánicos debió de equivocarse y pensar que era una de las mías y la limpió y se la llevó al box”.

La respuesta es obvia: la bici no es suya, por lo que no debe haber sanción. Perfecto. Pero es muy sencillo de demostrar: copia de la transferencia bancaria por la que le compró la bici hace tiempo y, sobre todo, hay que coger esa bicicleta que no es suya y compararla con la que sí estaba usando en el momento de la retirada. Porque además ese amigo suyo seguro que no es igual de alto que ella, ni lleva las mismas medidas, así que si la bicicleta tiene el sillín y el manillar tres o cuatro centímetros más alto o bajo… está claro que no es su bici. En el ciclocross y en el deporte de elite, dos bicicletas con la misma distancia del eje del pedalier al sillín, del sillín al manillar… son sólo posibles cuando hablamos de dos bicicletas de la misma persona. Así que Van den Driessche no necesita lágrimas ni abogados. Si esa bici lleva medidas diferentes puede demostrar que no es suya. Lo que no podemos creer es que su amigo sea igual de alto que ella, lleve las mismas medidas, la misma potencia, la misma geometría… hasta el último milímetro. Eso rompe cualquier posibilidad fruto del azar de un amigo que compra una bici, que la deja apoyada en una furgoneta y un mecánico que no se da cuenta del error y la mete dentro del box. Tantas casualidades son imposibles!

A partir de ahí, la sanción resulta obvia: debería ser la máxima en tiempo y dinero… salvo que Van den Driessche se olvide de conspiraciones y nos explique quién le ofreció el uso del motor, quién le ayudó a instalarlo, en cuántas carreras lo ha utilizado… A través del esclarecimiento de la verdad se puede reducir la sanción. Pero si vamos a seguir hablando de ovnis y amigos que usan bicis y que se las dejan olvidadas dentro del box, tenemos que irnos a la sanción máxima, aunque sea sólo por higiene.